jueves, junio 23, 2016

Tiempos de lógicas ideológicas

Publicado en enero de 2016

En las páginas de cualquier medio y lugar del planeta, leo, veo o escucho malas noticias  que ocurren en cualquier lugar. Concluyo que este mundo está loco, descarriado, desordenado, confuso y sin claridad hacia dónde va. Si es que va para algún lado. Concluyo también que lo que hace no tiene lógica. Entendiendo por tal el razonamiento para que ideas o hechos se manifiesten o se desarrollen de forma coherente y sin contradicciones entre ellas. Lo que es bueno es bueno y lo que es malo es malo. Es cosa de aplicar la lógica.
El siguiente relato  me parece muy ilustrativo por lo cual “lógicamente” lo comparto con mis lectores : “Un joven que había estudiado lógica, acudió a un rabino y solicitó ser instruido en Talmud. ¿Lógica? - preguntó el rabino, dudo que eso sea suficiente para estudiar Talmud, pero te tomaré una prueba. Supongamos que dos hombres bajan por una chimenea, uno sale con la cara limpia y el otro con la cara sucia ¿Cuál se lava la cara?
Eso es fácil, el de la cara sucia, respondió el estudiante.  Incorrecto, dijo el rabino. El de la cara limpia. Veamos: el de la cara sucia mira al de la cara limpia y piensa que su cara también está limpia. El de la cara limpia mira al de la cara sucia y piensa que su cara está sucia, así que él se lava la cara. No pensé en eso, admitió el joven. Dame otra oportunidad.
Volvamos a empezar. Dos hombres bajan por una chimenea, uno sale con la cara limpia y el otro con la cara sucia ¿Cuál se lava la cara?  Recién hemos respondido, aquel con la cara limpia, contestó el estudiante.
No. Ambos se lavan la cara, dijo el rabino. Aquel con la cara sucia mira al de la cara limpia y piensa que su cara está limpia también. Pero el de la cara limpia mira al de la sucia  y piensa que su cara también lo está, entonces se lava. Cuando el de la cara sucia ve que el de la cara limpia se lava,  él también se lava. Por lo tanto ambos lavan su cara. No me di cuenta de esa alternativa, expresó el joven. Dame otra oportunidad.
Está bien. Dos hombres bajan por una chimenea, uno sale con la cara limpia y el otro con la cara sucia ¿Cuál se lava la cara?  Preguntó el rabino. Ambos lavan su cara, respondió con énfasis el estudiante.
No. Ninguno de los dos, dijo el rabino. Aquel con la cara sucia mira al de la cara limpia y piensa que la suya también lo está. El de la cara limpia mira al de la cara sucia y piensa que su cara también está sucia. Pero cuando él ve que el hombre de la cara sucia no se lava, él tampoco se lava. Por lo tanto ninguno se lava.
Una última oportunidad por favor y le demostraré que puedo estudiar Talmud, pidió el joven.
Dos hombres bajan por una chimenea, uno sale con la cara limpia y el otro con la cara sucia ¿Cuál se lava la cara? Volvió a plantear el rabino. Ninguno, exclamó triunfalmente el estudiante.
¿Ves ahora por qué la lógica no es suficiente para estudiar Talmud? ¿Cómo va a ser posible que dos hombres que bajan por la misma chimenea, uno salga con la cara sucia y otra con la cara limpia?  La pregunta es tonta dijo el rabino. Y si intentas contestar preguntas tontas, tu respuesta será tonta. Te sugiero aprender algo más de lógica antes de estudiar el Talmud.
En este año de elecciones de alcaldes ojalá  a los chilenos no nos falle la lógica y menos la memoria. Digo yo.


Y todo de nuevo

Publicado en noviembre de 2015
         Ya se sienten los primeros síntomas y se escuchan  las expresiones típicas de un proceso electoral  en vías de desarrollo. Hay señales evidentes, mensajes subliminales y de los otros, por lo que se estima que las campañas para las próximas elecciones de alcaldes  y parlamentarios  se nos vendrán encima definitivamente tan pronto termine el año.  
Lo que ocurre en esto días es un fenómeno archi conocido. Hasta tiene olor. Olor a campaña,  a candidatos y candidaturas.  Están apareciendo las típicas discrepancias, las diferenciaciones, las primarias pinturas de guerra. La guerra entre socios. No hay acuerdo en el balance. Hay atisbos ya de futuras controversias, discrepancias y divorcios. Declaraciones por todos lados, fijaciones de posiciones, diferenciaciones, cálculos ingenieriles y uso abusivo de las matemáticas. Ya sacaron las calculadoras y están decidiendo si sumar, restar, dividir o multiplicar.
Pero no es por cierto que sea un asunto meramente de las  Matemáticas, hay una mezcla con otras ciencias que deben respetarse. Yo identifico varias y pienso en aquellas propias del pensamiento clásico de la democracia de los griegos hasta las propuestas más modernas de los gurús famosos de hoy  que son necesarias.
De la ciencia de la Ingeniería, creo que lo más necesario es saber mucho cálculo. Aparentemente un cálculo científico pero que en realidad al final lo que hacen los políticos criollos en transformarlo en una encerrona de varios  días,  hasta “parir” una plantilla de candidatos.  Dejando para luego, el diseño del programa, el contenido, las ideas.  O sea las realizaciones. Ese termina siendo un detalle menor.  
Y aquí es donde está el gran problema,  pues tras lo que ha pasado en los últimos tiempos (no se por cuánto tiempo poner las manecillas del reloj en reversa) lo concreto es que ya no es un problema de ideas y proyectos, el asunto ahora es de nombres, de personas con las cuales salir a vender un proyecto (que ya habrá tiempo para construirlo).
Y aquí aparece el primer gran problema. Por todos lados los nombres están objetados o podrían objetarse, pues lo que ha pasado en los últimos 10 años o más, no está prescrito ni menos olvidado por los sufridos ciudadanos. Me incluyo en el sufrimiento.
Armar los equipos al igual que los de fútbol, no va a ser fácil, considerando que tantos potenciales seleccionados tienen  tarjetas amarillas, licencias médicas de larga data, están en cuarentena esperando la evolución de sus dolencias, requieren o han solicitado exámenes nuevos, han pedido salidas alternativas con otros remedios, en fin,  aprovechando todas la opciones posibles. Pero lo concreto es que aún no se sabe quienes finalmente están en la planilla. Pero no obstante,  a la ciudadanía, a los fans,  este asunto no les inquieta para nada. La ciudadanía no está ni ahí con los próximos encuentros políticos, que más parecen desencuentros.
De no mediar algo muy especial, cada vez me convenzo más que los ciudadanos no quieren ir al Estadio Nacional (uno de los tantos lugares de votación) porque se sienten que los políticos los han defraudado, los han engañado y que puede ser esta la oportunidad de su venganza.
Personalmente creo que hay que participar en todos los procesos eleccionarios porque somos un país al que nos gusta la democracia. Pero por favor,  lo único que les pedimos a los políticos, seriedad, responsabilidad y transparencia.  Que se dejen de hace cálculos y que ahora utilicen bien aquello que está sobre sus hombros y que les sirve para todo,  incluso para pensar. Y por favor también les pedimos como ciudadanos informados, que no crean que somos un grupo de ingenuos. Por decir lo menos. Y si no quieren escuchar o no entienden este clamor, den un paso al lado y quédense en sus casas un tiempo. Digo yo.

Un negocio llamado fútbol

Publicado en noviembre de 2015

Después de la seguidilla de escándalos de todo tipo que han ocurridos en Chile en los últimos años,  que se han enfatizado, que son más recurrentes, sorprendentes, diversos y con génesis en muchos sectores,  podríamos concluir que a pesar de todo, seguimos siendo una sociedad estructurada y ordenadita.
En efecto, existen sectores o mundos con sus características  y particularidades propias. Así por ejemplo se pude identificar a la clase gobernante, la clase política,  empresarial, el mundo obrero, el estudiantil, el de las minorías, el del fútbol, etc.
Y me detengo acá, en esto del mundo del fútbol. Y explicar que en este hay mundos más pequeños.  Especies de sub mundos o mundillos, en áreas especializadas y específicas. Se pueden identificar el mundo de los dirigentes, de los entrenadores y sus cuerpos técnicos, de los árbitros, de los socios, de las barras.
Y en el mundo mayor, en un rango de tipo planetario,  está la inefable FIFA, la gran madre o mundo mayor (casi universal) que  chorrea hacia los mundos más pequeños, sus satélites. Y lo que chorrea, produce o succiona como hoyo negro del universo,  no solo el dinero sino que  influencia, presiones, decisiones o malas prácticas, que pueden ser,  desde nominar los principales cargos, hasta determinar cómo se elige, nomina o decide la contratación del aguatero, del aseador de camarines, o la marca del pito que se usará en los partidos de segunda división. Todo,  pero absolutamente todo,  es parte de un plan “macabro” elaborado desde los Alpes suizos. Por el  Zar del fútbol.   
Lo que deseo precisar acá, es que se trata de una potencia universal que entre otras cosas cosas, mueve mucho más dinero que el PIB de varios países del mundo juntos. Y como se sabe, el que pone la plata pone la música. Así es que hay que bailar con la música que un grupo de “expertos” (no diría en asuntos de fútbol, sino en negocios a escala mundial). Y aquí viene la primera gran aclaración: El fútbol dejó hace años en ser un deporte, es un negocio. El core business es financiero. La práctica del fútbol es un ítem, casi la excusa. El verdadero negocio son las transmisiones, la  publicidad, el  merchandising, nominación de sedes,  apuestas, transferencias de jugadores (los corte de cola) , etc.     
Eso explica por qué se desee tener cualquier cargo en esta supra institución que dirige Blater, un semi Dios que tiene mucho más poder e influencia que el presidente de una nación. Esto es también parte de este extraño mundo, donde las cosas son   ambiguas,  raras, inexplicables, poco transparentes. Y lo único que se puede asegurar es que el objetivo de fondo (no sea ingenuo y vaya a creer que es el desarrollo del deporte) la razón de ser es “el negocio del fútbol”.
Y nosotros, que ahora hemos crecido en el fútbol (pareciera solo en su variante deportiva) gracias a la calidad de un puñado de jugadores que ha logrado niveles mucho mayores al estándar histórico, que se  codean con la elite deportiva mundial, gracias a su esfuerzo y  bajo la conducción de entrenadores como Borgi, Bielsa y Sampaoli, que les empaparon mentalidad ganadora y profesional, estamos, como selección, ahora bien rankeados.
Sin embargo, cuando me entero de los escandalillos del pelao Jaddue, me bajan los tiritones de pera. No vaya a ser que  más de alguien empiece a especular con que la Copa América fue arreglada. Que hubo platas negras por debajo de la mesa. Desde la nominación de la sede, hasta los árbitros de nuestros partidos.  

Ahora por causa del Pelao Jaddue todo está bajo sospecha. Mientras  él se pasea fresco y deportivo por Miami. Coincido con aquello de:  “no hay chico que no sea rosquero, guatón que no sea lacho, ni pelao que no sea fresco”. Digo yo.   

París bien vale una misa

Publicado en noviembre de 2015

París bien vale una misa,  es un tema de la cultura y la historia, que se origina probablemente en una frase apócrifa, atribuida a Enrique de Borbón o de Navarra, el pretendiente protestante al reino de Francia, que eligió convertirse al catolicismo para poder reinar . Pareciera que desde esos años esta frase viene utilizándose con el sentido de la conveniencia de establecer prioridades. Implica renunciar a algo, aunque sea aparentemente muy valioso, para obtener lo que realmente se desea. También en el sentido de atenuar la falta de sinceridad o de convicciones, o de representar la tolerancia o la indiferencia, especialmente en cuestiones religiosas.
La historia nos cuenta que en las Guerras de Religión de Francia, los bandos protestante y católico se habían estado enfrentando durante largos años. Distintas soluciones pacíficas al conflicto venían proponiéndose por intelectuales moderados de ambos bandos, pero en estos asuntos de fe, de convicciones religiosas, es muy difícil poner de acuerdo a las partes. Es un tipo de conflicto que traspasa toda posibilidad de entendimiento basado en la  razón.
El viernes cerca de media noche, las luces de París,  la conocida mundialmente como La Ciudad de las Luces,  fueron simbólicamente apagadas a causa de un conjunto de actos terroristas, provocados por  personas que lo hacen porque tienen un pensamiento diferente a otros.
Un acto insano en donde no se advierte ni el más mínimo atisbo de tolerancia, un valor fundamental para la sana convivencia humana civilizada. “Si no piensas como yo, si no crees en lo que yo creo, entonces eres mi enemigo”. Esa pareciera ser la frase- pensamiento de quienes intentan hegemónicamente imponer una sensibilidad o  pensamiento determinado. A veces me parece verlo también en nuestro escenario político nacional cuando se discuten leyes que reforman aspectos fundamentales para el mejoramiento de la sociedad actual.  Allí cuando emergen las ideas de principios ideológicos  tan faltos de respeto por la sociedad y el pensamiento libre.
Vuelvo a lo de París,   ciudad luz, a la  que solo conocí desde las alturas y  su aeropuerto Orly, pero para mí la capital de un país bastante conocido por mi afición a la pintura clásica de los  maestros franceses, los libros de escritores  consagrados, las referencias sobre su magnífica cocina, sus vinos, sus quesos y particularmente su Himno Nacional, que me aprendí en el colegio, en aquellos años en que el idioma francés,  al igual que el inglés era obligatorio en los programas escolares. El viernes por la noche escuché a los miles de franceses que salían del Estadio de París, tras los bombazos, cantando con el alma estremecida la emotiva  Marsellesa. Un verdadero acto de fortaleza y señal de que jamás se dejarán abatir por el terrorismo.
“París bien vale una misa”, una frase que debe contextualizarse  durante las llamadas guerras de Religión que enfrentaron a protestantes  y católicos en Francia por casi 50 años. Fue necesaria  la promulgación  del Edicto de Nantes, un mandato que garantizaba la libertad de cultos a los hugonotes (protestantes)  a la vez que establecía una base jurídica firme para la coexistencia pacífica de las dos corrientes religiosas proliferantes en Francia.

Lo ocurrido hace solo dos días, no es una guerra del tipo que debió enfrentar el Rey de Francia de aquellos años, la de hoy es de otra naturaleza. Y no se trata solo de aceptar,  pensar o profesar una religión diferente, el asunto es que uno de esos pensamientos y creencias, se considera lo único verdadero. No puedo ni imaginarme cómo sería este mundo, si todos pensáramos igual. Creo que no podría existir la sociedad humana.   

El papel del hombre en la sociedad

Publicado en noviembre de 2015
Desconozco la fecha - del Chile pobre de antaño- desde cuándo se habría empezado a usar el papel higiénico o “confort”, dejándose de lado otras formas de limpiarse  el trasero tras el proceso digestivo de los humanos. Según averigüé, el papel de diario cortado en tamaños de 15 x 15 centímetros  fue el elemento que sirvió a tal objetivo a muchas generaciones. Esto ocurría hasta en las mejores familias, claro que en las casas de los más pudientes estos  compraban en las mercerías y almacenes de barrio, papeles suaves y absorbentes y los cortaban del tamaño deseado según  gusto, necesidades o funcionalidad. Mi padre me contaba que en sus años de niñez y juventud,  los suaves papeles con que envolvían cada manzana las empresas de la Asproman  (Asociación de Productores de Manzanas) eran los que la gente más se los disputaba. Eran los tiempos del Chile pobre y subdesarrollado.
Pero eso es pasado. Ahora hay mucha oferta, marcas y calidades para satisfacer el mercado ávido de limpiarse el trasero, las manos, sonarse, desmaquillarse  o lo que sea.  Y para satisfacer esas necesidades hay una oferta fabulosa y variada, con muchos proveedores que compiten para ofrecernos la mejor relación precio, calidad y surtido.
Pero no es así. Eso era lo que creíamos, porque la semana pasada Chile vivió un papelón con este asunto, al descubrirse la colusión de las empresas que fabrican y distribuyen el llamado  papel  toilette, o tisú.  Este grupo, formó una suerte de  Cartel (término con el que se identifica a una organización ilícita o a un conjunto de organizaciones que establecen acuerdos de diferente naturaleza  para llevar a cabo actividades irregulares).
Este sucio negocio del papel higiénico en vez de ayudarnos a “sacarnos la mierda” entre otros usos, nos estuvo literalmente cagando a los chilenos por diez años.  Se unieron las empresas fabricantes y decidieron no competir entre ellas, porque eso era malo para el negocio y desataba una insana guerra de precios, alteraba los inventarios  y generaba riesgos de pérdidas. A causa de esas razones técnicas, decidieron  joder al stakeholder más débil: el consumidor. O sea a todos nosotros los chilenos y extranjeros residentes de Arica a Magallanes, incluidos los de los territorios insulares y de las bases en la Antártica.
Durante diez años el Cartel del Confort (no sé por qué  me recuerda  la película El Padrino)  mantuvo altos precios en todos sus productos: papel higiénico, toallas, pañuelos desechables, servilletas, entre otros productos “tisu”. Los perjuicios económicos a los consumidores son cuantiosos. Se calcula que cada empresa del Cartel habría generado utilidades sobre normales de US$ 23 millones anuales.
Mencionaba la película El Padrino, porque los métodos usados por el grupito se parecen bastante a lo narrado en ese film. Según se informó, las empresas coludidas en  pos de mantener y aumentar las utilidades y evitar que el papel higiénico fuese más barato, mantenían los precios y utilidades estables, ojalá en aumento. El propósito era que el acuerdo perdurara en el tiempo y no fuera detectado por las autoridades.

Igual que en la película, tenían práctica “especiales”. Usaban un cuartel de bomberos para sus reuniones donde participaban gerentes estratégicos para implementar los acuerdos. Contaban con planillas Excel con datos de precios y producción provistos por las empresas  que actualizaban cada dos meses. Si había desviaciones o señales de que el acuerdo no se estaba respetando, las partes se contactaban por teléfono o  correos electrónicos exclusivos. Con la denuncia de colusión de las Farmacias, decidieron utilizar solo celulares de prepago desechables.  También hay información sobre el lanzamiento de tres computadores al Canal San Carlos. Todo esto bien parece un guión del mismísimo Mario Puzo.  No hay salud, digo yo.   

Un condumio a la Carta

Publicado en noviembre de  2015  
La  Carta Fundamental de Chile, nombre con el cual  también se le conoce a la Constitución Política de la República,  aparentemente está tan vapuleada, censurada e invalidada que  finalmente se considera  “inadecuada” para los tiempos actuales y sobre todo para los venideros. Consecuencia de ello y cumpliendo al pie de la letra parte de su propuesta electoral, la Presidenta empapada además de esa suerte de karma  ideológico del conglomerado que le secunda, cual es querer cambiar absolutamente todo, informó a los habitantes ciudadanos del país, que la Carta Magna nacional,  entraría a un proceso de enchulamiento mayor.
No sé a pito de qué este proceso lo encuentro parecido al famoso y exitoso programa mundial Master Chef. Así el proceso que propone la primera mandataria o sea la Master Chief  intenta que un conjunto de calificados participantes desarrollen una muy sabrosa Carta que satisfaga los exigentes paladares de los chilenos y que sepamos cómo va a estar la cosa en el futuro.
Por eso es interesante analizar este proceso creativo que desde ya creo que tendrá un desarrollo “muy sabroso”. Sin duda que se verán afectadas muchas sensibilidades, gustos, sabores, aromas, paladares, aromas, gustos y preferencias, porque a los ciudadanos nos gustan diferentes condumios, algunos con recetas de raigambre hispana y nacionalista, también la variada y amplia carta de la oferta internacional y sin que falte desde luego nuestra  cocina vernacular con olor y aroma de las tierras mapuches.
A partir de la fechas fijadas por la Master Chief,  los chilenos deberemos ponernos los delantales, afilar los cuchillos (para fines culinarios por cierto) y concordar –civilizadamente- qué queremos poner en la Carta. Desde los aperitivos hasta los postres. Para ello, la jefa del programa, ya marcó los tiempos para que se haga la propuesta.  
No será fácil poner de acuerdo a los chilenos sobre una nueva Carta. Pero hay algunos requisitos básicos. Debiera ser: Nutritiva (con las proteínas  y nutrientes suficientes para que los hijos de la  Patria futura  crezcan sanos y fuertes).  De buen sabor ( que los platos del menú a nadie le deje la boca amarga). Variada (que estén en el menú lo que los comensales necesitan, les gusta y  satisface. Comida tanto para los “guardianes de la parrilla“ como para  veganos.  Eficaz (que logre los resultados esperados por todos). Equilibrada (que niños y ancianos, pobres y ricos, hombres y mujeres, nortinos y sureños, de los Andes o del Pacífico, huincas y mapuches, encuentren en esa Carta lo que necesitan para seguir vivos).  Sana, que nadie se enferme  ni menos que muera). En fin, una Carta con una propuesta que deje felices a todos y que podamos sentarnos a la mesa cada día, mirarnos a la cara y disfrutarlo.     
Lo importante en esta nueva  Carta, a la construcción que nos invita la Chef Michelle,  es que la elaboren profesionales de la alta cocina (los que saben) y no “expertos” de la cocina callejera. Esta vez que participen profesionales de la cocina.
Si no hay garantías de que los chefs que participen en esta versión de la nueva Carta, sean capaces de hacer algo bueno, bonito y barato  y que por cierto funcione y guste a los chilenos, no me cabe duda que podemos pasar a los postres y al bajativo en los plazos indicados.
Pero vale hacer una pregunta trascendental ¿Será realmente necesaria una Carta nueva?  No será solo un problema de presentación. La comida primero entra por la vista.

Finalmente me pregunto ¿para qué tanto atado y no hacer los cambios al estilo del past president  Lagos? Recuerdo clarito que él dijo que su carta del 2005, le había quedado buena y totalmente democrática. Salvo que ahora esté tirando para la cola. Digo yo.

El síndrome de l urna vacía


Publicado en agosto de 2015

Faltan poco más de 14 semanas para que nos vaya este especial año  2015. Entre terremotos, aluviones, erupciones volcánicas, reformas estructurales duras, peleadas y eventos corruptos del lado que nos pidan,  los chilenos hemos estado bastante asustados, ajetreados, sorprendidos y molestos. Salvo el veranito de San Juan de la Copa América, el resto, como decía uno de los jurados del Mater Chef chileno “una miegda” de año.
Afortunadamente lo que queda de este especial 2015, creo que se nos pasará en un abrir y cerrar de ojos. Con la primavera en régimen ya empezaremos a concentrarnos en otros temas. El comercio nos  recuerda  Halloween, luego empezará in crescendo  la publicidad de la Teletón que nos invadirá con su mensaje comercial y de sensibilización, luego la Navidad y el Año Nuevo y entremedio,  los partidos de eliminatorias para el próximo mundial de fútbol en Rusia. Consecuentemente, ya a lo menos en nuestras mentes, podríamos dar por cerrado este 2015 tan especial. 
Y con el 2016  vendrán las vacaciones, el Festival de Viña, el inicio del año escolar, el pago de las patentes, los impuestos, en fin,  lo de siempre. Pero el año próximo tiene una especial connotación a causa de las elecciones de los alcaldes. Primero,  ver si va a funcionar esto de las “primarias”.   
Y este es uno de los puntos de mi preocupación, ya que después de la escandalera de este año 2015, que ha sido el del destape de la corrupción a causa de la nefasta relación entre el dinero y los negocios, con personeros involucrados de todos lados y colores políticos, la oferta del 2016, seguramente debiera ser con caras nuevas. El drama es que en rigor no habría mucho donde elegir, salvo que fueran los de siempre. Sin embargo muchos de estos, después de 2015 en que se fueron a negro (por las platas negras) su retorno es inviable. Han quedado en estado de pecado. En todas las aristas conocidas: Caval, SQM, Penta,  etc., etc., que abarca todo el espectro político e institucional de la República, hay involucrados personeros públicos, otrora potenciales candidatos a algo.  
Aún cuando pudieran aparecer candidatos “vírgenes”,  sanitos, no pecadores, ni contaminados (buscando bien es posible encontrarlos) el problema podría persistir  ya que anticipo lo que llamaría  “el síndrome de la urna vacía”. Es decir cuando  la ciudadanía sencillamente se queda en la casa ese día, por ejemplo, viendo el recuento de Sábados Gigantes.   Si además en Palacio se incuba la idea de otro síndrome, en este caso el del “pato cojo”, el capital político recogido no serviría mucho para apuntalar a los candidatos a alcaldes, diputados, senadores e incluso el próximo presidente.  
Como un conjunto no menor de políticos tiene sus papeles de antecedentes con observaciones, están en estado de pecado. Para ellos, pensar en una reelección es una ingenuidad. Por eso creo y temo, que para futuros comicios electorales muchos vayan a preferir a Don Francisco. Me preocupa que comience a incubarse un sentido no republicano de hacerle una verónica a las urnas. Si esto prosperara, estaríamos en un serio problema con nuestra estructura institucional y democrática. Creo que los honorables en estado de pecado debieran renunciar luego, ahora ya,  y no continuar en la  vida pública para darle tiraje a la chimenea. Para buscar a los mejores prospectos. Esto daría tiempo para preparar los relevos, barajar el naipe, sacar las cartas marcadas e iniciar un nuevo juego. Que ojalá no sea el simpático pero poco higiénico y a la vez coprolálico Poto Sucio. Digo yo.    

  
Errare humanum est
Publicado en Agosto de 2015

Errare humanum est,  expresión en latín que significa literalmente: "Errar es humano". Equivocarse se considera intrínseco a la naturaleza humana, por lo que hay que aceptar los errores y aprender de ellos para evitar que se repitan.
Cito esta expresión porque desde el día miércoles recién pasado un  prestigiado programa de televisión internacional, dio a conocer al mundo un error morrocotudo cometido en Chile con la instalación de su primer puente levadizo. Este “horror de cálculo” como se tituló, nos dejó como chaleco de mono, en circunstancias que los ingenieros y calculistas chilenos tenemos fama por su profesionalismo. De eso dan testimonio las edificaciones que soportan regularmente terremotos de clase mundial, sobre los 8.0 ° Reichter.
La verdad es que no fue error de cálculo ni responsabilidad de los chilenos. La empresa a cargo de la instalación es española y  el puente había sido construido en el extranjero.  Consecuentemente no era un asunto relacionado con construcción sino con instalación.
Si fuera comparable con algo, yo diría que lo que pasó fue una suerte de “cuchufleta”, eso que ocurre en el juego del dominó, cuando alguien coloca una pieza que no corresponde o en la forma correcta.
Aparentemente en el asunto del puente Cau Cau de Valdivia, alguien cometió una indebida cuchufleta y puso la ficha equivocada.  Siendo así no se trata de error de cálculo ingenieril sino “descuido, volada o distracción”. Descarto la mala fe.
Ahora que se advirtió la cuchufleta, no sé cómo podrá seguir el juego. De partida,  a la empresa española a cargo le cortaron el oxígeno y dejará de ser de la partida, valga la analogía. Ya antes había habido una pista a la que ahora se le da cierta importancia. Hubo un topógrafo que trabajó en la obra, que falsificó sus credenciales profesionales, además de que era corto de vista y disléxico.  
La cuchufleta se materializó en enero del 2014, cuando los tableros basculares fueron son puestos erróneamente. Uno de los brazos de puente levadizo se había montado al revés. Nadie aparentemente “con altura de miras”, miró desde arriba como encajaba la pieza. Habría bastado una mirada desde un helicóptero para darse cuenta que la pieza que correspondía poner después del Seis Cinco era Cinco y algo y no el Cuatro Tres, por ejemplo.
Si bien el programa Discovery intentó sugerir primero una falla ingenieril, finalmente se aclara que fue “una torpeza humana”. El error u “horror”   no fue de cálculo, sino de instalación (no leyeron bien el manual) y a la vez se aclara que la empresa a cargo no era chilena sino española. Por cierto que los supervisores  ingenieros y técnicos del MOP eran chilenos y ese serpa otro cuento con final abierto. Noticia en desarrollo como se dice en periodismo.
Y los errores no solo de cálculo, sino también de olfato ocurre también en política. Es lo que le aconteció al gobierno  con el nombramiento del nuevo Contralor de la República.  Se le produjo el efecto Cau Cau pero al revés. La ieza era la correcta pero el cálculo estuvo malo. El Senado rechazó la propuesta. Le faltó un solo voto para lograr pasar el puente. Falló la ingeniería política.
Con la propuesta del Fiscal Nacional el gobierno corrigió sus cálculos, revisó bien fórmulas y algoritmos y le resultó. Fue un éxito de la ingeniería política.

En general,  en política hay tres cálculos que siempre fallan: tiempo, plata y votos. El puente Cau Cau es el ejemplo viviente,    debió inaugurarse en marzo 2014. Costar unos 15 mil millones de pesos (ya está excedido en 17 mil millones).  Y ganarse los votos electorales en un escenario de casi 400.000 habitantes de la región. Esto último a lo mejor ocurre ya que errar es humano pero perdonar es divino. Digo yo. 

Un modelito de país

Publicado en Junio de 2015 

Tengo leves sospechas que cuando vuelva a instalarse en los programas educativos la asignatura antiguamente llamada Educación Cívica, esta decisión podría generar un efecto gatopardiano. O sea, cambiar las cosas para que  finalmente todo siga igual.
En el reciente libro de Mario Weissbluth “Tejado de Vidrio: cómo recuperar la confianza en Chile” el autor habla del clima de corrupción que circula con pase libre en nuestro país y que peligrosamente se puede instalar como el modelo a seguir para nuestros jóvenes. El gobierno ha pensado que una forma de contrarrestar esto,  es enseñarles Educación Cívica, para que sepan a cómo vivir en estos tiempos y comportarse  como responsables ciudadanos.   
Según estudios, la gran mayoría de los jóvenes cercanos a los 18 años, está nada o muy poco interesado en política, contingencia nacional y asuntos propios del funcionamiento del Estado y en general de la res publica o esfera pública.
Los jóvenes no están ni ahí, con muchas de las cosas, de la cosa pública, valga la redundancia. Se alejan voluntariamente de todo lo que huela a orden, procedimientos regulares, elecciones,  votaciones, etc. Los muchachos están interesados en que las cosas públicas funcionen  pero sin que ellos deban hacer algo en particular. Les gusta y exigen aquello de tener derechos,  pero no pescan nada con lo de las obligaciones. Ni menos las obligaciones “ciudadanas”.
La idea de incorporar Educación Cívica en los colegios es que desde chiquititos entiendan que son parte de la Nación y como tales tienen responsabilidades y obligaciones. Esta es la parte que los cabros no cachan mucho y prefieren marginarse de todo lo normativo, regulado y necesario para el buen funcionamiento del Estado y la sociedad.
Debo reconocer hidalgamente que no le tengo mucha a fe a la Educación Cívica, pero aplaudo su inclusión en la malla curricular de la educación secundaria, porque es mucho mejor que los jóvenes tengan conciencia y saber los deberes y obligaciones ciudadanas  fundamentales,   que actuar instintivamente. Esto es igual que un juego o incluso la práctica de un deporte. Es indispensable conocer el reglamento que lo rige y que se aplica para todos por igual.    
Claro que esta suerte de fobia social o  primaria anarquía ciudadana que padecen o parecen tener  los jóvenes, requiere mucho más que unas horitas de educación cívica a la semana.  Yo soy partidario de complementarlo con lo que se conoce como el aprendizaje vicario. Es decir, aprender conductas nuevas por medio de la observación. En el aprendizaje vicario, el refuerzo se basa en procesos imitativos cognitivos, el sujeto aprende con un modelo. En los primeros años, los padres, luego los educadores, luego el Estado y sus instituciones republicanas, los organismos funcionales, los representantes públicos y por cierto el hábitat ciudadano. Lo que ve y siente en el alrededor citadino. Es un aprendizaje activo.  Por el solo hecho de ver lo que otros hacen y las consecuencias que tienen por su comportamiento.
En conclusión, lo que se necesitaría entonces son buenos modelos para imitar.  Es la sabia naturaleza. Los hijos aprenden de sus padres o de quienes están a su cargo. Y cuando no están ellos, la familia expandida, el Estado, la res pública.
Siendo esto así, quienes tienen la responsabilidad formativa fundamental sobre los ciudadanos son los representantes de la entidades del Estado, luego las diversas instituciones tanto públicas como privadas y por cierto cada ciudadano.
Formar buenos ciudadanos, responsables, honestos y participativos  para enfrentar los grandes desafíos del mundo actual es pega de todos, pero principalmente de quienes nos conducen. Y honestamente creo, si leo la prensa de los últimos meses, no han sido  precisamente un modelito para seguir. Digo yo.
 


martes, mayo 31, 2016



Para el bronce               noviembre 2013
Recuerdo que cuando alguien decía palabras,  frases o ideas con elocuencia, bien expresadas  y además inteligentes - del tipo  radical de viejo cuño-  solía decirse que eran “para el bronce”. Merecían quedar grabadas en el metal,  para ser  recordadas y perdurar en el tiempo.
Con similar intención salí a  buscar en el variopinto escenario de la campaña electoral, palabras inteligentes,  frases ingeniosas o ideas potentes “para el bronce”. Confieso que no me fue como lo esperaba. Le tenía mucha fe a la creatividad criolla y al talento regional.  Me decepcioné.
Una causa probable, es la falta de fondos y la segunda, porque muchos se creen expertos en publicidad política y con ideas brillantes. Aún los con plata muchas veces prescinden de los especialistas. El resultado es lo que hay.   Particularmente los sin plata recurren al talento interno (familia y amigos).  Desde esta fuente primigenia están construidas la mayoría de las frases, slogans o ideas,  que acompañan la foto enchulada del candidato(a). Todo comienza post almuerzo dominical en familia y amigos donde opina hasta la nana. En estos brainstorming  de sobremesa  puede  pasar de todo. Y pasa. Eso explicaría muchas cosas. La mayoría cree que basta una cara, un nombre y dos palabras. Y como no hay espacio para una propuesta de nada, ni siquiera para decir de qué partido son, hay que parir una frase que sugiera algo potente e innovador.
Solo a modo de ejemplo citaré algunas expresiones y anticipadamente me disculpo. No hay nada personal Esto solo podría tener mérito como análisis  sociológico. Después del 17 nadie se acordará de ninguna cosa torpe  que se haya difundido.    
Comienzo con un conocido mío de hace años, el candidato Saavedra. Sugiere “más obras y menos palabras”, frase que no le cuadra ya que  los que lo conocemos sabemos que si hay algo en lo que se excede siempre,  es en hablar. Por su parte un conocido doctor   prescribe “remedios”.  Nada de original para un médico y menos si hay situaciones que ya ameritan cirugía. Otro candidato dice que “hace la pega”. Pero si es obvio que hay que hacer la pega. O creerá que las lucas se las va a ganar sin hacer nada.  Por su parte, mi amigo Luis Emilio,  nos dice que… realmente no sé lo que dice,  pero es mi amigo así que debe estar bien.   Otro evoca la frase “se la juega por Tarapacá”. Lo que es obvio si se presenta por esta región.  Una candidata incluye  a  Dios y a Jesús en la campaña. Me suena a sacrilegio.    
A esta campaña le faltó creatividad. Si yo hubiera sido candidato creo habría dicho: “Mi signo es Geminis, conmigo su voto vale el doble”. Dos por el sueldo de uno.  Un candidato que vale por dos”. Siempre hay que dar un plus.
No… si la idea no es mala, créame, solo hay que perfeccionarla, digo yo. 



Democracia a toda costa            
diciembre 2013

Según un estudio que publicó hace algún tiempo el diario The Economist, Chile cayó mucho en el ranking  de reconocimiento como país democrático. Esto se conoce como “el descontento del progreso”. Una especie de movimiento de indignados pero dentro de un país de buen pasar.  
Esta situación es preocupante y quisiera que la comunidad también lo advirtiera. Me agradaría poder crear conciencia colectiva y ojalá con suficiente fuerza, hasta como para organizar una marcha.  Como hoy se ve a diario que se marcha por tantas razones, creo que cuidar la democracia es una muy buena causa. Cómo no vamos a ser capaces de manifestarnos públicamente por algo tan necesario como este valor,  definido básicamente como un derecho de los ciudadanos de un país libre a expresarse sin restricciones,  elegir a sus autoridades, decidir la religión o creencia que le parezca, vivir o desplazarse libremente por todo el territorio,  iniciar cualquier emprendimiento de su ocurrencia, desarrollar cualquier profesión lícita,  estar protegido por los sistemas públicos, etc. Larga sería la lista de las ventajas de un sistema democrático.
Y hoy me parece que hay mucha más conciencia de la democracia. Sin embargo  me parece también que es a un nivel más académico, más filosófico o más electoral (aunque solo un tercio de los ciudadanos con derecho a votar lo hizo la última vez).  Si ya tuvimos un quiebre a la democracia cuya recuperación tomó  casi 20 años, no es para nada despreciable poner más atención a las motivaciones  extremas de justicia social, defensa de derechos en su máxima expansión de buscar todo lo que el “pueblo” quiere y reclama, participación directa en las decisiones, justicia de verdad, libertades con alcance pleno, trato igualitario, educación para todos y ojalá en el modo: “papá Fisco pay”.   
Lo que me preocupa como ciudadano político (en el sentido griego)  es si hay garantías.  No puedo olvidar el famoso “estatuto de garantías “que firmó el candidato Salvador  Allende el año 70 para asegurarle al Congreso que no haría cosas indebidas (política y republicanamente hablando).  El resto es historia, don Chicho usó la estrategia del alcalde de la Pérgola de las Flores. A todos les decía que sí,  pero al final “hacía lo que le convenía más.”
Espero que excesos democráticos no ocurran en un eventual gobierno de la Michelle a causa de tantos temas súper discutibles del programa elaborado por la nueva concertación que la apoya. Me preocupa el momento de la verdad  de un gobierno que ofrece hacer tantos y tan profundos cambios en tan poco tiempo. La recomendación y la experiencia política indica que en democracia los cambios deben ser los adecuados, seguros y necesarios.  Si el cambio es brusco,  innecesario y acelerado,  el riesgo es alto y puede generar incidentes y accidentes, especialmente si se gira siempre o mucho hacia la izquierda. Yo le recomendaría a la eventual candidata,  usar la misma estrategia del alcalde. Me refiero al de La Pérgola de las Flores desde luego. Digo yo.                 



Apostar a futuro            marzo 2014
Todo está consumado (Lucas 12:49-51) Ya está hecho, el recambio gubernamental y el de los principales estamentos del poder del Estado político se han establecido para los próximos cuatro años. Por cierto que para contabilizar los  sucesos que ocurran de aquí en adelante, este lapso es y será insuficiente. Se me ocurre que la lectura histórica de las naciones  debe ser medida en  “tiempo países”, un conteo que para cualquier análisis completo y honesto  debería abarcar a lo menos 30 años o más.
Las reformas estructurales que plantea realizar el nuevo gobierno muy difícilmente verán la luz legislativa en el período de la nueva presidenta y su congreso. Y aunque se lograra, la implementación y su necesaria gradualidad solo pueden dar señales en un mediano plazo. Ver en régimen los proyectos  emblemáticos como salud y educación, probablemente se logre en las tres décadas siguientes.
Mi visión es que el efecto de los cambios de las ofertas de campaña yo solo podría verlas reflejadas en la sociedad chilena para mi centenario. Y probablemente una fracción pequeña de los chilenos que hoy peinan las canas de los 50, estará vivo para contarlo.
Pero hay que hacerlo, lo prometido es deuda, aunque en política se puede borrar con el codo… bueno, Ud. sabe como sigue el cuento. Además, si la ciudadanía votó mayoritariamente esta propuesta electoral - sin perjuicio de que haya sido una minoría de los chilenos los que se manifestaron - o aunque la Nueva Mayoría sea en verdad una pequeña mayoría.   
¿Qué posibilidades habrá de concretar todo prometido? En la construcción de las propuestas, los técnicos y en particular los economistas, se basan en los resultados económicos de los últimos 23 años. Este me parece que es un muy autocomplaciente resultado pues Chile creció a más del 5% anual, se redujo la pobreza en dos tercios y el consumo aumentó 300%. Pero la pregunta es si hoy podrá sostenerse esa buena tendencia en los próximos 5, 10 ó 15 años. Lograrlo implicará dar un gran salto hacia una economía avanzada, pero también la consolidación de una sociedad madura y una democracia muy estable.
¿Qué podría impedirlo? Uno de los impedimentos podría ser caer en lo que los técnicos llaman “la trampa de los países de ingreso medio". Otra razón, el comportamiento de la calle. Hay una tendencia muy proclive a escuchar  a los llamados “movimientos sociales” una suerte de bolsillo de payaso ciudadano en el cual caben todas las reclamaciones imaginables y algo más. En estas circunstancias, solo un prestidigitador podría sacar de su sombrero algunos conejos a modo de sorprendentes soluciones. Pero ya a esas alturas del partido tendríamos a Chile convertido en un circo y a todos los chilenos trabajando como en uno pobre. No hay salud que aguante, digo yo.



  
A falta de pan…                       Diciembre 2013
Dicen que escribir no es tan difícil si se usan algunos trucos sencillos. Uno de ellos es apelar a las “frases hechas”. Aquellas que la costumbre y tradición las han universalizado. Para probar esto, haré en esta crónica un uso abusivo del idioma envasado.  Dios me pille confesado.  
Pero la verdad de la milanesa es que estaba  falto de tema para mi columna dominical, así es que pensé que a falta de pan, buenas son las tortas. Y si no resultaba…bueno, a otra cosa mariposa. Deseo que los lectores sean los jueces de esta experiencia. Me arriesgo por cierto a que alguno salga con su domingo siete y me haga pebre.  Pero a lo hecho pecho, ya estoy lanzado en picada y  no voy a tirar el poto para las moras, ni ahogarme en un vaso de agua.  Soy optimista, siempre lo veo medio lleno, nunca bajo la guardia y como además soy asertivo, digo las cosas por su nombre, llamo al pan,  pan y al  vino, vino.  Deseo que me conozcan bien y ser como un libro abierto, no dorarle la píldora a nadie y  claro como el agua. Cruzo los dedos para que esta experiencia resulte.  
Manos a la obra. Les quiero contar sobre mi preocupación por el bolsillo de los chilenos. Estamos gastando mucho, casi como país rico. Vamos para allá, pero aún no lo somos. Espero que el nuevo gobierno no frustre las expectativas. Pero en fin,  como es previsible, en las próximas fiestas de fin de año se generará una  desenfrenada locura consumista que nos va a costar un ojo de la cara. El tema de los gastos por los regalos es espeluznante. Además, no es solo el tema platas, sino que pocas veces damos en el blanco. No damos en el clavo, pues en gustos no hay nada escrito. Hay que tener  ojo de águila.  Y esto pasa hasta en las mejores familias. En todas partes se cuecen habas sin duda.
Entre pitos y flautas,  en diciembre uno se desangra financieramente. Las tres cuotas precio contado es una trampa mortal. El remedio resulta peor que la enfermedad y el Pascuero nos pasa la cuenta todo el verano. Salimos del calor de diciembre para caer en las brazas del fatídico marzo.
Luego, ya en modo reflexión, concluimos que parece que nos falta un tornillo, que hacemos las cosas a troche moche  y por eso, nos salen los tiros por la culata. Debimos haber hecho vista gorda a los cantos de sirena del retail.  
Y viene lo peor, escuchar como pulga en la oreja los reclamos  de la  media naranja (que lleva la voz cantante en la casa). La estrategia es pasar piolita, poner cara de póker, no decir ni chus ni mus y hacer oídos sordos. Luego, jurar de guata que no volveremos a meter la pata y que pondremos más ojo al charqui para el 2014. Por favor, póngase las pilas y no se golpee dos veces con la misma piedra, digo yo.     



El pobre pollo
(06 de dic. 2011)
Hasta antes que el asunto de los productores de pollos saltara a la  parrilla noticiosa, nadie había dicho ni pío. Los empresarios se estaban haciendo un festín con los pobres consumidores, pero nadie lo sabía hasta que abrieron el pico –los investigadores, no los pollos – por lo que ahora todo el mundo cacarea por el suceso, más que gallina poniendo un huevo.  Y precisamente fue lo que pensó la Fiscalía Nacional Económica hace más de un año, cuando se convenció que este tema no le podía importar un huevo, ni dos y decidió intervenir. El resto es noticia fresca  y uno la puede seguir en los medios de comunicación.   
Lo que nos quedó claro -hablo como cliente habitual de la carne avícola-  es que los señores productores de aves nos estaban viendo las ovas  desde hacía una década y nosotros muy bien gracias. Pero ahora que la autoridad ya sacó el asunto del closet lo más probable es que vayan a volar plumas y se altere el gallinero. Se supone que la directiva de la APA (Asociación de Productores  Avícolas) y muchos gallos (los socios),  van a cacarear y patalear como si les estuvieran estirando el cogote.  
Los pollos son parte importante de la dieta alimenticia de los chilenos  y aún cuando a pesar de la colusión que se investiga,  su precio sigue siendo más bajo que el de la carne de vacuno y el cerdo, la incidencia en el presupuesto de los más pobres siempre será muy alta. Por eso creo que, independiente de las sanciones que tengan los productores y la APA, lo que hay que hacer es compensar los diez años de desplumado que nos hicieron estos señores. Yo propondría que los obliguen a pagar en carne. En carne de pollo se entiende. Unos 2 kilos de pollo per cápita. Medio kilo por nuca a la semana (salvo en semana santa), durante los próximos diez años.  Yo pediría (porque debiera permitirse escoger) puras pechuguitas, tutritos y rabadillas. Yo sugeriría también que las compensaciones permitieran comer en restoranes adheridos por convenios. Así cuando uno quisiera podría pagar con los boucher que se entregarían para canjearlos por pollitos. En la forma en que más le guste, A lo spiedo, milanesa, al canasto, incluso al lujurioso pollito al velador. Digo yo.


miércoles, julio 22, 2015

EL TEATRO DEL ABSURDO

Publicado por El Longino en mayo 2015
El Teatro del Absurdo es una expresión cultural inspirada en obras de dramaturgos  norteamericanos y europeos de los años 1940 al 1960. Se caracteriza por tramas que parecen carecer de significado. Diálogos repetitivos y sin secuencia lógica. Atmósfera onírica con fuertes rasgos existencialistas, cuestionando la sociedad, al hombre y sus constructos. Mucho humor especialmente el humor negro. Incoherencia, coprolalia y exaltación de lo ilógico, son parte de sus peculiaridades.
Este arte estaba “discontinuado” y  dormía tranquilo en el mundo del olvido. Pero  Chile,  el otrora Jaguar de Sudamérica,  lo puso en cartelera, con una alianza estratégica público-privada. El Estado y los privados han invitando a la Nación toda a ver en  salas, teatros, tribunas, alamedas anchas y angostas, una “joyita ”  del teatro del absurdo, con un libreto (Programa) que permite la libre expresión de los  actores y actrices que salen, entran, dicen y se desdicen, declaran o no declaran,  desaparecen, deambulan  o quedan atrapados (en cárceles o domicilios) y  que pueden en cualquier momento reaparecer por los pasillos de Tribunales, Fiscalía  o  la Casa de Toesca. Esto se replica también en escenarios como la gran Torre de Badel  de Valparaíso (donde en un diálogo de sordos pero no de mudos, se confunden y se enredan los idiomas, los acuerdos, pero básicamente las ideas) con una pléyade de actores novicios, sénior o trainee que dan vida a un libreto kasfkiano, que ni  Ionesco en unión con nuestro psico-mago Alejandro  Jodorosky  podrían superar. Y todo esto, bajo el atento liderazgo de una calificada directora, traída directamente de New York,  tras muchas visitas de dos miembros (Peña y Lillo) del G90 para conseguir sus servicios.    
En este Teatro del Absurdo chileno, suceden cosas sin explicaciones lógicas. Hay  incongruencia entre el pensamiento y los hechos. Incoherencia entre las ideologías y los actos humanos - de dudosa calificación como tales-. Los personajes tienen un gran obstáculo para expresarse y comunicarse bien incluso entre ellos. Los de un mismo conglomerado, con el mismo libreto expresan diferencias, son ideológicamente parecidos pero piensan diferente y actúan a su amaño. En esta alianza espuria el  libreto, para muchos es un dogma de fe  y para otros, es como la Biblia para los protestantes, cada cual la interpreta a su conveniencia. Por eso el Programa a veces sirve y otras molesta. A causa de este caos, la calle se expresa cada día más en los escenarios abiertos, principalmente en las calles del angustiante Santiago como también en las anchas Alamedas reclamando por la mala calidad de los actores, lo absurdo del libreto y por lo poco que se les paga al elenco que les obliga a pitutear . Así, la falta de recursos para mantener la obra en cartelera y el libreto incólume, obliga a buscar platas “turbias”.  Por otro lado la audiencia “rica” o sea  los que tienen dinero, que son dueños de las grande empresas y que  invierten, generan trabajo y aportan al PIB cerca del 70  %, se ponen perversos y pasan platas a diestra (derecha ) y siniestra (izquierda) tratando de ser equitativos.  Y ahí caen en las redes de la corrupción, al financiar de paso la política para sacar leyes favorables para todos los chilenos pero principalmente para ellos.
No se puede saber con este teatro del absurdo, cómo o cuál  será el desenlace. Trasparentar todo o tapar todo. Muchos optan por lo primero, so riesgo de crear un desequilibrio total que afectaría fuertemente la economía y el país se va a la mierda. O aplicar la sabia política de don Pato  Aylwin, hacer todo, “en la medida de lo posible”. Los actores están desorientados, la audiencia  está perpleja, la calle está indignada, el mundo mira asombrado nuestra declinación, el Papa nos ayuda poco con sus truchos nombramientos de obispos, etc. Creo que la directora se recrimina por haber dejado la Gran Manzana. O por no haber revisado bien  el libreto y testear  al elenco. La loca del Patio de los Naranjos por ejemplo, debió haberla  dejado en Relaciones Públicas, al ministro de Defensa de Cónsul en La Paz y  Martelli en Impuestos Internos (por su habilidad recaudadora).
En este tipo de teatro todo es posible,  hasta lo absurdo. Me parece entretenido, tanto o más que el absurdo Rinoceronte de Ionesco. Digo yo.


domingo, junio 21, 2015

La triste historia del Rey Arturo

Había una vez,  en una parcela de agrado de propiedad de Sir Pitbull,  cita al sur de  la capital del reino de Chile, se encontraba el legendario Rey Arturo,  reunido con algunos de los Caballeros de la mesa Redonda  y sus doncellas, que venían a estas tierras hispanas a un torneo deportivo con el propósito de tomarse la Copa América . La mayoría de ellos, eran respetados caballeros que vivían en centenarias ciudades de Europa. 
Y allí estaban, libando  exquisitos y onerosos vinos de cepas también europeas, de muy buena estirpe,  que les ayudaban a digerir y facilitar el paso por el tracto alimentario de las carnes a las brazas de sabrosas carnes de Wuayu,  al que ellos lo identificaban como el “asao de guallú”. Por su vida viajera y mundana, los caballeros no tenían ya el hábito de comer vacuno. Y como eran todos ricos o muy ricos, gastar unas cuantas monedas  de más en carne fina, no les salía ni por curados.
Como parte del jolgorio y la tradición,  también entonaban cánticos y gritos guerreros, como el  CHI, CHI, CHI, …LE, LE, LE…a la vez que exhibían sus tatuajes de guerra, que mostraban saludos, promesas, honras y creencias graficadas en frases bíblicas y en letra gótica, como asimismo, variada iconografía religiosa.
Y allí estaban, libando caballerosamente los brebajes espirituosos provenientes de oscuras botellas de “poto profundo” y  disfrutando frente a la mesa redonda (la forma circular era para expresar el sentido de equipo e igualdad ) sin una posición privilegiada. Sin embargo no cabía duda que el líder natural era el Rey Arturo,  reconocible de inmediato pues  era el que blandía la espada Excalibur y que tenía el corcel más caro y veloz. Un potro de color rojo italiano, del stud de la Ferrari uno de los mejores del mundo. Brioso, picador, desafiante, digno de un rey.  
En aquella aciaga tarde y tras el bendito asado, Arturo y su reina salieron hacia la capital, pero al Rey se le ocurrió pasar por el Casino Monticello a botar unas pocas monedas profanas y servirse algunos copetes para no llegar con olor a carne a la concentración. Allí perdió varios miles de pesos, pero mucho más perdería (casi $200 millones) en pocos kilómetros más adelante. El resto es historia. Todos los medios nacionales e internacionales difundieron este affaire deportivo-lúdico- etílico.
Nunca pensó el Rey Arturo que podría confundirse tanto con el mandato de la hinchada nacional  cuando le pidió que “levantara la copa”. Lo que casi lo mató, fue levantarla en exceso, dejando malherida su imagen.   
Al amanecer,  tras una noche entre rejas y quejas por dolores varios, pero no graves  y una vez oreado y ya sin ganas de pegarle a ningún funcionario del orden público, optó por disculparse ante sus súbditos. Fue impactante ver lloriquear y hacer pucheritos a un Rey. Uno se hace la idea de que los monarcas son todo poder, autoridad, fuerza, valentía y audacia. Nunca afectados por las banales emociones propias de los siervos de la leva.  Yo soy de la época (mi mamá me lo enseñó)  en que los hombres no lloraban, por eso creo que el Rey Arturo debió ser más machito. Le faltó algo, posiblemente la asesoría de un consejero como el mago Merlín o de su ayudanta la hada Morgana.    
El que le prestó ropa al día siguiente de la noche trágica donde murió su potro italiano,  fue Sir Alexis Sanchelot  un atlético mancebo de Londres de origen humilde pero con Corazón de León. Así, se reanimaron los espíritus, volvió la fuerza, la confianza y todos los Caballeros de la Mesa Redonda volvieron a cabalgar con su Rey. Y fueron felices hasta la próxima Copa. Salud, digo yo.   

sábado, junio 06, 2015

NO MENTIR, PERO EN LA MEDIDA DE LO POSIBLE

Publicado en diario El Longino de Iquique, edición del 7 de junio de 2015
 La corruptela nacional se desató cuando se hizo público el llamado caso Penta y luego se sumaron  Soquimich y Caval, solo por mencionar los más simbólicos. Esto, tiene con tiritones de pera, colitis, taquicardias, ticks,  y otras manifestaciones visibles de mal estado de salud, a conocidas figuras del  mundo político y empresarial. Sujetos no precisamente de baja estofa, sino muchos  de primerísimo  corte.      
Pero lo que me interesa descatar de todo esto, es cómo los chilenos nos hemos llegado a convertir en lo que hoy somos. Socios del club mundial de los corruptos. Sin duda que esto de la globalización nos agarró también con otro de sus largos tentáculos y nos trajo este presente griego. Un regalito tipo El Padrino, imposible de rechazar. O te sumas  o te …sumas.
Y la mentira o mejor dicho,  la no verdad, es parte de la globalización. Si fuéramos ingenuos y no mintiéramos, se nos asegura,  las cosas definitivamente no funcionarían. Hay que aceitar las maquinarias. Para ser parte del sistema es fundamental mentir, aunque sea un poquitito, para que las cosas marchen para el lado que nos beneficie.  
De mis tiempos infantiles cuando aún estaba en plena gracia divina, aprendí  que  mentir era pecado, no recuerdo si mortal o venial, pero era muy malo hacerlo.  Incluso peligroso intentarlo. Mi madre decía  que para mentir y comer pescado había que tener mucho cuidado. Y también, que era más fácil pillar a un mentiroso que a un ladrón. Y eso me parece que se valida al escuchar las primeras declaraciones ( después las cambian) de los incumbentes corruptos que hoy están con tiritones de pera, colitis, taquicardias, etc. 
Mi conclusión es la misma que tenía el 2011 cuando escribí una  crónica a partir de un silogismo del cual soy autor (y no estoy mintiendo) cuando dije: “Los hombres son humanos. Mentir es humano. Ergo, el hombre miente. Yo creo que mentir es inherente al sapiens y que ese rasgo está grabado en sus genes. Si nos remitimos a los  orígenes,  basados en el relato bíblico, verificaríamos que en el Paraíso el detonante del desastre fue una mentira. La pérfida serpiente le mintió a Eva; la coqueta Eva le mintió a Adán; el impúdico Adán le mintió a Dios. El resto es historia. Mentira tras mentira se edificó el mundo. Este mismo relato de los primeros padres en el Edén, dicen que es una reverenda mentira. Otros, una verdad revelada.
“Mi conclusión es dramática y categórica: todos mienten. Mienten los políticos, mienten los médicos, los abogados, los bomberos y los alcaldes. Mienten los árbitros, los jueces, los obispos, los vendedores de AFPs y los tarotistas. Mienten los periodistas, los testigos de Notarías, los conserjes, los contratistas, los profesores, los maridos, las esposas, los Rotarios, los Leones, los agnósticos, los artistas, los senadores, los colectiveros y los ejecutivos de cuentas. Mienten las gitanas, las secretarias, las tías, los católicos, los protestantes, los testigos de Jehová, los dentistas, los tasadores, los entrenadores y los mecánicos. Mienten los farmacéuticos, los sociólogos, los obispos, los miembros de los directorios, los jugadores de póker, de dudo y de brisca, los locutores, los empresarios, los gerentes, los hombres y las mujeres…todo el mundo miente y el que diga que no lo hace, es un mentiroso”.
No quiero hacer una apología a la mentira pero le reconozco que a veces es a causa de un exceso de imaginación y creatividad. Creo también que mentir o no mentir, es como la ambigüedad del “To be or not  to be” . Por eso, me declaro categóricamente incorrupto. Pero  en la medida de lo posible como decía Aylwin. Digo yo   


EL CUENTO CONSTITUCIONAL

Publicado en diario El Longino, edición del 24 de mayo 2015
Me sumo a los que piensan que ya es hora de  cambiar la Constitución. Los problemas que nos está provocando una Carta Fundamental inadecuada nos tiene en un estado de confusión, desorden y violencia.  
Yo he estado preocupado de esto por años y he escrito crónicas poniendo esta situación en el tapete, pero sin duda no he logrado influir suficientemente como para mover las masas.   
Tengo dos explicaciones de mi fracaso. La primera es porque la cantidad de lectores que he logrado fidelizar son insuficientes y la segunda, porque no ha sido clara mi propuesta. Pero como soy porfiado y adicto a que las cosas siempre me resulten, haré un nuevo intento, especialmente ahora que siento que soplan nuevos  aires, proclives a cambios de rango  Constitucional.
Señalaré en primer lugar los fundamentos que abalan mis cambios y que justamente se notaron una vez más durante la cuenta presidencial ante el Congreso Pleno. La ciudadanía siempre desea con mucha esperanza, que los anuncios presidenciales ofrezcan beneficios nuevos, platas por aquí, regalos por allá, lo que pocas veces ocurre ya que el mensaje del 21 de mayo, nunca, deja a todos contentos.  Estoy convencido que esto se debe a una mala interpretación del texto Constitucional, debido a un artículo de la ley que se presta a confusión aún cuando yo lo veo claro. Considero que cuando el sentido de la ley es claro, no se debe desatender su tenor literal, a pretexto de consultar su espíritu. Esto lo aprendí en mis ya lejanos estudios de ramos de Derecho.
Y el espíritu – valga la conexión - es que el Presidente hable de lo que hizo, “que de cuenta” de lo realizado en el período recién pasado. Jamás podría pedírsele rendir cuenta del estado de algo   que recién programe hacer. La Constitución establece en el último párrafo del art. 24 del capítulo IV, lo siguiente: El 21 de mayo de cada año, el Presidente de la República dará cuenta al país del estado administrativo y político de la Nación ante el Congreso Pleno”.
Está claro que se trata de un  “dar cuenta”,  de informar lo que se ha hecho en un período anterior. Sin embargo, lo que esperan, quieren y entienden los políticos y la ciudadanía - a mi juicio equivocadamente - es que el Presidente de cuenta de lo que va a hacer en el futuro inmediato. De ser así, no sería dar cuenta del estado administrativo y político de la Nación , sino más bien contar un cuento, hacer un relato de lo que va a ocurrir, algo muy con cara de promesas de un mundo mejor. En esas circunstancias el cuento debiera terminar con un…“y se casaron y fueron felices para toda la vida”.
Por otra parte, está la celebración ese mismo día y en el mismo lugar, el homenaje a las Glorias Navales  y a nuestro héroe Arturo Prat, acto que cada vez más,  se realiza en ambientes de gran desorden y violencia. El acto se transforma así en un drama público que daña totalmente la celebración. ¿Por qué se realizan las dos actividades el mismo día?  Porque la Constitución consigna una fecha que hoy es muy mala.
Por eso propongo se hagan dos cambios  al artículo 24 de la Constitución. El primero para aclarar el sentido y  espíritu de la expresión “rendir cuenta del estado administrativo y político”. Y el segundo, cambiar la fecha para esta rendición de cuenta.    

Con estos cambios Iquique  podría recuperar su posición de liderazgo como epicentro del combate Naval más glorioso de la Historia de Chile y solicitar que la celebración nacional de las glorias  navales sea donde los hechos heroicos ocurrieron.  También podría pedirse que el municipio declare el 21 de mayo el día de Iquique. Pero ese es otro cuento, digo yo.   

sábado, mayo 16, 2015

ERRORES Y HORRORES

Todo el proceso del cambio de Gabinete y el nombramiento del nuevo, estuvo pleno de errores y horrores. Estos sucesos quedarán escritos en la Historia, como episodios atípicos de nuestra vida republicana.  O tal vez, sirva de modelo de un nuevo estilo de  gobernar y hacer política. Más mediática, más farandulera, menos republicana.  Los historiadores y los sociólogos deberán calificar estos sucesos e interpretarlos.   
Todo lo que ocurrió después de los anuncios del cambio fue sorprendente, kafkiano y surrealista. Especialmente durante las 72 horas transcurridas desde la salida al aire del programa de Don Francisco, donde la Presidenta hizo un anuncio oficial, diciendo “le pedí la renuncia a todos mis ministros”.  Desde ese momento se desató el caos. La tradición  republicana se fue a las pailas. Un anuncio de este tipo difundido en un programa de televisión aunque haya sido con un animador de fama mundial sin duda fue algo bastante insólito. Mucha gente enganchó con el sentido farandulero y hasta pensó que posiblemente el nuevo Gabinete sería dado a conocer en el programa del Quique Morandé.  Demasiados errores y horrores. Poco clásico.  
Afortunadamente alguien reparó a tiempo que a nuestro defensor en La Haya, el ministro de Relaciones Exteriores no se le podía pedir la renuncia pues era como desautorizarlo en plena misión. Por suerte no todos se habían ido y alguien quedaba en las oficinas del gobierno que llamó para soplarle a la Presidenta que había que corregir el error. Así ipso facto lo recontrató. Probablemente el ministro no alcanzó ni a darse cuenta que había quedado cesante por un rato.    
Durante las horas que pasaron de 72 a más de 100,  la imaginación, la creatividad, el ingenio, las suposiciones, los cálculos, las sospechas, las tincadas, las adivinaciones  y todo tipo de especulaciones de los chilenos sobre el nuevo Gabinete fueron in crescendo. Que volvía el Panzer, que llamaban de vuelta a Vidal, a la Tohá y otras horrorosas como también honrosas  proposiciones. Finalmente tras ese centenar de horas que parecía eterno para los ciudadanos, literalmente sin gobierno, salió humo blanco.  Y aquí empezó de nuevo la especulación.  ¡Se acabó la Nueva Mayoría. Es el retorno de la Concertación. Primero está la Patria y después los idealismos! Y aparecieron las preguntas del millón de dólares ¿Por qué no echaron a Eyzaguirre también ¿ ¿Cómo se les ocurre poner a José Antonio Gómez en Defensa si había propuesto darle salida soberana al mar a Bolivia? ¿Por qué pusieron a otro comunista? Errores y horrores que solo el tiempo podrá aquilatar a la luz de los efectos futuros. Suele decirse que no hay más verdad que la realidad,  así es que solo nos queda rezar y esperar confiados.

Todo este asunto de génesis tan poco clásica y ortodoxa está lejos aún de normalizarse y llegar a su fin. Ya empiezan a aparecer nuevas aristas y también  “artistas”, como un personaje insólito, que ya fue apelada como “La Loca del Patio de Los Naranjos”. Resultó ser la ex sub jefa de gabinete de Sebastián Dávalos. Una loca que a pito de nada empieza a hablar leseras. Una desconocida que tuvo línea directa con Caburga. La que en la medianoche  deambulaba por los salones solitarios de la Moneda y se sentaba en el sillón de Allende  para empaparse de socialismo mientras se declaraba bachelletista del dedo chico del pié hasta la punta del pelo. En verdad, sus competencias eran precarias pues le confundía el nombre a Peñailillo y hasta creía que eran dos personas Peña y Lillo. Y para peor se creía vidente y vaticinó que “Sebastián”  Peñailillo, sería presidente de Chile en 15 años más. Y lo dijo a la prensa, para evitar que “elugubren” diciendo que esto era un tema de ética socialista. Oh my God, qué errores  y horrores en  todo esto, digo yo.  

LA GEOMETRIA POLITICA


Publicado en El Longino de Iquique, el 10 de mayo 2015. 
“Nadie que no sepa Geometría entra en mi casa”, es una  frase que se le atribuye a Platón, el filósofo griego. Esto expresa la importancia de esta disciplina para entender el funcionamiento de las cosas.  En general los griegos contribuyeron mucho al estudio y desarrollo de la Geometría y también de la Política, las que consideraron ciencias fundamentales.
Coincido con los griegos –modestamente- pues en mi opinión Geometría y Política son Ciencias  fundamentales para el buen funcionamiento de las naciones. Y esto se ha evidenciado mucho en el Chile presente  con graves   problemas  y  no me estoy refiriendo a los incendios,  aluviones ni a las erupciones volcánicas, sino a la explosión múltiple  en Santiago con epicentro en el cuadrante Moneda, Morandé, Estado, Teatinos, Alameda.  
Lo que pretende esta crónica, es demostrar que la Geometría, genera efectos y altera la Política, pudiendo ser la causante primaria de muchos de  nuestros padecimientos no naturales. Relataré los últimos acontecimientos  poniendo el término incumbente  “entre comillas”, para su mejor identificación. Sostengo la tesis que mucho de lo que nos pasa  es por culpa de la Geometría.
Hace algunos meses, este pequeño y “vertical” país del subcontinente sudamericano,  se vio repentinamente afectado por muchas  situaciones que lamentablemente se presentaron  en forma “paralela”. Una de ellas, parecía “meridianamente” clara y habría parecido ingenuo y hasta “obtuso” no darse cuenta que algo no caminaba bien.  No obstante  la primera dama de la República que en este caso era la que tenía el cargo que la pone en la “cima  de la “pirámide” del poder, dijo no saberlo por estar en otra “área” del territorio nacional, disfrutando sus vacaciones.  Esto lo creyó muy poca gente, pues verdaderamente no tenía mucha “base” de  sustento. Aparentemente era un “ángulo”, una “arista” que aparecía  en “paralelo”  que se sumaba al embrollo que se había  armado con Penta y que se empezó a mover en “círculos”, en forma muy poco “ordenada”, lo que permitió abrir nuevas aristas que no siendo iguales a las otras, presentaba mucha “simetría”. La líder del gobierno desde la cúspide del poder, quiso cerrar el “cuadro” pero fue como salir al “cuadrilátero”, a recibir golpes que venían  por todos “lados”. Ante esta “figura” desordenada y caótica y sin querer irse por la “tangente” quiso dar el golpe de gracia para terminar tantos hechos que crecían y avanzaban en “paralelo”. Para colmo, no tenía mucho “radio” de acción y además se sentía sola y abandonada  pues el apoyo de sus pares, era como  “línea” discontinua.  Tenía la sensación de estar subida en un “trapecio”,  e intentando no caerse tiró sus “líneas”, dejó de hacerle caso a un colaborador muy “cuadrado” y enfrentó el asunto con decisión y coraje. Sacó pecho y se fue al programa de don Francisco  para dar a conocer su arma mortal. Un nuevo gabinete. Un “cuadro” nuevo de colaboradores para enfrentar  los urgentes compromisos gubernamentales.  Se olvidó del “pentagrama” o “pentáculo” e hizo foco en las  “bisectrices” que habían dejado los problemas y se propuso cuadrar el “círculo”.   Aparentemente se fue por la tangente, avanzó en “zigzag,  caminó por la “línea discontinua” y  llegó tarde a todo porque olvidó que la distancia más corta entre dos puntos es la línea “recta”. Y a propósito, descubrió que los no “rectos” no solo estaban fuera del gobierno, sino que cohabitaban en su “círculo” íntimo.
Con el cambio ministerial, ojalá no se de una vuelta de 360° porque conforme a las leyes de la  Geometría va a quedar donde mismo. Ni que cuando enfrente otras dificultades y quiera llegar más rápido, no se vaya por los catetos, sino por la hipotenusa. Eso es geometría básica. Y si desea trascender que estudie Geometría Sagrada. Pero eso ya sería la arista esotérica. Digo yo.