miércoles, mayo 26, 2010

Lo bueno y lo malo de ser rico

(Publicado en La Estrella de Iquique el 9 de mayo de 2010)

¿Le han dicho alguna vez…rico o rica? Si así hubiera sido, estoy seguro que se habrá sentido muy bien, porque no podría haber nada malo en ser rico. Por el contrario, pienso que debe ser muy bueno. A mi me encantaría serlo. Un día a lo menos. Solo para salir de la curiosidad. Me imagino que debe producirse una sensación placentera, tranquilizadora, de optimismo, de seguridad. Se debe ver el mundo de otro tono, posiblemente color de rosa.
Pero en fin, como se que trabajando nunca llegaré a estar en el ranking de la revista Forbes, seguiré intentando con los juegos de azar cada semana. A lo mejor algún día la diosa fortuna golpea mi puerta. Por eso estoy saliendo poco. No quiero no estar si es que llega.
Curiosamente mucha gente es contraria a los ricos y mira mal la riqueza. Yo considero bueno que haya muchos ricos en el mundo y ojala la mayoría estuviera en Chile. Encuentro excelente que cada día pueda haber más gente rica o que sean cada vez más ricas. Y en un sentido más amplio, me encanta comer rico, beber rico, tener amigos ricos y especialmente, amigas ricas.
Lo que me molesta es la pobreza, que haya gente pobre. La riqueza no tiene nada de malo. Y aquí es cuando la gente se confunde y al sentirse pobre, esto abomina de los ricos.
Pero el quid del asunto no está en la riqueza propiamente tal, sino en el comportamiento de los ricos. La riqueza empobrece, suele decirse, pues cuando el ser humano la alcanza, comienza a cambiar… “para peor”. Se pone abusivo, indulgente, despreciativo, orgulloso, poco solidario y esa conducta, como no puede manifestarla con sus pares (otros ricos como él) las emprende con los más humildes. Y esa es la imagen que de los ricos tienen los pobres.
Al parecer el rico, al igual que Jano el dios de la mitología romana, tiene dos caras. La fea, truculenta y deshumanizada ya descrita y la buena, aquella que muestra cuando crea empresas, invierte, da trabajo y practica la caridad sin ostentación ni publicidad.
Un aspecto complicado de la riqueza es determinar su límite inferior (el superior no existiría) ¿Cuánto hay que tener o ganar para ser considerado rico? ¿Habrá que tener un patrimonio mínimo de un palo verde? ¿Ingresos mensuales de 30, 50, 80 millones de pesos?
Pienso que la odiosidad contra el rico es cuando es demasiado rico. Si es un rico “normal” no habría problema. Pero si es muy rico, es imperdonable. Es lo que le pasa a Piñera. Sus detractores (especialmente los políticos) le pueden soportar muchas cosas, menos que sea Tatán rico. Si tuviera solo un 10% de su fortuna, se quedarían tranquilos y no le darían bola. El drama del presidente es entonces ser muy rico, demasiado rico, casi exquisito.
Así las cosas, hay que hacerse rico pero moderadamente. Cuando vea que le está yendo muy bien y está ganado mercado, prestigio y mucha plata, deje de invertir, no cree más empresas, venda todo, despida al personal y gaste todo lo ahorrado hasta que vuelva a ser pobre. Recién allí volverá a tener el respeto de sus conciudadanos. Digo yo.

Du yu espic inglis?

(Publicado en La Estrella de Iquique el 16 de mayo de 2010)

Con la globalización, los habitantes del planeta casi sin darnos cuenta hemos estado participando en un curso intensivo de inglés, el idioma elegido para las comunicaciones en la aldea global. La práctica de esta lengua, llegada principalmente desde el mundo de la tecnología, las comunicaciones, los negocios y las ciencias, también se nos metió a los chilenos por todos los vericuetos del diario vivir.
El resultado no es malo. La gran mayoría ya hemos superado el nivel Tarzán Básico I con el que egresamos de la enseñanza media. Ahora, sin mucha dificultad, ya podemos salir del reiterativo bread and butter y pedir algo más sabroso y casi con acento oxfordiano, en el Kentucky Fried Chickens.
Lo bueno es que esta capacitación está siendo impartida de manera subliminal, indolora, sin tests periódicos ni teachers hincha balls. Hemos ido aprendiendo leyendo los diarios, viendo la televisión, usando Internet, pidiendo algún bocadillo en las plazas de comida, comprando equipos electrónicos en los malls, o jugando play station.
El presente hace un mix del idioma nativo con este nuevo Esperanto lo que las nuevas generaciones ya lo han hecho suyo, como algo natural. Es parte de la llamada modernidad,en la cual hay que estar up day en todo momento.
Lo interesante es la forma como se ha ido haciendo el reemplazo a partir del nombre de las cosas. Yo tengo recuerdos que abarcan desde la época en que las insignias se empezaron a llamar pins y las calcomanías stickers, hasta hoy en que los homosexuales son gays, las comidas frías lunchs y las pruebas de TV, cine o radio, castings.
Con la modernidad, murieron los monitos animados y aparecieron los comics. Los posters reemplazaron a los afiches. Los empresarios hacen business, management, downzising, benchmarking, balanced score card, empowerment y muchas veces sin saber exactamente que cresta son estas cosas. Una amiga estaba convencida que había tomado un simple curso de gimnasia, sin saber que en realidad era “aerobic and step”. Las cosas, dichas en otro idioma, nos suenan mucho mejor. ¿O acaso no suena más rico un brunch que un tentempié? Además nos hemos puesto snob.
En nuestra vida diaria sacamos tickets, compramos compacs, comemos sandwichs, vamos al pub, a los affter hours, los save off de las grandes tiendas de los malls y en el caso local, tenemos nuestra propia Free Zone. Y para el fin de semana, jeepeo off road, camping, footing, squash o pint ball.
Los cambios de lenguaje han influido en nuestras costumbres y de paso han mejorado nuestro aspecto. Las damas dejaron hace año de usan medias, sino panties y nosotros cambiamos los calzoncillos, por slips o boxer. Y como hay que prepararse, los masters están de moda y los Ph.D muy apreciados (especialmente si son de Harvard) porque la competencia es heavy y quien no esté calificado, difícil es que llegue a ser exitoso si no domina el management profesional para ascender hasta ser el CEO de un holding.
Y en el trabajo de oficina, los papers, el brainstorming, el benchmarking, el downsigzing, el head hunter o el balance score card. En los colegios, la vieja y agresiva “peladilla” da paso al bulling, la lucha en los patios pasó a ser full contac y la huelga puede terminar siendo un sitting. Y en las comunicaciones, partiendo por los mass media, todo es on line, el ya antiguo mail da a paso al Twitter y el PC convencional al IPAD 3G de Apple. El jet set preocupado del liftings, las top-models, los productos light, las apariciones en los show, en los reality y en los spots. Y así nos pasamos haciendo zapping hasta dar con una sitcom atractiva como Friends o un talk show.
Tengo montones de palabras más, algunas muy heavy, incluso dirty words. Los interesados me pueden postear al blog, o hacerme un ring. Face Book no tengo porque no quiero que me ataque un hacker. Bye. bye.

miércoles, abril 28, 2010

¿Quo vadis 2009?

(Publicado en revista Puerto Mayor-2009)

Si solo nos guiáramos por las señales económicas y financieras que provienen de todos los rincones del planeta, no cabe duda que muchos decidirían encerrarse en sus casas durante todo el 2009 y asomar levemente la cabeza para otear el ambiente por allá por el otoño del 2010. Algunos - los más pesimistas seguramente - saldrían solo para cumplir con los deberes cívicos de diciembre del bicentenario (del bamba porque el verdadero es el del 2018).
Así están las cosas de complicadas. No solo para los chilenos, que según nos dicen las autoridades, los políticos, los economistas y los garúes en diversas disciplinas, será bastante más suave que para el resto del mundo. ¿Irá a ser cierto? Que nos va a doler no hay duda pero aparentemente la magnitud del padecimiento será tolerable. Que Dios nos pille confesados.
Frente a un panorama adornado de pronósticos pesimistas hay a lo menos dos soluciones. La primera, seguir la recomendación de un político de viejo cuño que decía que hay cosas se solucionan solas y otras que no tienen solución. Esta sería una postura cómoda, egoísta y sin ganas de involucrarse en las soluciones. La otra fórmula es la de jugarse con alguna propuesta y llevarla a cabo sin claudicar. Esta ha sido la forma que en todo el mundo se está comenzando a aplicar. Las empresas, los gobiernos y las personas comunes y corrientes lo hacen. Todos están buscando la mejor forma de navegar en mar gruesa a partir…yo diría…desde que los cabros vuelvan a clases. Es decir, marzo. En ese mes pueden aparecer los primeros vientos arremolinados que anticipan la tormenta. Como dicen los huasos del sur “afirmarse bien que vamos a galopiar”.
Afortunadamente hay dos cosas favorables para los chilenos. La billetera del Estado está con fondos suficientes para atender este período de vacas flacas (por suerte nadie le hizo caso al senador Frei cuando dijo que había que gastarse los ahorros para no dejarle plata a un gobierno de la derecha). Por lo tanto, puede gastar hasta que le duela en obras de infraestructura, apoyo a las pequeñas y medianas empresas, en investigación y desarrollo y si es necesario, prescindir de algunos impuestos molestos para el desarrollo. Y lo segundo es - aunque esto no tenga mucho rigor técnico- que los tarotistas, videntes, brujos y oficios afines, coinciden en que a pesar de que el futuro inmediato será duro, por más o menos año y medio, después las cosas mejorarán una barbaridad y volverán las vacas a ponerse obesas, tetonas y productivas.
No obstante, lo más importante de todo, en mi opinión, es la conducta que adopte el hombre (y la mujer) para enfrentar esta situación de crisis. Al respecto sin embargo, cabe hacer una distinción. Una gran mayoría de los chilenos, la llamada “clase media” y “los pobres”, forman en conjunto algo así como del 95% de la población nacional y este inmenso segmento, tiene o ha tenido experiencia con las crisis económicas y sociales a lo largo de su vida. Es decir, son personas que tienen gran experticia en apretarse el cinturón, vivir endeudados, comer mal y poco, sufrir con la inflación, perder regularmente el empleo y en soportar los rigores más extremos que le afectan a causa de la macroeconomía, aún cuando su mundo real y verdadero es el de la microeconomía.
Frente a situaciones tan concretas y dramáticas es difícil dar recetas. Sin embargo, existe algo en el ser humano que lo hace especial y que en este caso creo que será fundamental. La actitud. Y particularmente la actitud positiva.
Mantener una actitud positiva, como forma de enfrentar la vida (lo bueno y lo malo) a lo largo de nuestra vida nos ayuda a llenarnos de energía positiva y a resolver los problemas que se nos presentan. Y esto también nos ayuda en nuestras relaciones con los demás. Y esta forma de comportarnos será particularmente esencial del 2009 al 2010
Con crisis o sin crisis la vida sigue. Lo importante es cómo la enfrentamos y qué hacemos para que el barco llegue a destino. Una buena actitud positiva hace posible que seamos exitosos en nuestras misiones. Nos da energía lograr los propósitos, hace crecer nuestro potencial. Hace que el viaje sea más agradable.
La experiencia que tengo me ha permitido reconocer en las personas con actitud positiva un conjunto de atributos dignos de copiar y que comparto con mis lectores:
• Creen en sí mismos
• Están dispuestos a ver lo mejor en los otros
• Ayudan a los demás
• Pueden ver oportunidades en todas partes y circunstancias
• Se enfocan en las soluciones y no en los problemas
• Son persistentes y se niegan al desánimo
• Asumen plena responsabilidad por sus pensamientos y acciones.
Ser positivo es una actitud que marca la diferencia. Es simplemente la capacidad de ver el vaso medio lleno cuando los demás lo ven medio vacío. Es, en verdad, una forma de vida que cambia nuestras vidas. Es lo que necesitaremos tan pronto termine el verano.

Iquique abierto todo el año

Iquique, abierto todo el año
(Publicado en la revista Puerto Mayor diciembre 2010)

Al término del caluroso verano iquiqueño que se prolongó más de la cuenta, vale la pena reflexionar sobre cómo lo hizo la ciudad en su condición de anfitriona de miles de veraneantes, visitas o turistas que decidieron pasar algunos días entre nosotros. Seguramente que - con algunas experiencias no tan buenas y muy puntuales que nunca pueden faltar- podríamos asegurar que “todo el mundo” quedó encantado con su decisión de haber seleccionado a Iquique como su lugar para el merecido descanso de vacaciones. Nos sentimos orgullosos de haber hecho bien la pega y que hayan abandonado la ciudad con una amplia sonrisa y renovadas energías para enfrentar un año que se presagia crítico.
La segunda reflexión es que sin duda la oferta iquiqueña se vio muy fortalecida con los eventos de entretención dentro de los cuales el más destacado fue el Festival del Verano, que en esta segunda versión cada vez más profesionalizada, nos puso en los titulares de la prensa nacional. Hubo hasta odiosas comparaciones con el festival de Viña del Mar que este año celebró 50 años de vida. A pesar de la inmensa diferencia de presupuesto y de experticia en el mundo del show business principalmente, lo nuestro sacó fuertes aplausos al igual que los artistas invitados. Nada que envidiarle a los “monstruos” consagrados. Lo hicimos muy bien.
Consecuencia de lo anterior, hemos asumido - sin querer queriendo - una responsabilidad a la cual no podremos eludir de aquí a la eternidad. Todo viaje, aunque sea el de la vuelta al mundo o a la manzana del barrio, siempre comienza con un primer paso. Y ya llevamos dos.
Mi tercera reflexión es una duda casi filosófica ¿Debemos hacer turismo siempre pensando en los de afuera? ¿Acaso quienes estamos aquí siempre, no nos merecemos también que se nos considere “turistas puertas adentro”. El evento del Festival ¿fue para los locales o para los que nos visitan? Yo creo que el 90 % fue mercado interno. Y eso me parece grandioso.
Siguiendo con esta línea argumental, pienso que esta ciudad debe estar todo el año con el semáforo en verde. Le sugeriría a la alcaldesa un decreto declarando a Iquique siempre en temporada alta y abierto los 365 días del año. El consumo interno es fundamental, por lo cual debe haber una oferta permanente para los residentes. Especialmente cuando se presume menor crecimiento y crisis en la economía.
Hay que darle un trato especial a los citadinos. Hacerles “cariñitos y buenas ofertas” en precios y servicios, es indispensable aquello de “la caridad empieza por casa”. Los valores podrían ser diferentes para los turistas in door. Hay que sacar a las personas de sus casas con ofertas tipo El Padrino, imposibles de rechazar.
Seguro que muchos proveedores de servicios relacionados con el turismo dicen que aplican esta política. Pero, tengo algunos amigos expertos, consumidores compulsivos y hábiles descubridores de las mejores y más variadas “picadas” de la ciudad que me aseguran, por ejemplo, que un happy hours en el ardiente febrero tiene el mismo precio que en el frío agosto. A mi no me consta, pero puede ser. A lo mejor uno de estos días salgo a cotizar.

Chile 8.8 Reichter

(Publicado en revista Puerto Mayor, marzo 2010)

Chile es un país de contrastes y no solo a causa de su loca geografía, franqueada por desiertos, hielos, cordillera y mar. Sin embargo, el mayor contraste, creo yo, es la forma en que funcionamos los chilenos en circunstancias especiales, por ejemplo los terremotos.
Estos eventos, que han estado desde siempre en nuestras vidas, nos han transformado en expertos en movimientos sísmicos. Tenemos muchos grados telúricos acumulados en el cuerpo. A nosotros no nos cuentan cuentos sobre cómo son, cómo ocurren, cómo se sienten y particularmente, qué es lo que hay que hacer para ponerse de pie y seguir caminando.
El sábado durante la madrugada volvimos a ser probados, con un gran terremoto. Uno de los más fuertes registrados en la historia telúrica de la Tierra. Y bueno, aquí estamos otra vez, iniciando la reconstrucción, expresando nuestra solidaridad y disponiéndonos a enfrentar el futuro con optimismo.
Pero en esta oportunidad hubo diferencias importantes. Chile nunca había estado mejor preparado en todo sentido para enfrentar una situación como la vivida. Con una economía muy sólida, con fondos públicos suficientes y disponibles para enfrentar sin problemas gastos extras e inversiones de gran magnitud. Una infraestructura vial moderna y de primer nivel que nos une de manera rápida, fácil y segura por todo el país. Con tecnología de punta en donde Internet y comunicaciones telefónicas celulares están ampliamente masificadas. Con Fuerzas Armadas y de Orden altamente profesionalizadas, con tecnología y equipamiento moderno. Con sistemas logísticos, de transporte y de distribución de bienes y servicios a lo largo y ancho de todo el país. Con centros de distribución y cadenas de supermercados capaces de abastecer sin límites las principales comunidades del territorio nacional. En resumen, una nación moderna, eficiente, organizada y con un gran prestigio internacional por su orden, disciplina y eficiencia.
Sin embargo, todo, o casi todo falló la madrugada del sábado 27 de febrero. El ex presidente Lagos solía decir “hay que dejar que las instituciones funcionen”. Pues bien, las instituciones definitivamente no funcionaron. Fue patético ver un minúsculo grupo de funcionarios en la ONEMI - incluida la Presidenta - absolutamente sobrepasados por los acontecimientos. Se podía advertir que no sabían nada de lo que estaba ocurriendo en Chile. Ni siquiera a pocos kilómetros de Santiago (cito el caso de Llolleo). Y eso se prolongó por mucho tiempo. A más de 48 horas del terremoto y los tsunamis subsiguientes, se desconocía que hubieran ocurrido.
Este es un notorio contraste. Uno de los países más modernos y avanzados del continente sobrepasado por los acontecimientos. Luego se harán los análisis, por ahora hay que concentrarse en la reconstrucción y en la normalización del país. A lo más, dejar anotado lo que no funcionó. Yo identifico a lo menos lo siguiente: a) Las comunicaciones. Es indispensable contar con los sistemas y el equipamiento más moderno y seguro disponible del mundo moderno. b) La Oficina de Emergencias. El solo nombre de “oficina”, ya suena insuficiente y precario. Se debe crear un gran centro logístico descentralizado, moderno, altamente tecnificado y con autonomía de gestión y financiera. c) El centralismo. Suele decirse que “Dios está en todas partes pero que atiende en Santiago”. La concentración en Santiago de todas las decisiones, deja con las manos atadas a las autoridades regionales. No se puede ser eficiente con esta forma de organización. d) Las Fuerzas Armadas. No puede prescindirse de ellas en circunstancias de este tipo. Ni menos por razones ideológicas como se desprende de las palabras del ministro Sergio Bitar. Ellas son parte de la organización del Estado.

El escándalo del hoyo 19

(Publicado en la revista Puerto Mayor de Iquique, febrero 2010)

Para entender esta crónica algo hay que saber de golf. A lo menos lo teórico. Se trata de un deporte cuyo objetivo es introducir una bola en cada uno de los 18 hoyos distribuidos en un campo o cancha al aire libre. Gana el que lo hace en el menor número de golpes. Para cada golpe, se utiliza un palo diferente según el grado de dificultad, distancia y condiciones ambientales para llegar al hoyo respectivo
Lo segundo a saber es que hay un norteamericano de color llamado Tiger Woods que es el mejor del mundo y que ya ha amasado una fortuna de más de mil millones de dólares en este asunto de palos, hoyos y pelotas.
El asunto es que hace unas semanas fue sorprendido por su señora jugando en otras canchas, en canchas ilícitas, en campos prohibidos. Estaba feliz metiendo las bolas en otros hoyos. Lo podríamos denominar jugando en el hoyo 19. Es decir, en un hoyo anexo al reglamentario.
El, queriendo ser siempre el mejor, había tomado la costumbre de irse una vez a la semana con su palo y pelotas favoritas a practicar en otros campos, donde encontraba hierba más tierna en los fairways, los lomajes eran más pronunciados y donde podía darle duro más seguido y sin público.
Esto produjo un escándalo de proporciones pues T. Woods en USA es un ídolo indiscutido. Una figura mítica, casi sagrada. Un símbolo, un icono.
El affaire se desencadenó cuando la prensa dio a conocer que el jugador llegó a un centro médico tras un golpe ocasionado por su media naranja aparentemente con un bate de béisbol que casi hizo “jonron” con la cabeza.
A pesar que nuestro deportista estaba acostumbrado a los obstáculos (bunker en lenguaje del golf) que siempre hay en los fairway (por donde se hace correr la bola) y especialmente en los green (zona que rodea los hoyos) su bunker-cónyuge parece ser el más difícil de toda su carrera profesional. Los expertos opinan que es muy difícil que salga vivo pues ni el viento está soplando a su favor.
El error fatal de Tiger, al parecer fue no hacer los approach (acercamientos) previos prefiriendo irse con todo al hoyo anexo tan pronto la cancha le abrió los espacios.
La señora de Tiger se puso muy molesta al saber que su marido estaba golpeando en otras canchas y en hoyos que desconocía. Luego también se enteró que no era una, sino muchas las canchas que visitaba el tigre.
A pesar de eso Tiger no elegía fácilmente sus hoyos. Le gustaban los hoyos difíciles, con riesgos, con trampas, con pendientes pronunciadas, longitud adecuada, zonas ásperas, visibilidad, ángulo, etc. Además los prefería calientes, por eso practicaba a pleno sol, asegurando que así la metida en los hoyos era más expedita ya que el palo se dilataba y golpeaba más fuerte.
Pero estas argumentaciones técnicas no convencieron a la tigresa, la que insistió en exigirle a su marido no solo abandonar los circuitos externos de inmediato sino que pedirle el divorcio, lo que por extensión debe entenderse como pedirle la mitad de su cuantiosa fortuna.
El resultado final de este juego es impredecible. Lo que se supone es que Tiger Woods tiene mucho que perder (especialmente plata) la posible tutela de sus hijos, la imagen, en fin, todo ese mundo maravilloso que había formado. Y todo por un hoyo. Hay hoyos que matan o arruinan. Digo yo

El negrito de Harvard

(Publicado en la Estrella de Iquique el 7 de marzo de 2010)

El gabinete del presidente electo me recordó mi ya lejano paso por la U de Chile, aún cuando todavía sigo vinculado a la enseñanza superior porque me gusta hacer clases y además, por la sabia frase esa que dice: los que saben hacen, los que no saben enseñan. Y en eso he estado en los últimos años, enseñando y aprendiendo. Por eso también pasé dos años en un Magíster en Educación, porque en estos tiempos, no basta saber, hay que demostrarlo cada cierto tiempo. Es el “kaysen” japonés aplicado a la enseñanza y el aprendizaje. La mejora continua.
Si yo en este momento buscara una posición laboral en el nuevo gobierno, sin duda que no daría el ancho ni el largo. Uno, porque ya he acumulado demasiados años y lo otro porque, aún cuando me gradué con un nivel de desempeño estacado (cum laude como se dice en latín) mi título profesional de Administrador Público y la Licenciatura en Ciencias Políticas, valen hongo. En la actualidad tener un título profesional, es un estándar. Es el comienzo del camino. De aquí para arriba se cuenta la cosa. Post grados, post títulos, ojala en universidades de clase mundial y si es Harvard, ya estamos hablando de palabras mayores, porque es la número uno a nivel planetario.
El gabinete de excelencia que eligió Piñera, tiene atragantado al gobierno que se va. Ellos estaban acostumbrados a poner el requisito de la “calidad” entre lo deseable, pero no como esencial a la hora de elegir los equipos. Una vez cumplidos los requisitos mínimos uno de los cuales era, temperatura corporal cercana a 37º C, ya se superaba la primera valla. Todo el resto era currículo político, contactos políticos y pensar 100% como político. Si era PPD por ejemplo, tenía que “pensar PPD”.
Los políticos y los partidos son importantes en todo gobierno y para el funcionamiento de la democracia. Pero otra cosa es tener toda la administración del Estado llena de políticos, lo que es absurdo porque también alguien tiene que trabajar. Los pájaros de mal agüero aseguran un futuro catastrófico porque el nuevo gabinete no tiene políticos. ¿Pero si ya hemos tenido tantos políticos en veinte años, para que queremos más? ¿Por qué no probamos ahora con gente que sepa y que además, quiera trabajar?
Superado el primer nivel – el nombramiento ministerial- ahora han llegado algunos políticos en las subsecretarías. Luego vendrán jefes de servicios, intendentes y gobernadores. En estos niveles habrían seguramente otros políticos.
Yo no pretendo objetar las decisiones que tome Piñera, pero si me pidieran mi opinión, yo diría: “ojala sean los menos”. Y es más, sugeriría para Tarapacá, un Intendente técnico y de afuera. No me importa que no tenga apellidos europeos ni pedigrí socio económico. Podría ser un negrito de Harvard cualquiera, un chilenito autóctono, un huaso de Harvard, pero que haya pasado la prueba de la blancura académica.
En esta región, la experiencia llenando los cargos con políticos fue un desastre agravado por las nominaciones a dedo, que entre paréntesis todos saben a quien pertenece la mano que movió los dedos. Pero ese es otro cuento. Digo yo.

La entrevista laboral

(Publicado en la Estrella de Iquique el 28 de marzo de 2010)

Si ha seguido mis últimas columnas sobre las vicisitudes del cesante a causa del cambio de actores en el aparato público, yo podría deducir que usted es una persona persistente, curiosa, motivada, proactiva, con buen sentido del humor, socialmente activo, imaginativo, evolucionado, asertivo y eventualmente masoquista (si es que está en la categoría de afectado por el despido).
Esto es más o menos lo que hacen los psicólogos a partir del conocimiento que adquieren de nosotros en una entrevista Nos sacan una foto (de nuestro ser inconsciente), construyen un perfil y proyectan ese comportamiento deduciendo cómo deberíamos ser en lo personal, social, adaptativo o relacional, en el futuro.
Hoy compartiré algunas ideas sobre la experiencia que podrían vivir los afectados, en una entrevista laboral con el psicólogo. En esa instancia, se estará solo frente al profesional jugándose por un futuro mejor al actual. Pero con una gran desventaja. El interlocutor sabe casi todo del cesante. Desde el día que nació hasta su último deceso laboral sin excluir sus visitas al Dicom. Tan pronto puso el RUT en el currículo, abrió su diario de vida de par en par. Y si algo no sabe, él lo interrogará hasta que confiese. Frente a su inquisidor, cualquier paso en falso (gesto, palabra, actitud) puede ser fatal y quedaría fuera de las estadísticas como fuerza laboral del país. Para ayudar, ofrezco tres tips básicos para mejorar la performance con el “loquero”:
1. Siéntese bien. La espalda firmemente apoyada en el respaldo de la silla. No al borde ni medio pupilo. El experto podría dar a esto varias lecturas: asustadizo, inseguro, tímido, ansioso, tendencia a la huida o con problemas digestivos.
2. La clave es el lenguaje. Use un tono de voz agradable y de volumen adecuado. Que se le escuche fuerte y claro. Si habla como Horacio de la Peña, es coloquial, vacilante o tiene muletillas persistentes, el fracaso llegará al primer set. En cuanto al lenguaje no verbal (gestos, movimientos, mirada, actitudes, forma de vestir) recordar que una imagen vale más que mil palabras. Si estuvo comiendo chicle, saludó de beso, miró a cada rato para el techo, se metió en dedo en la nariz, se pellizcó la espinilla, se peinó con los dedos, se mascó las uñas, tiene perforada la nariz por un fierro o tatuados símbolos tribales visibles, podrían declararlo “no recomendable” con solo mirarlo.
3. El testeo no es leseo. Las armas secretas del psicólogo son los tests. Pruebas que le dejarán desnuda hasta el alma. Con estos instrumentos le sacarán todo lo escondido en su inconciente. Con esa base de datos (desde su más tierna infancia), deducirán cómo debiera ser su desempeño futuro, sus defectos y sus virtudes. Por ejemplo, si a los dos años de edad aquel episodio de caerse sobre el chupete no tuvo mayor incidencia, después del test la interpretación podría sugerir que es un potencial acosador sexual. Sugiero prestarle mucha atención a los tests y contestarlos de manera relajada y sincera.
Al respecto, hay un test al cual le tengo mucho respeto: el Rorschach, más conocido como el test de las manchas. En otra oportunidad les contaré mi experiencia personal. Les anticipo que en todas las láminas siempre vi puras “cochinadas”. Creo que por eso soy como soy. Digo yo.

Manual para cesantes II

Manual para cesantes II

Siguiendo con la guía orientadora del domingo pasado, dirigida a quienes deben soportar el alejamiento involuntario de la administración del Estado y ya superada la fase de la rabia, la frustración, el lamento y el cuestionamiento del ¿por qué a mí?, agrego mis recomendaciones finales:
1) El verdadero “cambio” ocurrirá en territorio propio: su hogar. Todo comenzará cuando empiece a cooperar con algunas pequeños tareas voluntarias en la cocina; en el jardín (el jardinero será despedido casi simultáneamente con usted); en las compras semanales, o haciéndose el comedido secando la loza, poniendo la mesa o preparando los postres, que sospechosamente ahora a todos les encantan. Y de allí para delante, ni le cuento, su nueva pega ad honorem será exponencial. Acostúmbrese al cambio.
2) Durante un tiempo andará con las defensas muy bajas, sensible y vulnerable. Al comienzo se reirá con las bromas y chistes de sus “amigos”, pero pasadas algunas semanas empezará a odiarlos. Cruzará a la vereda del frente para no chocarse con esos ex amigos. Un tiempo querrá sumergirse y tratará de ocultarse al mundo, lo que es un error fatal del cesante público. Es precisamente lo que no debe hacer. Al revés, debe ponerse en vitrina y con su mejor cara. Salga del closet rápidamente.
3) Su imagen será fundamental en este período. Si nunca valorizó este aspecto (como buen funcionario público que fue) es tiempo de recordar que ese viejo slogan comercial “bien vestido bien recibido” tiene plena eficacia en estos tiempos. Si no sabe como hacerlo, una autoridad local que podría repetirse el plato, gustoso lo asesoraría. No espere que vuelva la moda de los 80. Deshágase de esa ropa old fashion que compró a precio contado, luego de pedir tres cotizaciones. Póngase pintas ganadoras.
4) Si cree que funcionará alguno de los 20 currículos que repartió a diestra (a sinistra no es recomendable en estos tiempos) olvídese de aquello. A usted que estuvo en el estrellato nadie le contratará por su pasado. Al contrario, podría perjudicarlo si lo cuenta con detalles. Lo único que podría funcionar es su nivel de contactos, simpatía personal o el pequeño fondo formado con pitutos extras que hizo, mientras profitó de su sostenedor el señor Fisco. Y lo que también suele funcionar es regalarles pasas para la memoria a todos aquellos tipos a los cuales favoreció cuando usted estaba entre los top ten locales.
5) La pesca es más eficiente con red. Para “pescar empleo”, hay que utilizar redes. ¿Armó las redes? ¿O ni siquiera eso hizo? Además, ahora usted es la carnada, el señuelo para el pescador, que puede ser una empresa o un head hunter (caza talentos, según una mala traducción). Debe desarrollar lo que se conoce como “empleabilidad”. Es cuando usted no sale a buscar empleo, sino que van a su casa a ofrecérselo. Pero esa capacidad tendría que habérsela ganado. Por lo tanto, si no logró seguir en el nuevo gobierno es porque es un político consecuente o fue un político incompetente.
La próxima semana les hablaré sobre la mejor forma de confeccionar un curriculum para no hacer el ridiculum y la manera óptima de enfrentar la entrevista con el psicólogo. Les prometo que revelaré los trucos más eficaces para convencer a los “loqueros” de que estamos cuerdos y hacer que algún cazador de talentos nos reclute a pesar de todas nuestras incompetencias. Será mi humilde contribución para crear el millón de empleos. Digo yo.

Manual para cesantes I

(Publicado en diario la estrella de Iquique el 14 de marzo de 2010)

Esta es una contribución a las personas que por el “cambio”, han debido o deberán alejarse de un cargo público. Yo he vivido varias veces el proceso de la “desvinculación”, un eufemismo técnico para la dolorosa PLR. La recibí varias veces en mi vida laboral. Aclaro que el dolor no es físico, es emocional. Un golpe al orgullo, al ego, pero igual duele. Siento una suerte de hermandad con los caídos, por eso entrego algunas recomendaciones para mis hermanos en dolor y también para prevenir a los que recién se incorporan:
a) La cesantía en la administración pública no llega de un día para otro. Si usted hubiese estado atento a las múltiples señales, habría tenido encendida la alerta roja (salvo que esperase que se lo informara la ONEMI). Hay que estar siempre “ojo al charqui”. Los cambios de gobierno, de parlamentarios o intendentes, son señales potentes. Despabílese.
b) Si es una persona natural con fines de lucro, esto es, que trabaja para un empleador aún cuando sea público, debe tener siempre presente que en algún momento de su vida (o en varios) le darán el fatídico sobre azul. Parodiando al cantante mexicano Pedro Vargas, “lo importante no es salir primero sino que hay que saber salir”. Muestre hidalguía, honorabilidad, nada de odios y menos tiritones de pera. Sea bien hombrecito (o mujercita) para sus cosas y váyase para la casa con la cabeza erguida. No de la apariencia de ser un hombre muerto caminando. Acuérdese que desde el día siguiente debe salir a buscar empleo y nadie le ofrece pega a un cadáver.
c) Ponga en ejecución el plan B, los pitutos. Esos que debería haber “precocido” cuando estaba con la información calificada en sus manos, las redes sociales a su disposición y las partidas presupuestarias abiertas. Si cree que encontrará empleo por los diarios, perdóneme que le llame ingenuo, por no decirle otra cosa. La palabra clave aquí es “contactos”. A futuro avívese y repare con tiempo su plan de evacuación y salvataje.
d) Piense positivo, es la ocasión para el gran cambio que siempre deseó hacer en su vida. Pasar de odiado burócrata a empresario. Aquellos hobbies que realizaba por placer los fines de semana (mueblería, repostería, cerámica en frío, pintura, chacrita hidropónica, etc.) pueden ser su tabla de salvación. Lo que está prohibido categóricamente es la socorrida compra del taxi. Descártelo de plano, también las asesorías, porque esas serán el coto de caza de los que llegan.
e) Si está conciente que la posibilidad de desempleo es directamente proporcional a la importancia del cargo desempeñado, asuma que entre más subió, la caída será más violenta. A eso agréguele que a diferencia de los fallecidos - que siempre serán bien recordados- los cesantes políticos deben resistir las múltiples versiones que circularán de su desempeño laboral, donde se pondrá en tela de juicio su honestidad, sus preferencias sexuales, las horas extras de su secretaria, el uso del vehículo fiscal o que le vieron el una disco gay. Por si las moscas, cuide la imagen siempre. Es y será su principal activo.
Por razones de espacio, esta guía seguirá la próxima semana incluyendo también recomendaciones para la fase de búsqueda de empleo (entrevista psicológica, elaboración de currículo, etc.). Será mi contribución al Presidente para el millón de nuevos empleos. Digo yo.

Los impuestos, impuestos

(Publicado en la Estrella de Iquique el 4 de abril de 2010)
La sola mención de la palabra “impuestos”, me molesta. Si fueran voluntarios los podría aceptar, pero cuando se trata de impuestos impuestos, los rechazo. Será porque llevan implícita esa idea de imponer, de obligar y principalmente de restar. Y yo, de las operaciones matemáticas siempre he preferido sumar y multiplicar. Me carga restar.
Cuando niño en Santiago, me pasé casi todo un verano en el subterráneo de una librería haciendo un inventario, para ganarme unas pocas lucas. Al final, me pagaron la cifra convenida y me restaron algo por alguna razón extraña para mí a esa altura de mi vida: descuentos legales. Ese descuento me resultó doloroso, oprobioso y lesivo, mucho más terrible que los interminables días que pasé en esa mazmorra subterránea, oscura, mal ventilada y estrecha. Confieso que desde esa época y edad, mi opinión sobre los impuestos no es buena.
Un impuesto es una exacción pecuniaria forzosa para los sujetos tributarios, lo entiendo, aún cuando la segunda acepción de la RAE refleja mejor mi sentimiento: cobro injusto y violento. Pero a propósito de justicia debo reconocer muy válido lo que en materia tributaria es llamado “la capacidad contributiva” de la sociedad, esto es, que quien más tiene (o gana) debe aportar más para consagrar los principios de la equidad y la solidaridad. A pesar de tan loables propósitos, (invito a mis lectores a tenerlos siempre presentes cuando paguen el IVA y puntualmente este mes cuando cancelen las contribuciones) a veces papá Fisco se engolosina y aumenta la recaudación para “hacer caja”, o para desalentar la compra de ciertos productos (impuestos al lujo recuerdo que hubo algunos cuando éramos subdesarrollados) o para fomentar o desalentar determinadas actividades económicas. ¡Cuidado! Un excesivo grado de pragmatismo puede ser asaz peligroso, según quien esté de turno en el gobierno.
Ahora que el Chile 8.8 ha puesto en la mesa el tema de subir impuestos – espero que sean razonablemente bajos, específicos y temporales – volverá la vieja polémica entre quienes creen que gravar las rentas y las utilidades con nuevas o mayores tasas es una buena idea para financiar la reconstrucción. Otros opinarán que es la más mala idea que podría ocurrírsela a alguien - aunque tenga un Ph.D de Harvard - pues es ilógico cargar con mayores impuestos a los empresarios, principales generadores de la riqueza (trabajo, inversión y producción) en el país.
El asunto tiene un fuerte componente ideológico. La oposición actual, siempre proclive a que los privados paguen más (“los ricos”, suelen decir a veces) y ojala hasta que les duela, aprovecharán el efecto terremoto para apoyar la subida de los impuesto, el royalty y demás medidas del mix para financiar la reconstrucción. Una vez que las iniciativas estén en el Congreso, dichos personeros se subirán por el chorro para que en vez de un 2% sea un 5% y que el royalty se aplique a otros sectores, en fin, meter su fijación anti empresa(o anti ricos) a ultranza. Siempre he creído que quienes piensan así, es porque cuando chicos los debe haber mordido un empresario
También la lucha ideológica estará presente cuando se sume la vieja pelea entre los partidarios de Adams Smith o de Maynard Keynes. ¿Empresas o Estado? Esto saltará a la palestra al tratar el tema de los gobiernos corporativos y por cierto cuando se proponga vender parte de la propiedad de las empresas públicas. Habrá que decidirse si es mejor vivir con desigualdad de riqueza o con igualdad de pobreza. Digo yo.

Rico,muy rico, exquisito

(Publicado en La Estrella de Iquique el 18 de abril de 2010)

Le han dicho alguna vez…rico o rica? Si así hubiera sido, estoy seguro que se habrá sentido muy bien, porque no podría haber nada malo en ser rico. Por el contrario, pienso que debe ser muy bueno. A mi me encantaría serlo. Un día a lo menos. Solo para salir de la curiosidad. Me imagino que debe producirse una sensación placentera, tranquilizadora, de optimismo, de seguridad. Se debe ver el mundo de otro tono, posiblemente color de rosa.
Pero en fin, como se que trabajando nunca llegaré a estar en el ranking de la revista Forbes, seguiré intentando con los juegos de azar cada semana. A lo mejor algún día la diosa fortuna golpea mi puerta. Por eso estoy saliendo poco. No quiero no estar si es que llega.
Curiosamente mucha gente es contraria a los ricos y mira mal la riqueza. Yo considero bueno que haya muchos ricos en el mundo y ojala la mayoría estuviera en Chile. Encuentro excelente que cada día pueda haber más gente rica o que sean cada vez más ricas. Y en un sentido más amplio, me encanta comer rico, beber rico, tener amigos ricos y especialmente, amigas ricas.
Lo que me molesta es la pobreza, que haya gente pobre. La riqueza no tiene nada de malo. Y aquí es cuando la gente se confunde y al sentirse pobre, esto abomina de los ricos.
Pero el quid del asunto no está en la riqueza propiamente tal, sino en el comportamiento de los ricos. La riqueza empobrece, suele decirse, pues cuando el ser humano la alcanza, comienza a cambiar… “para peor”. Se pone abusivo, indulgente, despreciativo, orgulloso, poco solidario y esa conducta, como no puede manifestarla con sus pares (otros ricos como él) las emprende con los más humildes. Y esa es la imagen que de los ricos tienen los pobres.
Al parecer el rico, al igual que Jano el dios de la mitología romana, tiene dos caras. La fea, truculenta y deshumanizada ya descrita y la buena, aquella que muestra cuando crea empresas, invierte, da trabajo y practica la caridad sin ostentación ni publicidad.
Un aspecto complicado de la riqueza es determinar su límite inferior (el superior no existiría) ¿Cuánto hay que tener o ganar para ser considerado rico? ¿Habrá que tener un patrimonio mínimo de un palo verde? ¿Ingresos mensuales de 30, 50, 80 millones de pesos?
Pienso que la odiosidad contra el rico es cuando es demasiado rico. Si es un rico “normal” no habría problema. Pero si es muy rico, es imperdonable. Es lo que le pasa a Piñera. Sus detractores (especialmente los políticos) le pueden soportar muchas cosas, menos que sea Tatán rico. Si tuviera solo un 10% de su fortuna, se quedarían tranquilos y no le darían bola. El drama del presidente es entonces ser muy rico, demasiado rico, casi exquisito.
Así las cosas, hay que hacerse rico pero moderadamente. Cuando vea que le está yendo muy bien y está ganado mercado, prestigio y mucha plata, deje de invertir, no cree más empresas, venda todo, despida al personal y gaste todo lo ahorrado hasta que vuelva a ser pobre. Recién allí volverá a tener el respeto de sus conciudadanos. Digo yo.

La política y el amor

(Publicado en La Estrella de Iquique el 12 de abril de 2010)
¿Mi amor… te bajas tú o me bajo yo?... A ti te corresponde flaquita porque, mal que mal yo soy senador y además, me subí primero y aquí se aplica el sistema Fifo (last in first out). El último en entrar es el primero en salir.
Mi gordo…yo te propongo el sistema Fifo, (firts in first out) el primero en entrar es el primero en salir, así es que bájate tu primero. Por ningún motivo Carito, eso sería muy poco progresista.
Algo así pudo haber sido parte del diálogo sostenido entre Fulvio y Carolina, la noche anterior al Cónclave de la Concertación, evento político- analítico-culposo que derivó en esta suerte de reality de la conocida y mediática pareja, que rompió todos los rating de audiencia del domingo.
Pero aclaremos algo. Ni la política ni el amor tienen nada de malo. Por el contrario, son indispensables en la vida de la sociedad humana. Pero cuando se juntan, la mezcla suele ser muy peligrosa. Meter en la coctelera el amor y la política no es recomendable. Generalmente el desenlace va de regular a muy malo. La historia nos ilustra de parejas célebres que entre caricias, arrumacos y otras prácticas más íntimas, decidieron muchas veces el destino de naciones enteras y posiblemente cambios importantes en la historia de la humanidad. Napoleón y Josefina, Marco Antonio y Cleopatra, Salomón y la reina de Saba, Hitler y Eva Braun, Mussolini y Clara Petacci, Perón y Evita. Y en tiempos más actuales Clinton con la Hillary, Sarkozi y Carla Bruni, los vecinos Kitchner … y si me apuran un poco agrego también a Allamand y la Cubillos, Moreira y su ex mujer, solo para dar ejemplos y además para precisar que también esto ocurre a niveles intermedios o de menor status”. De esos se sabe poco y se habla menos, salvo el caso actual de nuestro medio senador (la otra mitad es de Arica-Parinacota ) y la ex vocera de gobierno, que están todos los días en portada.
¿Pero qué es lo que no pega en la fórmula política-amor?. Tal vez la convicción de que ambos elementos no son objetivos, ni desinteresados, ni equilibrados, ni renunciativos. En el amor pocos dicen "pase usted primero" (como Humphrey Bogart en Casablanca). El amor y la política comparten esas características. Lo apasionadamente vicioso y a la vez lo tortuoso de sus consecuencias.
El amor y la política un negocio oscuro y peligroso, un asunto solo para especialistas. Parece que para ascender, hay que seguir el camino largo y no el by pass del amor. Quien sienta comezón participativa, devoción Adeénica por el servicio público o una sobreexcitación de sus hormonas democráticas, debe afiliarse a un partido sólido y serio, pasar varios largos y abnegados años haciendo el trabajo sucio, subir piano piano, nunca saltarse niveles en la jerarquía burocrática, obedecer a los líderes hasta llegar a ser uno de ellos y por cierto nunca comprometer el corazón. Como dicen los católicos, fuera de la Iglesia no hay salvación; Tampoco en el amor ni en la política. Digo yo.

jueves, marzo 25, 2010

Viejo cabrón

Yo se que el título de este artículo no es muy académico. Fue deliberado, el propósito es que nadie se muestre indiferente y pase de largo esta página.
El tema de hoy es sobre los ancianos. Pero si para hablar de aquellos hubiere titulado “tercera edad, adultos mayores, ancianos, o simplemente abuelitos” estoy aseguro que la mayoría de los lectores ni se habría motivado a leer. Si usted ya llegó hasta aquí, se estaría cumpliendo mi objetivo.
Partiré reivindicando - en la medida de lo posible como decía Aylwin - la expresión “cabrón” usada en el título. La Real Academia de la Lengua, además de decir que cabrón es el macho de la cabra, reconoce que es un adjetivo vulgar y que no es elegante referirse así de las personas. Define al cabrón simplemente como toda persona que hace o dice pesadeces, es molestoso, difícil de soportar y de habitual mal humor. Nada tan grave porque tipos así hay miles. Yo me encuentro a cada rato con cabrones en el banco, en la notaría, en el café en el estacionamiento o en la Zofri. Es más, creo que estamos invadidos de gente enojona y de mal humor. Por donde uno vaya hay cabrones que a uno le amargan la vida.
Cuando los años pasan y el cabrón envejece, ahí se convierte en “viejo cabrón” y llamar a alguien así se transforma en un epíteto más agresivo y poco amigable. Pero nunca tan grave, porque en general los viejos cabrones son aceptados socialmente porque, aún siendo pesados, enojones, cascarrabias e hinchapelotas, se les tolera por la edad.
Sin embargo cuando la expresión alcanza gravedad es al aplicarla al género femenino. Decir por ejemplo que una mujer es una vieja cabrona... uyuyui, mejor ni lo piense. Aquí lo enojón, lo mal genio o lo intolerante que caracteriza al cabrón o al viejo cabrón, resultan casi como una descripción de un personaje de cuento de hadas frente a la connotación del descalificable “vieja cabrona”. Ni la vieja cahuinera, la vieja intrusa, la vieja ordinaria o la mismísima vieja Julia, por mencionar algunas categorías, se acercan siquiera a esta ofensa de grueso calibre. Afortunadamente –aún cuando no hay datos duros- se sabe que la población de viejas cabronas por kilómetro cuadrado es bajo. No hay tantas como algunos creen, pero de haberlas las hay.
Pero esto no era el tema de hoy. Yo quería compartir una idea sobre la vejez. Sostengo que ser viejo tiene algunas ventajas y que este estado no es tan malo. Por ejemplo, los viejos tienen entradas rebajadas en cines, teatros y espectáculos. Filas especiales para cobrar o pagar. Turismo subsidiado. Gozan de privilegios en casa, no los mandan a nada complicado, cansador o de riesgo. Con suerte, que compren el pan, rieguen el pasto o reciban la correspondencia. Pueden dormir siestas con pijama si quieren, acostarse temprano o quedarse dormidos donde lo sienten. Están autorizados para olvidar, perderse y que nadie les pregunte donde estuvieron. Y las ventajas biológicas son espectaculares. No escucharán ni la mitad de los ruidos y les podrán contar todas las semanas el mismo chiste. En fin, no es tan malo ser viejo, es cosa de acostumbrarse. Y un buen consejo final: hay que tratar siempre muy bien a los hijos, porque ellos son los que le elegirán el asilo. Digo yo.

sábado, febrero 06, 2010

La Fide de Intendente

(Publicado en La Estrella de Iquique el 8 de febrero de 2010)

Me encantó la película Invictus. Son geniales los mensajes que Mandela expresa desde el primer día en que asume la presidencia de Sudáfrica, cuando los opositores le quieren negar la sal y el agua al nuevo gobierno. La historia me pareció conocida. La he escuchado por estos lados y en estos días.
Recomiendo la película a todos y especialmente a los dirigentes de los partidos, hoy de la oposición. Por ningún motivo deben perderse esta joyita del séptimo arte, que trae un “combo tres” de regalo: una cátedra de ciencia política, un post grado de liderazgo y una lección de humildad.
Estaba cavilando sobre el cambio... el de Mandela en su país, cuando ocurrió un milagro (aclaro que yo no creo en milagros...solo dependo de ellos). Encendí mi PC, abrí el messenger y no podía creer lo que alguien terminaba de escribir: “Sobrino, estaré pocas horas en Chile. Fide”.
¡Milagro, mi tía Fide, mi superpoderosa parienta vivita y coleando otra vez. El único ser humano que ha visto dos veces el cometa Halley. Me contó que había venido a finiquitar unos asuntos con Sebastián, a bucear un poco y a chequear el estado físico de los buzos tácticos del GOPE que lo acompañan en las zambullidas en el lago Ranco. Mientras charlaban, el “presi” le pidió un favor especial, que fuera a la reunión ampliada del grupo Tantauco en Santiago. Los muchachos reclamaban su presencia. Los tenía abandonados varios meses y ellos querían su opinión en vivo antes de hacer las propuestas finales. Aceptó gustosa concurrir pues andaba piloteando el helicóptero de Max Marambio. Como saben, es piloto experto con premios en la RAF. Cuentan que fue la instructora de Piñera.
Y a propósito de Marambio, lo conoció siendo joven (él, no ella) cuando una vez estando en Cuba, el ex GAP de Allende le pidió interceder con Fidel para que le autorizara montar la primera empresa capitalista. Fue un exitazo, la empresa hizo millonario a Marambio y a su barbudo socio. Después de eso, el agradecido comandante nunca le negó nada a mi tía, salvo cuando en la plaza Martí y frente a un millón de cubanos, la Fide le pidió que hiciera elecciones libres. La gracia le costó volver a Miami nadando. Pero luego se reconciliaron. El año pasado fue tres veces a donarle sangre. Fidel dice que la sangre de la Fide, lo revive.
Estuvo en Iquique, pero solo una escala técnica en el aeropuerto. Traje el avión Hércules desde Haití, me cuenta. Hacía años que no piloteaba esa noble chatarra. Lo de Haití es terrible. Estuvo sacando muertos y heridos cuatro días. El viernes volverá allá a recoger sus perros rastreadores. Y luego, a su santuario en el Tíbet. En la primavera, me cuenta, subirá al Everest otra vez con sus alumnos sherpas.
Y tú ¿en que tonterita estás ahora? Alcancé a balbucear...estoy revisando unos currículos para... Ya se, ya se, me dice, lo conversamos con Sebastián. Está muy preocupado por Tarapacá, tanto que me pidió asumiera la Intendencia. Contigo allí Fide, le dijo, esa región subiría como avión. Muchos no tienen idea de gestión pública y creen que solo se trata de gastar las platas. Me citó la frase: cualquier idiota puede cumplir un presupuesto. ¿Y que respuesta le diste a su ofrecimiento? Le dije que lo pensaría, me contestó.
Antes de despedirse, me pregunta:¿saben rezar por esos lados? Si acepto el cargo, lo van a necesitar. Te lo juro, como que me llamo Fide.

domingo, enero 31, 2010

Solo para creyentes

(Publicado en la Estrella de Iquique el 3 de febrero de 2010)

Si usted no es creyente le recomendaría no leer este artículo. Su lectura necesita de mentes abiertas y no sesgadas por creencias erróneas. Si persiste será a su propio riesgo. Puede tener problemas de algún tipo, pero no se de cual. Créame.
Partiré contándole una vieja historia. Hace tres mil millones de años la vida animal de la Tierra estaba circunscrita al agua. Los primeros seres vivos fueron organismos unicelulares muy simples. Bacterias, protozoos, algas y otras cosas raras. Para no latear les diré que tras unos cuantos miles de millones de años de evolución, apareció el hombre. Esta es la creencia desde la vertiente científica. Otra es la que atribuye toda la creación a un ser supremo. En la Biblia se cuenta que Dios creó todo y en una sola semana y fue el día viernes tipín seis de la tarde cuando el creador se acordó que tenía que hacer al hombre. Y como vio que el modelito le salió bastante potable, pensó que debía darle una pareja e hizo a la mujer. Error divino dicen algunos, pero en fin.
¿Cuál versión cree usted? Yo cuando niño creí la versión bíblica hasta que tuve uso de la razón (como a los cinco años y medio) y deseché de plano esta creencia por anacrónica. En todas las pinturas de la antigüedad había visto imágenes de Adán y Eva rodeados de dóciles animales como vacas, caballos, chanchos, jirafas, elefantes, leones, pajaritos. Todo en un paisaje paradisíaco, cero smog, sin rayos ultravioleta, ni hoyos en la capa de ozono, lleno de arbustos, flores, mariposas y árboles frutales incluido el manzano aquel con la pérfida culebra incluida. Lo mismo en las escenas del diluvio y el Arca de Noé. Nunca vi embarcándose otros animales que no fueran los de cualquier zoológico o granja campestre de estos tiempos. Del Tiranosauro Rex u otro tipo Dino, la mascota de los Picapiedras, nada. Ni una huella que diera una pista sobre los animales prehistóricos del inicio de la creación. Creo que alguien me contó el cuento equivocado. Ahí me forme mi nueva creencia. Pero respeto las otras.
En un tiempo se creía que la Tierra era el centro del universo. Que el planeta era plano. Que existía el infierno y que el concesionario era el diablo. Juan Pablo II debió aclararle al mundo esta errónea creencia. Algo parecido fue el asunto del agua bendita. Hay quienes creen que tiene poderes especiales, mágicos y sanatorios. Fue inventada por el Papa San Alejandro (106 al 115 DC). Desde esa fecha solo unos pocos privilegiados conocen la fórmula (más secreta que la de la Coca Cola) que permite trasformarla en bendita para sus múltiples y buenos propósitos. En Fátima, Lourdes y otros lugares donde hay vírgenes (santas) se venden botellitas de agua bendita en envases no retornables a precios no muy santos. Hay gente que cree en estas cosas. Yo les creo que creen en aquello.
Pirámides, cuarzos, elefantes, búhos, velas, patas de conejo, herraduras, budas obesos, medallitas y hasta el escaso billete de 2 dólares, se usan como verdaderos amuletos para ayudar a la buena suerte. O para hacerle el quite a la mala. Jamás pase por debajo de una escalera, viaje o se case en martes trece, deje que se le cruce un gato negro. Son supersticiones, creencias erróneas, como que Colo Colo es Chile. ¡¡Bullshit!! como dicen los gringos. Paja como decimos en Chile.
A veces me confundo. Pienso que no debo creer en lo que creo y dejar de no creer en lo que no creo. Por ejemplo, creo que tan pronto Frei pactó con los comunistas, perdió la elección. Creo que se terminarán los parques inconclusos en Iquique y que se retirarán los autos abandonados. Quiero creer (deseo ferviente) que el pedestal que se puso al busto de Cristóbal Colón en Cavancha es bello, artístico y adecuado. Me gustaría creer que nunca volverá a reinstalarse esa cosa sin pies ni cabezas que hubo en la rotonda Chipana. Puedo pecar de ingenuo, iluso y hasta pasar por idiota, lo se, pero soy un creyente y qué. Es mi vida.

domingo, enero 24, 2010

El día de la invasión de América

(Publicado en Diario 21 de Iquique, el año 2003)
Quisiera en primer lugar, dejar en claro que no tengo nada contra los españoles. Esto lo digo anticipadamente porque al terminar de leer este artículo muchos de mis lectores podrían pensar que les tengo animadversión. Nada más lejano a la verdad. Soy veedor habitual de Antena Tres, regularmente leo en Internet el diario El País, me encantan Raphael y Nino Bravo (para las generaciones nuevas les cuento que eran cantantes), he leído con interés a sus principales autores clásicos, sigo con entusiasmo su fútbol, y tengo mi cuenta en el Banco Santander desde que era el Banco Español. Nada en particular me indispone contra los coños. Salvo que tengo una visión muy particular de su aterrizaje por estas tierras hace ya 500 años.
Partamos por el principio, lo que no es malo a la hora de iniciar algo. El 12 de octubre de 1492 llegó el italiano Cristóforo Colombo a una isla de las Bahamas. Posteriormente castellanizó el nombre porque su sponsor era precisamente el reino de Castilla, que financió la tournée. Ese día de octubre se ha dado en llamar el día del Descubrimiento de América y al capitán de las naves, Cristóbal Colón.
Así comienza todo, con un "descubrimiento", porque los españoles y los europeos no conocían antes estas tierras, que sí eran conocidas por los habitantes de ellas desde hacía 40 mil años. Eran las Indias, habitadas por indios (no hindúes). A sus habitantes de inmediato los españoles los consideraron bárbaros, pues ni siquiera eran católicos, parecían animales por la forma de vestir y no conocían las buenas costumbres ni la moral europea. . No puedo dejar de recordar aquí que tan solo en 1537 el Papa decretó que los indios estaban dotados de alma y razón.
Pero también se dieron cuenta que estos indios lucían collares y adornos con muchas figuritas de oro y plata. Como los españoles no venían por estos lados así como de vacaciones sino más bien con ganas de “hacerse la América”, descubrieron dos cosas más. Una, que había oro y plata y otra , que había infieles que era un gusto. Bastó llevarle el cuento a la reina de Castilla para que desde allá le dieran licencia para hacer lo que se les antojara en nombre de la corona. Así, en nombre del Rey y de Dios (o de Dios y el Rey, el burro al último) había que acometer el descubrimiento de América durante muchos años, hasta que no quedara ni una onza de oro ni tampoco infiel alguno.
En 1980 “descubrí” Taipei, en 1982 Milán y en 1990 New York, sin embargo fuera de unas postales y cartas que le envié a mi familia, no he encontrado jamás ningún otro texto en que se hable de mis interesantes descubrimientos. Supongo que ese silencio sepulcral ha sido porque cuando llegué por primera vez a esas ciudades ya había bastante gente en ellas. Un razonamiento similar me ha impedido siempre aceptar que la llegada, pronto serán cinco siglos, de unos cuantos europeos a este continente sea llamada pomposamente "descubrimiento de América." Aún más porque al ocurrir esa llegada accidental, las dos ciudades más pobladas en el planeta, eran Tenochtitlán (hoy México) y Pekín (hoy Beijín).
Según consta en el Archivo de Indias en pocos años llegaron a España 185.000 kilos de oro y 16.000.000 de kilos de plata provenientes de América.
Alguien podría especular diciendo que esto generó el capitalismo y que la actual civilización europea se debe a la inundación de metales preciosos. No lo veo así, estos envíos de metales preciosos deben ser considerados como el primero de muchos otros préstamos amigables de América destinados al desarrollo de Europa. Esto no fue sino el inicio de una suerte de Plan Marshall prehispánico para la reconstrucción de la bárbara Europa, arruinada por sus deplorables guerras contra los cultos musulmanes, creadores del Álgebra, la poligamia, el baño cotidiano y otros logros interesantes de la civilización.
¿Habrán hecho los europeos un uso racional, responsable, o por lo menos productivo de los fondos tan generosamente adelantados por el Fondo Indoamericano Internacional? Sin duda que no. Han sido incapaces, después de una moratoria de 500 años, de cancelar el capital y sus intereses.
Siguiendo a Milton Friedman quien señala que una economía subsidiada, jamás puede funcionar, esto nos obliga a reclamarles, para su propio bien, el pago del capital y los intereses que tan generosamente hemos demorado todos estos siglos en cobrar. Pero no lo haremos a las viles tasas de hasta el 30 % de interés anual a las que nos tienen acostumbrados. Nos limitaremos a exigir la devolución de los metales preciosos adelantados, más un módico interés fijo del 5 %, acumulado solo durante los últimos 300 años. Les daremos 200 años de gracia. Raya para la suma los descubridores-invasores nos deben, como primer pago de su deuda por los 185.000 kilos de oro y 16 millones de kilos de plata, una cantidad increíble de dinero, que para su expresión total, serían necesarias más de 300 cifras.
Para que nos vamos a engañar, posibilidades reales de que nos paguen son escasas. Además, en esta cuenta no se está involucrando para nada el cobro al socio principal del negocio, la iglesia católica que fue finalmente quien hizo los principales “retiros”, que no pasaron por la corona, para adornar la casa de Dios.
Pero lo que más me molesta en verdad, es que los españoles con su descubrimiento-invasión motivaron a los portugueses, a los ingleses, a los franceses…Todos los pueblos “civilizados” de esa época y posteriores se vinieron por estos lados a sacarnos hasta el raspado de la olla. En la actualidad ya no son conquistadores, piratas ni mercenarios, son empresas multinacionales, que pueden parecerse a los anteriores, pero son diferentes. No andan detrás del oro, pero, en el caso de Chile, si del cobre, del molibdeno, de las aguas, de las comunicaciones, de las administradoras de fondos de pensiones, de los bancos o de las obras concesionadas del MOP. Claro que ahora por lo menos pagan impuestos, dan harto empleo y algunos hasta practican aquello de la responsabilidad social empresarial. El retruque desde América lo han hecho los norteamericanos que en los últimos 50 años han salido al mundo a invadir todo con sus capitales y su poderío militar. ¡Hostias!, es el mismo proceso pero al revés. Digo yo.

La gran carrera gran

Chilenas y chilenos todos, porque ustedes así lo quisieron, Chile tomó la decisión de cambiar. El país entrará a un overhaul como dicen los gringos, cuando someten un avión a mantenimiento y revisión a fondo y lo dejan tiqui- taca. Eso es lo que se hará con Chile, y ya se está haciendo, un chequeo técnico, un diagnóstico de los daños, una limpieza profunda, sacando el óxido, las piezas viejas y gastadas, dejando las buenas, poniéndolo a punto, revisando motor, caja, amortiguadores, niveles de aceites y reparando lo necesario, partiendo por el acelerador que estaba trabado hace años. En fin, todo lo indispensable para el Grand Prix, que se larga el 12 de marzo y que dura cuatro años. Pasará por todo el país, sin exclusiones. Ciudad por ciudad, pueblo por pueblo, hasta por los lugares más apartados del territorio. No habrá lugar por donde no pase el nuevo Chile. La ruta del Dakar será como juego de niños comparado con esta gran carrera.
Dentro de las revisiones y reparaciones importantes, lo primero será corregir el grave defecto del tren delantero que cada vez se cargaba más y más a la izquierda. La idea es que se mantenga derechito y que no gaste los neumáticos disparejos. El enchulamiento no será cosmético. Es un cambio integral y profundo. Desde el agua del radiador (verde y ecológica) hasta el líquido limpia parabrisas que debe permitir la mejor visión y la transparencia. Nada opaco que impida ver desde fuera lo que pasa adentro y viceversa. Las luces serán nuevas y súper potentes, incluso para ver bajo el agua y con visión nocturna, porque Chile no parará de correr nunca. Por eso, la atención a los neumáticos y amortiguación será permanente, ya que se transitará por caminos duros, disparejos, escarpados y resbaladizos, a lo que deben sumarse las piedras que seguramente lanzarán los que no calificaron el domingo por ser malos conductores o los delincuentes de siempre que no quieren que esta carrera se corra.
También se reforzarán los parachoques, el chasis y la cabina del conductor. Una carrera tan larga en distancia, pero tan corta en tiempo, obligará a correr a altas velocidades lo que implica riesgos en todo momento. Lo peor sería un choque frontal o fundir el motor a medio camino.
Especial atención tendrá la protección y seguridad de los que miran desde fuera. Lo deseable es que todos la disfruten sin riesgos y vayan gozando lo hermoso y agradable que es ser ganadores, liderar la carrera, ser los primeros. Habrá por cierto algunos atropellados (ninguno con riesgo de muerte, ni siquiera política) que tendrán que aprender a comportarse evitando cruzarse en el camino, tapar la visibilidad, obstaculizar la pista o poner señales equívocas como, viraje a la izquierda o túnel sin salida.
Un cambio trascendental será, precisamente la caja de cambios. Se reemplazará la automática con veinte años de uso, por una moderna y potente caja mecánica. Así el piloto podrá aplicar a discreción las marchas en el momento justo y preciso. Como lo hacen los profesionales. Los frenos serán ajustados para “chantar” ante cualquier salida de la ruta trazada, obstáculos o riesgos. Se usará combustible para aviones. Y lo que no puede faltar en estos tiempos, tecnología de punta en todos los sistemas para alcanzar la mayor productividad.
Y lo más espectacular de todo es el cambio de piloto. Se ha elegido al que tiene experiencia de clase mundial. Un experto conductor de los más diversos medios: aviones, alas delta, parapentes, helicópteros, lanchas, caballos, bicicletas y hasta locomotoras. Está considerado el más hábil, rápido y competitivo piloto de todos los tiempos.
Finalmente en los pits estarán los chilenos más calificados formando los equipos de apoyo para ayudar al triunfo de Chile. Y en la meta, millones de chilenas y chilenos esperando con la champaña fría para celebrar. Digo yo.

sábado, enero 16, 2010

Los candidatos y el horóscopo chino

Publicado en La Estrella de Iquique enero 2010

Según el horóscopo chino, el año 2010 será fabuloso porque estará regido por el Tigre (salvo para Tiger Wood al que le irá como la Mona, por aquel asunto del hoyo 19, donde jugaba sin permiso de su mujer).
Lo que más me gusta del signo, es que el Tigre es un animal orientado al logro, al éxito, al resultado. Esto lo considero muy positivo porque en mi opinión, el éxito produce adicción. Cuando alguien se acostumbra a triunfar y a ser exitoso, nunca jamás querrá volver a la mediocridad. Avizoro entonces que tendremos un año fabuloso. El viento sopla a favor y parece que finalmente se alinearon los astros. No por nada hace menos de un mes fuimos incorporados como miembros titulares de la OCDE, el exclusivo club de los países que juegan en las ligas mayores.
Podríamos concluir entonces que el futuro que se nos viene, es favorable para el país. Pero…siempre hay un pero, no todo dependerá de las naturales habilidades del Tigre, por muy diestro, ágil y poderoso que sea. Lo fundamental, en mi opinión, podría depender de la muñeca del domador.
Esto obliga necesariamente a analizar - también bajo el mismo horóscopo - cuál es el animal que hay dentro de cada presidenciable y conforme a ello, visualizar el futuro que puedan construir para nosotros.
En este horóscopo, el signo regente varía según el año de nacimiento de cada presidenciable. Lo que no cambia, es que ambos son un par de animales (aclaro que los doce signos son bestias).
En nuestro caso, uno de los animales, es un Gallo el que responde al nombre de Tatán. El otro animal es un Perro y en casa le dicen Lalo. Hechas las presentaciones, surgen dos preguntas clave. ¿Cuál de estos dos animales podría hacerlo mejor gobernando el país? ¿Cuál de estas dos bestias podría influir más y mejor en nuestro futuro?
Algunas características de ambas especies y su comportamiento habitual podrían darnos pistas. Escaneemos a la primera bestia. Tatán es un gallo, pero no es un gallo cualquiera, sino uno de esos de pelea. Chiquitito pero peleador, de pico corto y fuerte, altivo, de colita parada y que no conoce la rendición. A un gallo como este no le sacan fácilmente la cresta. Se sabe ganador y luce con orgullo sus coloridas plumas. Siempre está aleteando y moviéndose en el centro del gallinero. Es apasionado, todo lo que acomete lo hace con cuerpo y alma. Protege a sus gallinas de cualquier peligro o amenaza. Cierra las puertas con tranca y le cargan las giratorias, donde pudieran entrar y salir los delincuentes. Es un gallo bueno para el canto y muy madrugador. Duerme poco y a las 6 de la mañana está despertando a medio mundo. Le encanta volar y cada vez que puede lo hace. Le gusta ver las cosas desde lo alto. Por la posición de los ojos, observa lo que pasa en la derecha e izquierda simultáneamente.
Por su parte el Perro Lalo, es una especie de raza casera, de clase media. No es para nada un quiltro pues tiene ascendencia Suiza. De pelaje rebelde, un poco “tieso de mechas”, es un animal pacífico, nada de rosquero y bueno para la pestaña. Es el típico perro de compañía, educadito. Se le puede llevar a cualquier parte y no molesta, incluso a misas (católicas y evangélicas). Lalo es una especie que con el tiempo ha cambiado, antes era mucho más tieso, fome, y pavo. Ahora es chascón, canchero, gracioso, baila, mueve la colita y perrea. Tiene buen olfato y mete la nariz donde puede. No es muy ágil corriendo pero le gusta ganar, aunque sea por nariz. Es muy querendón de su ama quien lo cuida y protege. Está siempre con todas sus vacunas al día.
Con estos datos, estimado lector, usted dispone de toda la información necesaria para decidir cuál de estos dos animales preferiría para que dirigiera los destinos de Chile. No quiero que me culpe a mí o a los chinos, si después de un tiempo se está haciendo la pregunta ¿cómo fui tan bestia para votar por el animal equivocado?

El mejor voto, el femenino

Publicado en La Estrella de Iquique diciembre 2009

Siempre me ha llamado la atención las razones que tienen los electores para decidir su voto. El razonamiento - cuando interviene la razón, lo que no es frecuente - tiene variadas e increíbles explicaciones. Los comandos, los centros de estudios, los expertos en campañas, los ingenieros y otros tantos, se pasan meses estudiando deseos, necesidades y expectativas de los ciudadanos con el fin de saber qué mierda realmente quieren, para incluir aquello (excepto la deposición) en los discursos y propuestas de los candidatos. El ojetivo, llegar a la mente, al corazón y al alma de los electores y conseguir que éstos los favorezcan con su voto. Los electores oyen, leen, ven, pero luego deciden votar como se les ocurre.
Y en este escenario hay una masa crítica de mayor incertidumbre aún. Las mujeres. Ellas votan por razones, digamos... no convencionales. Su voto es esencialmente emocional. Eso explica por ejemplo que una seria trabajadora de clase media, jefa de hogar , esforzada dueña de casa, con tres hijos, dos estudiando en la U con crédito del BancoEstado, que paga un alto dividendo en UF, haya votado por MEO porque le gustó “el mechón de su cabello y su forma de masajeárselo”. Confesó que esto lo encontraba coqueto y sexy. De solo mirarlo, se estremecía y sentía cosas extrañas en su organismo.
Se de otros casos, como el de aquella señora que quedó flechada con don Lalo, cuando lo vio bailando tango con la Martuchita. Desde ese día no duerme bien. Un sueño recurrente, la atormenta. En su sueño, se ve con el candidato bailando una apretada milonga arrabalera donde el presidenciable, así como haciéndose el de las chacras, se la mete (la pierna) más allá de lo que su condición de demócrata cristiano confeso se lo permitiría. Al más puro estilo de Al Pacino en la película Perfume de Mujer. Ella espera que este sueño se haga realidad. Volverá votar por Frei en segunda.
Otro caso. Hay cuatro mujeres mayorcitas ya, madre, hermana y dos hijas, que viven cerca de la cordillera en la novena región, que han jurado que votarán por el candidato que les cumpla un anhelado deseo. Debe llegar así como volando, descendiendo del cielo cual pájaro andino, saludarlas, abrazarlas y besarlas y luego volver a emprender vuelo. Un verdadero encuentro poético.
Con estas constancias, quise probar mi teoría del voto emocional de las féminas preguntándoles a varias amigas las razones del porqué si o del porqué no, votarían por uno u otro de los candidatos presidenciales. Estas fueron algunas respuestas:
“Lo encuentro muy requete fome. Debe ser muy ruidoso al sonarse. Cuando habla aletea. Le queda grande la ropa. Se nota que la mujer lo manda. Segundas partes nunca son buenas. Es muy…muy rico. Tiene cara de fresco. Se me imagina que ronca. Seguro que la mujer hasta le compra la ropa interior. Tiene pelos en la nariz. Se le pega el tirante del medio. Necesita una lipo. Se me ocurre infiel. Me carga la mujer. Muy churejón. Le gustan los postres de leche. Tiene muy buen lejos”.
A las mujeres, el lenguaje no verbal, les habla. Les dice todo. Les das pistas. Y desde allí construyen su decisión y quedan sin cargos de conciencia. También usan la tincada, el pálpito o simplemente su intuición electoral. Y si eventualmente todo aquello llegara a faltar, siguen el mismo padrón de conducta de todo elmundo. Es decir, si hay que elegir entre nuevo y viejo, se vota nuevo. Entre empresario muy exitoso y menos exitoso, se vota muy exitoso. Entre pasado y futuro, se vota futuro. Entre lo mismo y cambio, se vota cambio. Entre ganador y perdedor, siempre se vota ganador. Entre….. perdón…perdón…está sonando mi celular………….... (bla, bla, bla…)….Sorry…era Sebastián, no se escuchaba bien, por el ruido del helicóptero. Quería saber bien la dirección de las viejitas de la novena región que desean ver el pájaro… Cuatro votitos son cuatro votitos. Digo yo.

La bendita democracia

Publicado en La Estrella de Iquique diciembre 2009

Según su significado del griego, democracia es el gobierno del pueblo por el pueblo. En tiempos modernos muchos le han agregado “y para el pueblo” o “con el pueblo”. Pero eso cayó en desuso por ser contrario a la realidad.
En otras palabras, la democracia es una forma de gobierno, un modo de organizar el poder político donde lo decisivo es que el pueblo no es sólo el objeto del gobierno, o sea lo que hay que gobernar, sino también el sujeto que gobierna. El principio constitutivo de la democracia es el de la soberanía popular, es decir, donde el único soberano legítimo es el pueblo.
Esto del pueblo soberano, lo encuentro muy poético, aún cuando a veces patético. Eso explica que a muchos no les guste la democracia, o la prefieran de una manera diferente, aún cuando hasta el momento pareciera ser el mejor de los sistemas de gobierno.
No obstante, a la democracia le pasa algo muy parecido a lo que le sucede a los chilenos católicos. Todos son católicos a su pinta, con los acomodos y arreglines necesarios para tolerarla. Por eso es que en casi todo el mundo hay democracia… pero al estilo de Frank Sinatra (A mi manera). Por lo tanto, habría democracia en Cuba, en Venezuela e incluso en China. Pero…no es precisamente lo que la mayoría entiende por democracia.
Pero hablemos del aquí y el ahora. Hemos ejercido y lo seguiremos haciendo en un mes más, nuestro derecho democrático de elegir a las autoridades. Aún con la tinta fresca en mi pulgar (no había suficiente agua ayer en mi casa) lo que me recuerda que ejercí un derecho soberano, me surgen dudas sobre la democracia.
No es tan cierto que los ciudadanos elijamos muy democráticamente. Lo que se percibe es que un grupito de políticos, ajenos a nosotros, sentados confortablemente en Santiago ya eligieron por nosotros. Ellos deciden desde las altas esferas del poder, con mapas, estadísticas, currículos, registros de militantes, bolas de cristal, cartas de recomendaciones, algoritmos de ingeniería política, cartas del Tarot, tincómetros, brújulas, horóscopos varios (se prefiere el chino por la influencia de China en el destino del mundo del siglo 21), la Biblia, monedas de dos caras (cuando el azar debe decidir), el reglamento del Cachipún , los tres tomos del Cateo de la Laucha y un largo arsenal más de artilugios, elementostodos necesarios para que ellos,antes que nosotros, decidan por quienes debemos votar de manera libre y democrática.
Desde el Olimpo, nos indican los nombres de los ganadores de ese democrático proceso previo. ¡The winner is! Fulano, Zutano y Merengano. Un grupo de conocidos, desconocidos, aparecidos, tránsfugas u otras categorías de personajes. Nos imponen nombres, sensibilidades (eufemismo de ideologías políticas) acuerdos, pactos, sub pactos, inclusiones, exclusiones, contubernios y cuanta ocurrencia tengan con tal de que la democracia sea bien ejercida, que no nos equivoquemos y que elijamos a los más aptos (¿?) y que la soberanía del pueblo sea expresada en las votaciones.
Ahí es cuando me sumo a los miles de personas que tienen la sensación que les están viendo las peras. Da la impresión que los dirigentes políticos (y los operadores consultados zonalmente) creen que los electores somos idiotas. Y la verdad es que – respetuosamente lo digo- en verdad lo somos.
Muchos piensan que la democracia es un conjunto de malas prácticas que aparentan permitir que el pueblo se exprese libremente eligiendo al gobierno y sus autoridades. Por eso no votan, no se inscriben o anulan su voto.
En fin, como alguien dijo y no fue Voltaire, la democracia lejos de ser perfecta tiene tantas flaquezas como corruptos la representen.

El hermanito de James Bond

Publicado en La Estrella de Iquique, noviembre 2009

Ian Fleming, autor del personaje de ficción James Bond, agente secreto del imperio británico, nunca se refirió en sus libros a que el intrépido espía de la corona, tenía un hermano nacido y criado en un país sudamericano. El padre de ambos, mister Bond, según se supo, tuvo un desliz durante un viaje que hiciera a este lado del charco y de esa relación con una nativa nació un niño que sacó los rasgos incásicos de su madre, nada de su flemático padre, ni menos del old english style de su famoso hermano.
Aún cuando no fue reconocido por su progenitor, su madre insistió en que llevara el apellido Bond y así lo inscribió. Y también, para rendir un sincero tributo a su abuelo Edelberto, dueño del puesto de venta de fertilizantes “El guano de Edelberto”, bautizó con el nombre de Elguedelberto a su chiquillo. Con ese extraño y largo apelativo derivado del nombre del negocio -literalmente de mierda- que tenía su bisabuelo, para facilidad de todos, prefirieron llamarlo simplemente Elgue. Una vez adulto, se presentaba, imitando a su hermano igual que en las películas que veía y reveía eternamente, diciendo: “mi nombre es Bond…Elgue Bond”.
Durante muchos años nada se supo de Elgue Bond este. Pero hace muy pocas semanas hubo noticias de él. Se supo que al hermanito de James también gustaba de la profesión de su pariente y se había metido en cahuines de espionaje… pero de cuarta categoría. Había logrado alistarse a una rama armada de su país y a pesar de que su CI estaba a nivel con la cota cero, trabajaba en una unidad de “inteligencia”, lo que parecía un contrasentido. Por otro lado, el rango militar solo de suboficial que había logrado con muchas cuñas, lo transformaban en un espía del último quintil. Casi para espionaje a los Boys Scouts de los países vecinos. Al parecer solo el apellido Bond le habría ayudado a suplir las carencias evidentes que mostraba su currículo y su experiencia de vida.
Por cierto que cuando salió a la luz pública su trabajo de inteligencia, ya en el país para el cual supuestamente espiaba, lo tenían listo para despedirlo sin aviso previo siendo la causal “incumplimiento grave a los términos del contrato”. Claro, porque se le pedía información dura, trascendente, estratégica, clasificada y él entregaba pura paja molida. Ni al Ejército de Salvación le servía lo que le enviaba a sus mandantes.
Pero eso el país empleador lo sabía y a pesar de ello, lo mantenía por cariño y razones humanitarias. Solo para ayudarlo. Porque además Elgue Bond era muy enamoradizo y tenía tres familias que mantener. Se le pagaban desvalorizados US$ 3.000 mensuales, lo que desde ya definía el nivel de los “secretos” que proporcionaba. La información que pasaba con tanto riesgo se podía encontrar en cualquier revista especializada en armas, estrategia militar, proveedores de tecnología de defensa, etc. Es más, con suerte y una solvente tarjeta de crédito hasta se podrían haber comprado por catálogo online.
Por todas estas circunstancias y otras que aún están caratuladas como top secret, el país que pagaba este outsourcing de espionaje, había decidido poner término al contrato porque en realidad Elgue Bond no daba el ancho ni menos el largo. Justo en eso se estaba pensando, cuando se filtro el asunto. La contrainteligencia del país del espía lo andaba espiando a su vez y rápidamente lo puso entre rejas y empezaron a pedirle diplomáticamente que contara lo que hacía. Después de no más de tres apretones en zonas sensibles de su anatomía, Elgue Bond contó lo que hacía, para quien lo hacía, desde cuando lo hacía y por cuanto lo hacía. Bueno, el resto es historia.Ha salido en todoa la prensa.
Sin duda una historia poco digna para la familia Bond y particularmente para el agente 007. Eso explicaría por qué Ian Fleming no le dedicó ni una línea en sus libros a Elgue Bond este. Qué bochorno,digo yo.

¿Alo Patricio? Te habla Sebastián

Publicado en La Estrella de Iquique, diciembre 2009
El martes pasado recibí un llamado inesperado y sorprendente. Sebastián Piñera irrumpió en mi celular y antes que pudiera reponerme de tamaña sorpresa, me dijo: ¡Patricio, necesito pedirte un gran favor! ¿Qué podría querer de mí el mismísimo Piñera? Casi por instinto descarté que fuera a pedirme plata.
Lo que tú quieras, le contesté. Ni loco negarle un favor a alguien que puede ser, en 30 días más, presidente de Chile. Tan leso no soy.
Como tu sabes, continuó, nuestro slogan “una nueva forma de gobierno” no es una frase más de la campaña. Refleja cómo será mi gobierno. Un gobierno donde estarán los más capaces, los más responsables y los más honestos.
¡Chuata! Pensé, parece que me está sondeando para ofrecerme un cargo. Me imaginé (confieso que tengo una imaginación muy insubordinada) llegando a ser una suerte de asesor del tipo 2° piso de la Moneda pero en versión local. No obstante, la frase siguiente que dijo me volvió a la realidad. “Quiero que en el grupo ejecutivo haya gente joven, rostros nuevos, rostros frescos, rostros de juventud, de alegría, de optimismo, de empuje, de creatividad (supuse que estarían excluidos los frescos de raj…)
El favor, me dijo, es que me ayudes a buscar a los futuros líderes de esa región. A los chilenos y chilenas de Tarapacá capaces de poner a la región en el podium de los ganadores. Como en el fútbol, hay que formar una “selección”, un equipo para ganarle a la pobreza, a la delincuencia, al subdesarrollo, a la mediocridad, al desencanto, etc., etc. y mirar con optimismo el futuro. Qué honor, me llamaba a formar la roja regional de todos. Esa noche me miré al espejo y me encontré parecido a Bielsa.
Te entiendo perfectamente Sebastián, le precisé. Ahora dame las pistas, los requisitos mínimos y los perfiles. Me los explicó uno a uno con pelos y señales.
Ayer terminé de armar el colador de malla finita. A modo de resumen entrego tres filtros para el proceso de búsqueda y selección:
a) Carerajismo. Aquellos sujetos que pertenezcan a RN y a partidos de la Coalición, que hayan sido eficientes, colaboradores, trabajadores, hábiles entregando volantes, buenos haciendo los puerta a puerta, o facilitando vehículos, plata y tiempo en la campaña, no tendrán por ningún motivo asegurado un cargo en el nuevo gobierno, No hay que confundir trabajo de campaña con competencias directivas. Los que piensen que hay que “premiarlos” por lo que hicieron, se van a quedar chupando el loly (el caramelo). Si insisten en creer que por lo que hicieron se les debe algo, por favor enviar boleta de honorarios o factura y se le pagarán sus servicios.
b) Competencias. Respecto de los postulantes que manifiesten que son polifuncionales y multipropósito y pueden servir con eficiencia cualquier cargo (ej: Fulano se postula a Seremi de Educación, de Hacienda, de Obras Públicas, de Minería, a director de Zofrisa, etc. ) Sebastián estima que es imposible ser bueno en la defensa, en el medio campo, en el arco y en la presidencia del club. Se les mostrará tarjeta roja.
c) Inteligencia Emocional. Los candidatos cuyo coeficiente de IE sea más malo que puntaje Simce de colegio municipal de comuna pobre, no serán llamados a esta selección. Para estos cargos se necesitan seres humanos sensibles, con mente, corazón y alma puesta en la gente. Si no son sinceros, si son cuenteros y orejeros (eufemismo de operadores políticos) si son o han sido “jefes vacas”, si no valoran las emociones, mejor que ni lo intenten.
Finalmente me pide que valorice las habilidades en carpintería de los postulantes. Habrá mucha pega poniendo fijas las puertas giratorias. Quienes envíen sus antecedentes sin cumplir los requisitos básicos, se les informa desde ya que serán incinerados (los antecedentes). Insistir será más inútil que la capa de Superman.

El lado bueno de Pinochet

Publicado en La Estrella de Iquique, diciembre de 2009

Es probable que nunca vaya a haber consenso sobre Pinochet. Pasarán miles de metros cúbicos de agua bajo los puentes y todo seguirá igual. Los que vivimos su época estaremos divididos entre los que le amaron y los que le odiaron.
Sin embargo, creo que para tener una opinión objetiva de cualquier sujeto, es indispensable considerar el punto de vista según sea la vereda desde la cual se mire. Y para tenerlo en la mira sin distorsiones, hay que haber estado en su tiempo, en su espacio y en sus circunstancias.
Este relato no es una apología a Pinochet. Sólo quiero hacer justicia a su memoria. En esta perspectiva, puedo asegurar que a pesar de lo que se diga, Pinochet tenía su lado bueno.
Me siento calificado para decirlo y es la primera vez que lo confieso. Pasé varios años de mi vida muy vinculado a él y por cierto afectado por sus decisiones, muchas veces injustas. Fue una persona muy decisiva e influyente durante parte importante de mi existencia.
Cuando con amigos de la época nos juntamos, la mayoría revive las imágenes que muestran al Pinochet autoritario, abusivo, sarcástico, indolente, dictador y cruel. Y esa imagen es la que predomina. Sin embargo, les aseguro que tenía su lado bueno.
Reconozco que era autoritario, mesiánico y dictatorial. Un emperador romano de la época dorada del imperio. Un semi dios al yo le tenía mucho miedo y cuando me preguntaba algo, me tiritaba la pera, me transpiraban las manos, me saltaba la guata, quedaba mudo, tartamudo y sin ninguna reserva de neuronas que vinieran en mi auxilio para hilvanar una respuesta sensata. No podía contestarle y un par de veces confieso que se me corrieron los meados. Y el se reía. Lo disfrutaba cruelmente. Te metía el dedo en la herida hasta el fondo. Una respuesta equivocada y ¡cagaste te mandó saludos! Caías en la lista de los rojos (el rojo sangre le apasionaba). Te transformabas en su enemigo y te declaraba la guerra. A partir de ese momento eras un “comunacho” y quedabas plenamente identificado. En verdad era un gallo perverso y muy re vaca. Pero tenía su lado bueno.
Muchos -si hubieran podido - habrían asesinado a Pinochet. Ganas no les faltaban y los voluntarios sobraban. Algunos sugerían un atentado o algo así. Pero las posibilidades eran mínimas. En el territorio de su dominio, no se movía ni una hoja sin que él lo supiera. Una legión de esbirros le cuenteaba en la oreja (siempre en la derecha) todo lo que quería saber. Era siniestro para sus cosas. Pero tenía su lado bueno.
El perfil de Pinochet también incluía una personalidad muy exigente. No aceptaba errores. Y tolerancia cero a la desobediencia. Permanentemente te estaba calificando, evaluando, midiendo, poniendo nota por lo que hacías. Y sus decisiones eran invariables. Jamás las cambiaba. Ni medio punto, ni una milésima. ¡Viejo jodido este Pinochet. Lo odiábamos. Pero tenía su lado bueno.
Y lo bueno de Pinochet era precisamente la exigencia. No aceptaba la mediocridad. Nos obligaba a luchar por lo mejor. A mirar el futuro nuestro y el de la Patria con mentalidad ganadora. Nos amaba a su manera y lo demostraba exigiéndonos al máximo. Quería que fuéramos chilenos de primera.
Venía seguido a Iquique.Yo lo acompañaba a Zofri. Compraba montones de cosas. La mayoría eran regalos “para sus chiquillos”. En el fondo nos quería mucho a su manera.
Después de cumplir 30 años de profesor en el liceo, alcanzó el cargo de director y una lapicera de oro. Se lo merecía don Pedro Pinochet Ramírez, mi viejo y querido profesor de Historia, Geografía y Educación Cívica.
Cuando Pinochet murió, varios de sus alumnos fuimos a su despedida. Pero también llegó un lote grande a proferirle los últimos merecidos garabatos porque según ellos, les amargó parte de sus vidas. Es entendible, ellos nunca conocieron ni comprendieron su lado bueno. Pinochet, descansa en Paz.

lunes, diciembre 17, 2007

Brevísimo ensayo sobre la estupidez humana

(Publicado en la revista Puerto Mayor el año 2007)
Mirando el panorama noticioso nacional (no quise excederme observando "todo el mundo") me detengo en el asunto del Transantiago y no puedo sustraerme de pensar en la magnitud que puede alcanzar la estupidez humana. No me refiero por cierto al sistema de transporte público propiamente tal, sino a lo mal diseñado, lo mal implementado, lo mal controlado y para colmo lo oneroso.
Y es ahí cuando me pregunto cómo es posible que siendo la especie humana supuestamente la más inteligente de todas las especies conocidas del planeta, cometa tantas chambonadas. De la A a la Z, error tras error. Horror tras horror.
Esta pesadilla del Transantiago, que tiene enfermos de los nervios y estresados a millones los sufridos usuarios y sin dormir tranquila a la Presidenta Bachelet y a sus lugartenientes, es expresión inequívoca de la estupidez humana.
En verdad decir estupidez humana puede ser una redundancia, bastaría decir estupidez para saber de inmediato que estamos hablando de humanos. Solo los seres humanos son estúpidos. Hay una frase atribuida a Albert Einstein que dice. Solo dos cosas son infinitas, el Universo y la estupidez humana y no estoy seguro del Universo.
Hace años leí de Carlo Cipolla un economista destacado, un libro sobre la estupidez en el cual señalaba incluso que esta no se manejaba sola, también tenía sus reglas No cualquiera es estúpido, hay que tener las competencias para hacerlo bien y conocer sus mecanismos de tal forma que cuando se cometa el estropicio, todo el mundo reconozca de inmediato la estupidez y que no sea confundida con alguna otra “virtud” humana.
Esto es obvio ya que no es lo mismo por ejemplo hacer una “huevada” que cometer una estupidez. Son torpezas de la misma familia pero de diferente rango y alcance. La primera es intrascendente, casi infantil, en cambio la estupidez es contundente y supone que hubo pensamiento, razonamiento y reflexión previa abundante. Por ello, el efecto y resultado es muy categórico. Una huevada cualquiera la hace todo el mundo. En cambio una estupidez, solo una elite.
A pesar de lo anterior, suele subestimarse la cantidad de estúpidos que circulan por el mundo. Son muchos más de los que uno cree. Lo que ocurre es que están bastante mezclados y porque además de la estupidez, tienen otras características que son comunes al resto. Dicho en otras palabras pasan colados. Uno los ve muy “normales” hasta que cometen una estupidez y se revelan. Es algo así como salir del closet, pero en versión estúpida.
A las personas estúpidas no hay que subestimarlas tampoco ya que tienen un gran potencial. Tienen visión de futuro para imaginar nuevas y mejores estupideces más allá incluso del Bicentenario. Y lo peor es que tienen también mucha capacidad para asociarse con otros estúpidos y juntos son dinamita (principio de asociatividad)
Es sabido que todos los seres humanos estamos incluidos en una de cuatro categorías fundamentales: los incautos, los inteligentes, los malvados y los estúpidos.
Yo creo que –haciendo foco en el Transantiago - como ejemplo de la estupidez humana (la forma en que se diseñó e implementó) los sujetos que le dieron el “vamos”, no fueron ni incautos, ni malvados ni inteligentes, sino estúpidos.
Si hubiesen sido incautos, habrían ganado los usuarios (pero ambos perdieron). Si hubiesen sido malvados, habrían ganado ellos y producido un mal a los usuarios (pero han perdido ambos). Si hubieran sido inteligentes no habrían implementado el sistema hasta estar un 150% seguros del éxito.
Ergo, el diseño y la implementación del Transantiago fue obra de un estúpido (con asociados).
Y esto es grave ya que el estúpido es el tipo de persona más peligroso que existe. Incluso más peligroso que el malvado.
Aclaremos esto. Nuestras vidas están salpicadas de ocasiones en que sufrimos pérdidas de dinero, tiempo, energía, apetito, tranquilidad y buen humor por culpa de las dudosas acciones de alguna absurda criatura a la que, en los momentos más impensables e inconvenientes, se le ocurre causarnos daño, frustraciones y dificultades. Nadie se puede explicar por qué esta absurda criatura hace lo que hace. En realidad no existe explicación -o mejor dicho- solo hay una explicación: la persona en cuestión es estúpida.
La mayoría de las personas estúpidas son fundamentalmente y firmemente estúpidas, en otras palabras, insisten con perseverancia en hacer algo estúpido. Algunos estúpidos causan normalmente perjuicios limitados, pero hay otros que llegan a ocasionar daños terribles, no ya a uno o dos individuos, sino a comunidades o sociedades enteras. Ejemplo, a 5 millones de santiaguinos. La capacidad de hacer daño que tiene una persona estúpida depende de dos factores principales: del factor genético y del grado de poder o autoridad que ocupa en la sociedad.
Hecho este análisis la estupidez es un poder que en manos de gente estúpida y que ocupe cargos de autoridades es un arma mortal. Una criatura estúpida es peligrosa pues en cualquier momento “crea” algo monstruoso. No hay forma racional de prever cuándo, cómo o por dónde “vendrá la micro”. Frente a un individuo estúpido, uno está completamente desarmado. No se ajustan a las reglas de la racionalidad. El ataque coge por sorpresa, no es posible organizar una defensa racional, porque en sí mismo carece de cualquier tipo de estructura racional. Lo ocurrido el día menos pensado (cuando se puso en marcha el Transantiago) fue un acto irracional y estúpido.
Con una sonrisa en los labios, como si fuese la cosa más natural del mundo, la autoridad aparecerá de improviso para echar a perder tus planes, destruir tu paz, complicarte la vida y el trabajo, hacerte perder dinero, tiempo, el buen humor, el apetito, la productividad y todo esto sin malicia, sin remordimientos y sin razón. Solo estúpidamente.
En un país en ascenso como Chile, podría pensarse que el número de estúpidos es más elevado que en una sociedad en declinación. Pero las estadísticas indican que estúpidos hay en todas partes y en similar proporción. La diferencia reside en el hecho que en la sociedad emergente los estúpidos tienen más posibilidades de acceder al gobierno y desde allí cometer las estupideces con todo el peso del poder. O sea, desde donde se toman las decisiones “grandes”.
En lo del Transantiago muchos podrían culpar a la perversidad intencional, a la malicia astuta, la megalomanía, etc. de las malas decisiones de la autoridad. Sin duda que también están, pero cualquier estudio cuidadoso de su gestación o de los eventos actuales, lleva a la invariable conclusión que la fuente más grande de los terribles errores es la pura estupidez humana. Como dice la conocida frase: “No subestimes nunca el poder de la estupidez humana”.

jueves, octubre 11, 2007

Novedades del caribe




Desde el istmo de Panamá

Nuevos sobrinos - nietos he conocido esta semana. Hoy mi sobrino Ricardo, me envió fotos de las más de 4.000 que dice tener, de sus hijos Daniel (4) y Gabriel(6) . Es muy emocionante saber que hay en otras partes del mundo miembros de la familia y tener la oportunidad de conocerlos así por lo menos por el ciber espacio, pero conocerlos al fin. Aprovecho de subir sus fotos para que aumente la familia internetizada.

viernes, octubre 05, 2007

Globalizacion familiar




Del caribe llegó el sobrino-bisnieto de mi Tia Fide


La globalización es un fenómeno que se expresa hasta en las más inimaginables fronteras del quehacer humano. Desde hace tres semanas más o menos mi familia se ha globalizado aún más, con el nacimiento de mi sobrino-nieto panameño Ignacio Alejandro Orocú Muñoz. Ahora no solo tengo descendientes (sobrinos o sobrinos nietos) chilenos, sino también panameños y cubanos .Cada día me pongo más caribeño, chico. Ahora tengo una nueva y buena razón para ir a Panañá. He estado muchas veces en ese hermoso país y creo que ya es tiempo de volver. Me comprometo a hacerlo el próximo año.

viernes, agosto 24, 2007

The laptop generation


Con dedos para el piano


Sin duda seremos superados por la generación -iba a decir "que viene"- pero lo justo es decir "que ya llegó".
Mi nieto Vicente de 1 año y 7 meses.