sábado, febrero 26, 2011

Visitas de Verano

(Publicado en La Estrella de Iquique el 27 de Febrero de 1996)
Según se ha dado a conocer por noticias de la prensa, este año como nunca, los veraneantes y turistas hicieron la de Mambrú, se vinieron para el norte. Tanto Viña como La Serena se quejaron porque sus clientes habituales les fueron infieles y por miles prefirieron nuestras playas especialmente las de Iquique.
Me consta, lo viví en carne propia. Este verano tuve la casa llena de parientes y amigos. Nunca pensé que fueran tantos. Cómo se reproduce la raza chilena es asombroso. Los visitantes más vivarachos llegaron cuando aún humeaban los monos quemados del año viejo. Otros, igualmente astutos, le sacaron el máximo de provecho al verano. Se fueron con los niños ya vestidos con los uniformes de colegio.
Que nos visiten los turistas y veraneantes de nuestro propio país o del extranjero es muy bueno porque así la ciudad va creciendo, entran billetes, se desarrollan los servicios, la infraestructura, la hotelería, la gastronomía, aumentan las ventas en Zofri y todo el mundo tiene trabajo. En fin, hasta se alegra la ciudad.
Desde luego que esto no llegó así de repente, ni por obra del espíritu santo. No, no, no. Esto es el resultado de una larga labor y de varios años que han hecho los empresarios del sector turístico. Los Oller, los Delucchi, los Gómez, los Bernales y otros tantos. Este esfuerzo merece todo nuestro reconocimiento.
Naturalmente que a la hora de hacer el recuento final de la pasada por mi casa de tanta gente, me veo en la obligación de preguntarle a la Glorita si habrá evaluado el efecto marginal que en nuestros hogares tuvo tanta campaña de promoción de Iquique.
Tanto a los adultos como a los cabros chicos, parece que el aire costero les abre el apetito, porque comen como contratados. Mis visitas afortunadamente fueron moderadas. Se contentaban con lo que había, no se repetían más de dos veces, ni eran mañosos con las comidas caseras. Por suerte. En todo caso, me pareció verlos más gordos los últimos días antes de irse. Creo que fue un error no haberlos pesado cuando llegaron.
Afortunadamente como yo no soy tan leso, también le saqué provecho a estos recursos humanos adicionales que llegaron a la casa. El pasto nunca había estado más bien mantenido. El auto hasta encerado. Y lo más importante fue cuando convencí al marido de mi cuñada, que la reja de calle ya necesitaba una manito de gato
Le alabé tanto la calidad de su trabajo, que siguió pintando también la subida de la escala al segundo piso y una pared medianera. Esto me recordó un refrán que siempre repetía un tío de Colchagua. “Dile al tonto que es güeno p´al hacha y te tendrá leña pa´toíto el invierno”. Afortunadamente mi concuñado es un hombre súper tranquilo que no se molesta ni se inmuta por nada. A veces pienso que es operado de los nervios.
Por suerte tengo experiencia en recibir gente, tanto en verano como en otras fechas del año y sin estar en el rubro hotelería, residenciales o servicios afines, he aprendido que en esto de las visitas hay que considerar a lo menos tres variables. Lo primero es la frecuencia. Estimo razonable cada dos años. Segundo, la duración. Jamás debe exceder los diez días. Y tercero, la equidad. Es decir, tanto la frecuencia como la cantidad de días, debe ser igual para los parientes de ambos lados. Esto ultimo es súper importante, ya que siempre la cosa como que se carga para el lado de los parientes de la señora. Y no es chiste. Le apuesto que en su caso es así.
El efecto de las visitas se hace notar incluso cuando ya no están. Y es precisamente en treinta días más, cuando comienzan a llegar las cuentas del agua, de la luz y del teléfono. Allí nos volvemos a acordar de ellos.
Pero al margen de bromas, fue realmente muy grato tener a mis parientes en mi casa este verano. No quiero decir con esto que puedan llegar y volver el 97. No, posiblemente para los años bisiestos podría ser lo razonable.
Pero en fin, lo concreto es que este verano habría sido una lata sin mis sobrinos, mis cuñados y demases. Por cierto que no me pareció nada de gracioso el mensaje que me dejó mi parienta antes de irse:
“Cuñadito, lo pasamos regio (era que no). Nos vamos felices y agradecidos. Espero que para nuestra próxima visita, la pieza de alojados tenga tele conectada al cable y que haya resuelto el tema de los cortes de agua. Cariños Pepi”

Decálogo para Visitas

(Publicado en La Estrella de Iquique el 23 de Noviembre de 1996)Después de haber estado recibiendo visitas en forma constante, sistemática e implacable durante los 18 veranos que ya llevo en Iquique y esto, sin contar las múltiples “visitas extras” acogidas durante cualquier época del año, estimo que tengo experiencia suficiente como para sugerir a quienes son afectados regulares de esta suerte de fenómeno migratorio, de algunas recomendaciones para sobrevivir la invasión sin morir en el intento.
En todo caso, estimo necesario que para que estas recomendaciones cumplan el objetivo de transmitir a las visitas en forma diplomática y sutil el mensaje del efecto pero también las alteraciones que a nuestra economía doméstica y modus vivendis, produce su presencia, es indispensable asegurarse de una buena difusión.
Para facilitar la tarea, esta propuesta se hace en forma de Decálogo, para que pueda ser copiado, reproducido y distribuido e incluso enmarcado para ser colocado en lugares estratégicos de la casa, como lo son: detrás de la puerta de la pieza de alojados, en el baño (debidamente plastificado), en el velador de la pieza de los “paracaidistas”, o en la puerta del refrigerador.
A pesar de que hay diferentes tipos de visitas, aquí se han considerado a todos por igual, sean parientes, amigos o amigos de los amigos. Los pololos y pololas que han tomado la mala costumbre de “hacerse los invitados”, han sido incluidos en la categoría de parientes, aún cuando cambien todos los años.
El Decálogo es el siguiente
1. Las visitas son como el pescado. El primer día delicioso, el segundo huele mal y el tercero se descompone. Ergo, las visitas deben ser cortas.
2. Con las visitas, los gastos de mantenimiento aumentan en progresión geométrica, por lo tanto, lo que corresponde es “ponerse” en forma tangible, concreta y regular. La costumbre “errática” de llegar con algo para las onces (queso gauda laminado o jamón húmedo tipo plástico es lo habitual). Comprar el gas, un par de pollos o la carne para el asado del fin de semana, suele tener la inconveniencia de lo incierto ya que la dueña de casa nunca sabe si sus visitas pondrán algo. Esta mala práctica debe descartarse y optarse por un billete diario. Platita poca pero segura como decía Maluenda. Hay que fomentar una especia de “cucha” o “caja de empleados” igual que en los casinos de juego.

3. La equidad es fundamental. Las estadísticas dicen que las visitas por el lado de la señora suelen ser como 3 es a 1 (hasta 4 a 1 me cuentan que hay casos). Esto, tanto en cuanto permanencia, número de personas y frecuencia. El equilibrio es lo recomendable. Los amigos y familiares del marido también tienen el mismo derecho a pegar en la pera.
4. En toda casa siempre hay muchas cosas por hacer. La visita debe ser por lo tanto de lo más acomedida que pueda. Es muy bien visto cortar el pasto, lavar el auto, bañar al perro, ir al Terminal agropecuario, sacar la basura y hasta pintar alguna pared o reja. El aseo de la pieza, el baño y el tendido de las camas que usan, es más que obvio. Igualmente el lavado de sus propias pilchas.
5. El respeto a los hábitos de la casa es obligatorio. El horario es fundamental en cuanto a uso del baño, desayuno, almuerzo, onces y comidas. Como éstas son “las vacaciones de las visitas” y no la de los anfitriones, es inconveniente meterles conversa hasta la madrugada.
6. El uso del servicio doméstico, léase “la Nana” si la tiene, debe ser moderado, consciente y recompensado. Eso de dejarle, un pequeño regalito por las molestias extras (generalmente un peluche o chocolate barato de Zofri) salvo por lo tierno o rico, no es práctico.Perdonando lo prosaico, pero la asesora estará muchísimo más contenta si le pasan un par de Gabrielas.
7. El ahorro que se hace por veranear en casa de amigos o parientes, debe ser “reinvertido” en alguna proporción, en la casa de los anfitriones. Aunque le digan ¡pero estás loco que te vamos a recibir plata! Insista. Póngase no más todos los días con un 20% a lo menos de lo que hubiera gastado en hotel y comida.
8. Comer en exceso, repetirse los platos, reclamar por la cantidad, o ser mañoso con las comidas caseras, además de agraviar a la dueña de casa es una patudez. Por lo tanto, coma poco, sírvase lo que le den y encuentre todo rico. ¡Ah! y no olvidar que en la mayoría de las casas ya no se come en la noche. Si se tiene ese mal hábito, esta es una estupenda ocasión para curarse.
9. A pesar que ahora las llamadas de larga distancia son más baratas que antaño, por lo del multicarrier, pagar llamadas que uno nunca hizo, chorea mucho. Las visitas deben usar el cobro revertido para llamar a sus casas.
10. Es de buena crianza que las visitas al retirarse, agradezcan, manifestando que lo pasaron regio y que “No volverán” el año siguiente. Todo tipo de pelambre, por ambos lados, desde el consabido “por fin se fueron” o “ya no soportaba más dormir tan mal” debe hacerse respetando a lo menos los 30 minutos reglamentarios que se cuentan desde el beso de despedida.
Finalmente una recomendación fuera de decálogo para esas visitas muy largas de verano. Busque la forma de pesarlas tan pronto lleguen. Suelen irse bastante más gordos que cuando llegaron.Digo yo.

domingo, enero 30, 2011

La nueva revolución

(Publicado en la Revista Puerto Mayor de Iquique, edición enero 2011)

La expresión “revolución descentralizadora” se ha escuchado en los discursos del gobierno y por cierto en los programas que fueron difundidos durante la campaña presidencial. En estos últimos días lo reiteró el subsecretario de Desarrollo Regional, quien ratificó se está haciendo un estudio para que Tarapacá pueda llegar a ser la primera experiencia de descentralización de Chile. Hay que demostrar que es posible ser responsables de la historia que queremos vivir. Se supone que una región puede tener más éxito cuando su génesis surge de su propio seno. Los técnicos lo llaman desarrollo endógeno.
Esta revolución en Tarapacá, en verdad no será la primera en la historia regional. Hubo otra, pero de distinta naturaleza y circunstancias en el año 1939. El coronel de Ejército y Comodoro del Aire, Marmaduke Grove, lideró una rebelión que depuso al gobierno del Presidente Montero e instaló una república socialista. En Tarapacá fue designado Intendente el empresario y político iquiqueño Jorge Wachholtz Araya. Una comisión del nuevo gobierno llegó a Iquique (Base Aérea de Los Cóndores de Alto Hospicio). Fueron recibidos por el Intendente por el alcalde Belisario del Canto y por el doctor Ernesto Torres Galdámez. Ese día se lleva a cabo un imponente acto de masas en la plaza Prat, donde según el diario “El Tarapacá”, “se reunieron no menos de diez mil almas”.
Haciendo el cuento corto, esta revolución duró menos de dos semanas. La revolución descentralizadora que planea el gobierno para Tarapacá se proyecta para el mediano y largo plazo. La idea del gobierno es hacer de ésta la primera región descentralizada del país al final del período constitucional del Presidente Piñera y la primera desarrollada del país el año 2008, fecha efectiva de celebración del bicentenario de nuestra Independencia.
Para ello, sin duda que será necesario hacer una verdadera revolución. Muchas veces escuchamos o decimos que “Santiago nos tranca la pelota”. Ahora tendríamos la oportunidad de ser responsables de nuestro destino. ¿Cuánto seremos capaces de hacer pensando el desarrollo desde la propia región? Porque teóricamente nadie podría saber más que nosotros de nuestras propias necesidades y también de nuestras fortalezas y debilidades.
Hermoso desafío, donde nadie sobra. Se necesita la participación de todos los actores, sociales económicos y políticos. Un gran acuerdo regional para un gran plan. Sin empresarios, universidades y sociedad civil no existe posibilidad de una gobernabilidad que conduzca a la sociedad regional hacia un proyecto común.
Esta revolución descentralizadora tendrá un fuerte componente que es la transferencia de competencias. Un proceso que tenderá a que los gobiernos regionales y municipales “hagan las tareas” con un alto estándar de calidad y con una fuerte participación ciudadana. Sin duda ésta será la revolución que “revolucionará” la forma en que hemos estado haciendo centralizadamente las cosas. Basta de que se nos regale el pescado, es tiempo de empezar a pescar nosotros solos. Pero que quede claro, ya no tendremos excusas porque no podremos echarle la culpa a los “caciques del Mapocho”.

Un año más, que más da...


(Publicado en la Revista Puerto Mayor de Iquique, diciembre de 2010)
Esta Navidad y el año 2010 con vencimiento el 31 de diciembre, igual que todos los años será buena para algunos y mala para otros. Generalmente la causa para no poder cumplir nuestros sueños son los malditos (o benditos si se tienen) billetes. Un ejemplo reciente, son los empleados de la minera Collahuasi y sus familias. Tendrán una estupenda Navidad y los dos próximos años - lo que dura la negociación colectiva- súper buenos con 14 palos extras en los bolsillos. Por su parte, los trabajadores del sector público tendrán que contentarse con míseras 200 lucas. Es ley del embudo en plenitud, siempre hay alguien que está en la parte ancha.
Pero el fin de año debe ser para practicar la amistad, la alegría, expresar amor y ser felices. Aún cuando no todos pueden. A mí me surgen sentimientos encontrados. Una mezcla de alegría y tristeza. Si recuerdo a los que ya se han ido me da tristeza. Y felicidad cuando veo a los demás sanos y alegres. El estrés se me activa cuando veo lo difícil que es poner de acuerdo a tantas personas y cada cual con sus propias expectativas en los regalos, las cenas y la forma de celebrar estas fiestas.
Algo particularmente estresante de los regalos, es achuntarle a lo que la otra persona quería o podría gustarle. Hace años decidí regalar lo menos posible. Las estadísticas dicen que solo se acierta en un 45%. Y el estrés que esto provoca sigue con el año nuevo, cuando deben agregarse las famosas y cada vez más variadas “pruebas” para tener un año venturoso. Yo he inventado algunas que ciertos amigos ingenuos practican. Una es hacer pichí en la piscina. Son doce chorritos regulares y continuos al ritmo de las campanadas de una iglesia. Usted dirá que orinar en la piscina no tiene nada de novedoso, es cierto, la mayoría los hace. Pero la gracia es hacerlo desde el tablón de saltos, con la casa llena de invitados. Para las damas es especialmente difícil. Pero aseguran que esa misma noche encuentran marido. Así de certera es la prueba. Cada día gana más adeptas.
Y uno no es el único estresado, también lo están los locutores de las radios y los animadores de programas de TV. Desesperados contando minuto a minuto la llegada del año siguiente. Cuando la aguja pequeña esté en las doce y la grande también…serán las doce. ¡Oh qué novedad! Pero si esto pasa todas las noches. Desde el Big Bang.
Champaña, champaña, que alguien traiga el burbujeante brebaje ad hoc. A todos parece lógico empezar el año así. Como es noche buena o víspera de año Nuevo la obligación es divertirse. A mí lo que más me gusta hacer para el 31 de diciembre, es estar en familia, comer livianito, conversar, reírme mucho, recibir un libro de regalo, escuchar “Un año más” y dormirme hasta el año siguiente.
Finalmente un par de mensajes: A todos mis lectores les deseo que este nuevo año encuentren felicidad, salud, amor, dinero, paz y todo lo que necesiten. Y lo que no encuentren, búsquenlo en Google. También debo comunicarles que el 1 de enero termina el simulacro de Paz y Amor. Así es que guarden los langostinos, insulten a sus cuñados y disuélvanse.

Gatopardismo concertacionista


(Publicado en La Estrella de Iquique el 30 de enero de 2011)
"Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie". "¿Y ahora qué sucederá? ¡Bah! Tratativas pespunteadas de tiroteos inocuos, y después, todo será igual pese a que todo habrá cambiado"."Esta es una de esas batallas que se libran para que todo siga como está".
Estos textos están en “El Gatopardo” novela escrita por Giuseppe Tomasi di Lampedusa, best seller póstumo del autor que incluso en 1963 Luchino Visconti la adaptó al cine. En Ciencias Políticas se identifica “el gatopardismo” como el acto reformista y revolucionario que cede o modifica una parte de las estructuras para conservar el todo, sin que nada cambie realmente.
En el momento actual pareciera que eso le está ocurriendo a la Concertación, tras el conjunto variado de reuniones, cónclaves y sesiones de Koan, insight, regresiones, catarsis, meditación trascendental, benchmarking y otras formas más, usadas para descubrir la reason why de sus tres grandes pérdidas: credibilidad, electores y gobierno. Los detractores políticos que no faltan, también les agregan las pérdidas de: plata, humildad, memoria, vergüenza, ideas, etc. Por todo aquello, está decidida a cambiar y volver al mercado con otro producto y una nueva marca.
El presidente del radicalismo, socio minoritario de la Ex Concertación, promueve un cambio “radical” y uno de ellos es el nombre. Propone el de “Opción Democrática” (leí a un bloguero que calificó la iniciativa con menos contenido que cuchuflí de playa). Lo menciono solo porque es época de playas.
Si el cambio de nombre ayuda a salvar el conglomerado, que lo hagan. En Chile la ley permite el cambio de nombre de los ciudadanos. ¿Por qué no podría hacerlo una entidad política? A uno le pueden haber echado los óleos como Pedro y terminar su vida como Hermenegildo. No hay drama, es la misma persona pero conocida con nombres diferentes en etapas diferentes de su vida. Pero hay que reconocer que este cambio es solo de piel, por dentro todo sigue igual. Un cambio de nombre es un mero enchulamiento cosmético, es como un lifting facial, un cambio de cara. Tengo una amiga que se pegó una estirada de somier (en verdad lleva más de dos). Se ve diferente, se siente diferente, pero por dentro es la misma. Simpática, amena, momia, buena para la talla, el garabato y los aperitivos.
La Concertación nació en 1988 y fue bautizada con ese nombre. Ha vivido una valiosa historia que incluso le permitió estar 20 años seguidos en el gobierno. Ahora está intentando reinventarse y una de las propuestas es un cambio de chapa. Lo veo difícil porque siguen estando los mismos, pensando lo mismo y actuando igual que antes. Cuando algunos quisieron cambiar (acuerdo en Educación) empezaron las recriminaciones.
Una vez un señor quiso cambiar su nombre porque no le gustaba. Se llamaba Popó Sánchez y pidió llamarse Popó González. Hay una frase también que algo aporta: la mona aunque se vista de seda, mona queda. No hay salud, en la vida nada cambia, solo se trasforma. Digo yo.

Entre reguleque y penca


(Publicado en La Estrella de Iquique el 16 de enero de 2011)
A muchísima gente le encantaría tener el sueldo “reguleque” de la ex ministra Ximena Ossandón. Era un bruto de $ 3.729.923 Bastante más que la renta mínima en el país, de 172 lucas. Pero la idea no es hacer odiosas comparaciones de rentas, solo establecer que para algunas personas un sueldo reguleque como el mencionado, no es mucho, mientras que para otros puede representar los ingresos de un año de trabajo de una familia. La asimetría de las rentas en Chile es abismante y para colmo, son muchos los que ganan muy poco y pocos los que ganan mucho.
Claro que “reguleque” no es lo mismo que regular. Regular es una dimensión conocida, precisa. En mis años de colegial era la nota 3 en la escala de 1 a 7. Reguleque en cambio, es como un rango que va desde deficiente, pero no tan malo, hasta aceptable, pero no tan bueno. O sea la típica ambigüedad de los chilenos, entre Tongoy y los Vilos. Pero reguleque tampoco es muy aceptable o satisfactorio. Al contrario, es más bien “penca o pencahue”, terminología propia del mundo campestre y a la cual se le podría agregar también “como el ajo”, cuando se trata de algo muy malo. Hediondo de malo.
También hay una expresión de uso corriente, que ya se emplea socialmente y es parte de la jerga hispanoamericana aceptada hasta en los círculos más conservadores. Me refiero a la expresión “la raja”, que tiene a lo menos tres acepciones. La primera "raja" significa quedarse dormido profundamente. La segunda es “la raja de bueno” y la tercera “la raja de malo”. Esta última podría haber sido la significación que habría querido darle la ex líder de la Junji al decir que su sueldo era “reguleque”. Respetuosamente discrepo, pues considero que esa renta era la raja de buena.
Siguiendo por este camino, uno se puede topar con el “maoma o maometano” que es como el reguleque pero en una onda así como más mística. Asimismo, pero diametralmente opuesto y proviniendo del lenguaje popular, está el “como el forro” que representa algo categóricamente malo. A partir de esta última expresión hay varias derivadas pero que ya son definitivamente coprolalias.
El término “mediocre” también suele usarse como sinónimo del reguleque comentado, pero se le reconocen algunas sutiles diferencias que solo expertos en semiótica o semántica podrían advertir. Como no soy experto, mediocre a mí me suena como a promedio, casi una mención estadística, pero con un sentido deprimido. Así como tirando para la cola. De la mitad de la tabla para abajo.
En cuanto a la polémica que se armó con el sueldo ministerial, esto demuestra lo inadecuado que es hablar de rentas personales. Es de mal gusto decir cuando se gana y mala educación preguntarlo. Pero ahora con la ley de transparencia, las rentas de los empleados públicos deben informarse y los que deseen pueden darse el gustito averiguando cuánto ganan sus autoridades y cualquier servidor del Estado (desde el Presidente de la República hasta el auxiliar de servicios de la municipalidad de Colchane). Así podrán considerar si sus rentas son reguleques, pencahues, o maometanas. A mí me encantaría tener un sueldo…supercalifragilísticoespialidoso. Digo yo.

Preguntas de verano


(Publicado en La Estrella de Iquique el domingo 23 de enero de 2011)
A Sócrates, el filósofo griego, se le atribuye la autoría de la mayéutica, técnica que consiste en interrogar a una persona para hacerla llegar al conocimiento no conceptualizado. Existe la idea que la verdad está oculta en la mente de cada ser humano. La técnica implica preguntar al interlocutor acerca de algo y luego debatir la respuesta. El debate lleva al interrogado a un nuevo concepto desarrollado a partir del anterior y así sucesivamente hasta descubrir las diversas verdades que están ocultas en la mente humana. Por eso es que en la vida lo que más uno debe tener son preguntas y no respuestas. Tener respuestas implica saberlo todo y ni Google puede darse ese lujito. Se dice que ni Dios conoce el libreto definitivo. Al crear el mundo fue probando y probando y cuando veía que lo que hacía era bueno, seguía con la obra siguiente (Génesis 1.4)
Usted se preguntará y valga la redundancia ¿por qué esto de las preguntas? Bueno, resulta que todas las semanas me hago una trascendental ¿y de qué miéchica escribo esta semana? Y no es por falta de temas, porque siempre hay varios, el problema es elegirlo bien y especialmente escribirlo bien, para que los lectores no reclamen. Pero con frecuencia, estoy apurado o falto de inspiración y no atino. Otras veces, como ahora y a causa del verano, las vacaciones y cierto relajo natural, quisiera no pensar mucho y escribir de un solo round y hacer un aporte a estas fechas estivales, cuando los lectores me imagino no quieren leer sobre temas “espesos” como son los políticos, económicos, bélicos, o de los desastres naturales que nunca faltan en el mundo, sino algo que gratifique y ojalá les saque una sonrisa.
Este es un período en que muchas personas están de vacaciones, pasean van a la playa, se juntan con amigos, se relajan (si pueden, con la casa llena de visitas de verano) se levantan más tarde y se acuestan también más tarde. Con una rutina totalmente diferente a la que llevan durante el año. Consecuente con ello, decidí hacer una contribución al relax veraniego, con un pequeño juego. Les someteré a algunas preguntas ingeniosas que seguramente nunca se las habían hecho. El objetivo es que los lectores no solo lean esta crónica, sino que también piensen. Porque, aun cuando estén de vacaciones, no es malo seguir usando las neuronas para no perder el training. Las preguntas son las siguientes: ¿Un parto en la calle podría considerarse que es un alumbrado público? Si un abogado enloquece ¿pierde el juicio? ¿Por qué se utilizan agujas esterilizadas para administrar una inyección letal? ¿Por qué usan cascos los pilotos kamikaze? ¿Hasta dónde se tienen que lavar la cara los pelados? ¿Por qué las mujeres abren la boca para pintarse las pestañas? ¿Se puede estornudar con los ojos abiertos? ¿Ha conocido alguna vez a un adivino, vidente, tarotista o alguien con similar oficio que se haya ganado la lotería? ¿Existe la comida para gatos con sabor a ratón? ¿Por qué los aviones no están hechos del mismo material que la caja negra? ¿No le parece raro que "todo junto" se escriba separado y "separado" todo junto? ¿Por qué Cavancha comienza con “c” y termina con “t”? ¿Por qué habrá gente tan, pero tan… ocurrente? Digo yo.

domingo, enero 09, 2011

Cursillo full express de verano

(Publicado en la Estella de Iquique el 9 de enero de 2011]Hace algunos años escribí
sobre ciertos hábitos



 sociales que no me gustaban para nada. Había cosas que para alguien como yo, meliorista y liberar - pero enchapado a la antigua- me costaba aceptar. Posiblemente porque no las entendía o porque su lógica me sobrepasaba. Me parecían prácticas antisociales deplorables y que aún no las asimilo a cabalidad. De las más antiguas solo recordaré: comer en el cine, poner música a todo volumen (en vehículos o playa) y mascar chicles hasta en misa. De las nuevas, abomino los tatuajes, los piercing, la audifonomanía, la escritura en las redes sociales, las tribus urbanas, la comida chatarra y las paredes rayadas. Entre varias otras.
Pero lo grave, es que ahora sumé una nueva aversión. La llamo “la maldición del Power Point”. Cada vez que veo que se hacen los preparativos para una presentación con Power Point, siento ganas de escaparme. Desde que se empezó a utilizar este instrumento, la calidad de los seminarios, exposiciones, charlas y similares se fue a pique. Murieron los buenos expositores, los oradores calificados, los participantes entretenidos y los que sabí
Pero el culpable no es el software que es muy bueno, sino el expositor. Con una presen:tación Power Point grabada en un pendrive, más un data, un notebook y una pared no muy oscura, cualquiera puede hacer una disertación de lo que le pidan. En Google hay cientos de formatos para todo. Pero el resultado es otro cuento. Para ser honesto, la mayoría son “reguleques” tirando para malitos. En mérito a ello haré mi primera buena obra del año. Entregaré aquí - sin más costo que el precio del diario - un cursillo full express para expositores inexpertos:
a) Siga la regla del 5 x 5. No más de cinco líneas, ni más de cinco palabras por línea en cada slide. b) En lo posible no use distractores: movimientos, entradas, sonidos, flases o fotos. c) Si usa fotos o dibujos, “que hablen por si solos" y muy pocos (los imprescindibles.) ”. d) Verifique el contraste del color entre texto y fondo. e) Pruebe el diseño in situ. Siempre en el PC se verá mejor que en la presentación real. f) Use letra mayor a tamaño 36. Jamás cursiva, ni combinación de familias de letras diferentes. Emplee un solo color en la escritura. g). El texto debe ser solo una ayuda , el “torpedo”, no es la explicación misma. Leer es pecado mortal. h) La tarea del expositor es esa: exponer. Ahí está su éxito. Lo único importante es lo que diga no lo que lea. Es su hora de la verdad (que ojalá sea menos de una hora).
Finalmente algunos bonus tracks: Nunca le dé la espalda al auditorio (es parte del pecado mortal de leer). Su presentación no debe superar la tolerancia del trasero de la audiencia en sus sillas. No sea autorreferente, su historia y sus  conocidos no interesan. Vaya directo al grano. Demuestre que sabe, hable bien y no use lenguaje coloquial. Y siempre agregue una pisca de humor. Digo yo.

domingo, enero 02, 2011

El Conejo de la Suerte


(Publicado en la Estrella de Iquique el 2 de enero de 2011)
El año 2010 nos trató bastante mal con tantas catástrofes y situaciones lamentables. Se preveía que el año del Tigre sería turbulento y lo fue. Sin embargo salimos bien paraditos. Nos ayudó la naturaleza triunfadora del felino. Según los chinos los tigres rugen cuando hay viento, interpretación que aplicada a las sociedades se traduciría en: “los grandes países se levantan cuando surgen los retos”.
Pero el 2011 será diametralmente diferente. Se acabó la mala suerte. Porque este año que se inicia es, según el horóscopo chino, el año del Conejo. Y el conejo, qué duda cabe, es un animal suertudo, desde el rabo a la pata.
¿Qué hay de nuevo viejo? Es la pregunta típica del Bugs Bunny, el conocido Conejo de la Suerte de las revistas animadas, del cine y la televisión. En este caso, es un buen aliado para interpretar qué tan bueno viene el 2011. Digamos para empezar que el Conejo (o Liebre en la mitología china), simboliza la gracia, los buenos modales, el estado sano, la bondad, la paz y la sensibilidad. En esta perspectiva, este año tendremos una vida tranquila, en paz y en un ambiente armónico. ¡Qué contraste con el año anterior!
Según las predicciones entonces, por ejemplo, la Oposición, debería bajar el nivel de odiosidad, de encontrar todo malo y de reclamar tanto. Supuestamente sentará cabeza y se pondrá propositiva. Y de premio, recobraría los votos perdidos. El año del Conejo será notable por la tranquilidad que ofrece y los espíritus se verán apaciguados. Hasta nuestro estimado alcalde de la vecina comuna de Alto Hospicio - sin perder su vehemencia y sus convicciones – aplacará su espíritu aguerrido y logrará mucho más. Algunas autoridades dejarán los gritos y serán más tolerantes, logrando resultados eficaces, eficientes y efectivos. El estilo revolucionario de algunos honorables del distrito, será cuento añejo, porque “chiste repetido huele a podrido”. Se podrá prescindir de los buenos oficios de los honorables justicialistas. Los “héroes ciudadanos” se podrán tomar un año sabático sin cargos de conciencia. Las reformas sociales igual vendrán a tiempo y a velocidad prudente y necesaria. Serán tiempos de probar la dulzura de la vida. Es poco probable que se vean cambios importantes en un año Conejo, todo estará tranquilo y será mucho más placentero porque existirá armonía y paz. A los que canten mal, desafinen o sean estridentes, se les pedirá cordialmente que se salgan del coro. Esto será extensivo a los programas de televisión donde los participantes iracundos darán paso a calificados, sensatos y simpáticos panelistas de rostros nuevos.
El Conejo Bugs es alegre y así será el 2011. Los amargados, negativos, envidiosos y aburridos, no serán invitados a la fiesta del ganar-ganar. Pero los positivos, alegres, optimistas, tolerantes y buena onda, igual les deseamos suerte. En el año del Conejo todos tendremos derecho a ser felices. Si usted no lo logra…bueno, mala cueva dijo el conejo. Digo yo.

domingo, diciembre 19, 2010

Atrapados en la red

(Publicado en la Estrella de Iquique el 2010)

Los que no somos de la generación de las TIC, sino migrantes desde la ignorancia 0.0 hasta el mundo digital 2.0, estamos en problemas. Cada día que pasa aprendemos más, pero sabemos mucho menos. Frente a este panorama poco auspicioso, solo quisiera tener la capacidad de asimilar lo máximo hasta el resto de mis días, pero “en la medida de lo posible” como decía don Pato Aylwin. No desearía tampoco colapsar en un vano intento de estar siempre al día. Yo creo que el hombre llega a un punto en que las neuronas se frenan y de ahí para adelante cuesta mucho avanzar.
Estoy por cierto hablando principalmente de los modelitos humanos fabricados en el siglo pasado, de esos con patente (léase Rut) inferior a 15 millones. Sobre ese guarismo, ya es una generación que no migra, sino un nativo digital. Nacido en un mundo que funciona de una forma diferente al resto. Cuando a alguien le pido su dirección para escribirle y me da el nombre de una calle y un número, de inmediato se en que mundo vive.
Esto ha creado dos generaciones que se entienden poco. Se aprecia bastante en la relación de las mamás con sus chiquillos. Ellas no entienden los códigos de los muchachos. Si un joven le dice que necesita una tarjeta de video, la mamá le pasará la tarjeta del Blockbuster. Si menciona que le llegó correo, ella pensará que algo raro le está pasando al perro, porque ya no le ladra al cartero.
Esto es lo natural. Pero lo que es una torpeza heavy, es cuando los migrantes caen ingenuamente en las trampas de las cadenas, los correos masivos, los saludos tiernuchos, las ayudas a causas de enfermos terminales, las oraciones salvadoras y cientos de cuentos que, se ha comprobado, son inventados por sujetos con domicilio conocido: las cárceles. Los inventan para apropiarse de las direcciones electrónicas.
Hace años tuve la mala ocurrencia de sumarme a algunas de esas cadenas a solicitud de amigos. Eso explica que ahora esté en muchas bases de datos porque cada día me llegan decenas de ofertas. Un día, un supuesto laboratorio Suizo me ofreció una droga milagrosa que podría hacerme crecer hasta cuatro centímetros cierta parte de mi anatomía. Luego un tipo de un rancho de Texas me ofreció caballares de rodeo. La semana pasada un correo local me ofreció pie de limón, de mango, kuchen, cachitos, alfajores, repollitos, roscas, empanadas y mucho más. Lo malo en este caso, es que quedaban a la vista unos 300 correos electrónicos de conocidos residentes iquiqueños los que estaban allí sin querer queriendo, atrapados en la red y disponibles para quien quisiera usarlos. ¿Quién cresta les dio mi correo?
Los nativos digitales ya están instalados tal como googlear, chatear o twittear que se volvieron verbos y también han entrado al juego y son peores. A diferencia de sus padres, que solían querer guardar en secreto la información, los nativos sufren de una suerte de colitis digital, expulsan todo lo que ingieren tan pronto lo reciben. Y para peor, estos nativos son escribas del nuevo mundo, capaces de crear los instrumentos o formas de comunicarse. Uno de estos es la ortografía, un código impenetrable para los adultos. Otro, los SMS que pueden teclear con una sola mano y a alta velocidad. O la manera de utilizar 10 ventanas abiertas y mantener 10 diálogos simultáneos. Los inmigrantes somos secuenciales. Terminamos una conversación completa con una persona antes de pasar a otra. En este mundo, el viejo blog, medio común entre migrantes, es un instrumento para compartir conocimientos intelectuales. Los nativos digitales prefieren compartir emociones. Me será doloroso adaptarme. Digo yo.

¿Reajuste o desajuste?

(Publicado en la Estrella de Iquique el 19 de diciembre de 2010)

El asunto del reajuste de salarios en el sector público estuvo más peleado este año. Sin embargo esta “pelea” es bastante acotada. En primer lugar está en la agenda desde el año anterior. Todo está pauteado, incluso el ritual del “gallito”. El gobierno propone una cifra con datos duros (IPC, PIB, Productividad) y los trabajadores ponen la suya, una que pueda a lo menos recuperar la pérdida por inflación más un plus de mejora real. Con “tejo pasado” desde luego, para el muñequeo de los dirigentes y los políticos de coyuntura que siempre se suman. Mal que mal son como 400 mil empleados (léase votos).
Esa es una cara del asunto, ineludible pero previsible. Pero hay otra cara – esta es fea- que aparece si alguien hace la pregunta: ¿y merecerán un reajuste extraordinario? Este es un tema que nadie quiere enfrentar porque hiere sensibilidades y es políticamente incorrecto hasta pensarlo. Yo lo menciono aquí solo para que se tenga conciencia que también debe ser parte de la reflexión y el análisis.
Los empleados públicos no son precisamente el peor sector del país en términos de renta. Por el contrario, ganan un tercio más que el resto de los trabajadores. En los últimos 15 años los sueldos del sector privado aumentaron casi un 30% real. Los del sector fiscal un 21%. Pero el fisco ofrece sueldos menores que las empresas privadas, solamente en los segmentos profesionales. A los trabajadores sin calificación les paga por sobre el mercado.
Hoy tener educación secundaria es la nada misma. Sin un “cartón” que acredite que se sabe, solo se puede aspirar a un empleo precario, mal remunerado y “poco ético”. Salvo que, y aquí está la gran diferencia, tenga la suerte de trabajar para el Estado. En efecto, allí, muchas personas sin más calificación que la enseñanza media, pueden llegar a la cúspide de la jerarquía, dirigir grupos multi profesionales y contar con la autoridad para tomar decisiones de cómo, dónde y cuándo gastar los recursos de todos los chilenos. Según cifras de la Dirección de Presupuestos, en el Estado trabajan cerca de 1.500 directivos no profesionales, que tienen mando sobre más de 74 mil funcionarios con educación superior completa. Muchos con solo cuarto medio deben supervisar el trabajo de abogados, sociólogos e ingenieros.
Esta situación es una anomalía. No se condice con la preocupación por la formación del capital humano, ni la modernización del Estado. Se les echa la culpa a los políticos. A los que en los últimos años decidieron mejorar los sueldos de los grados más bajos de la administración pública, otorgando reajustes especiales, pero nunca fue pensado como mecanismo para traer a la mejor gente al Estado. Pienso que en la pelea actual, un punto porcentual más o uno menos, un bono más o uno menos, no resuelve el problema de fondo. Tal vez este reajuste incluso genere un desajuste. Digo yo.

El wikigate

(Publicado en la Estrella de Iquique el 13 de di.de 2010)

Ya no hay nada secreto. Hasta los espías están cesantes. Al menos los de la generación de la guerra fría del tipo James Bond. Con la actual tecnología el espionaje de esos tiempos es absurda. Los teléfonos móviles mandaron a los museos a los célebres teléfonos rojos que usaban los presidentes top, para asuntos urgentes y secretos. Hoy en cualquier momento Sarkozy llama a Obama y le pregunta ¿Cuándo vas a venir para la casa negrito?
Hoy todo está en la web. Desde cómo preparar un par de huevos fritos hasta la fabricación de una bomba molotov. Desde el Alfa a la Omega, sin saltarse ni una letra. Vivimos en la era de las comunicaciones en donde la información recorre en tiempo real la aldea global a toda velocidad. Lo que está pasando lo estás viendo, dice el eslogan de la CNN. Otro da noticias las 24 horas. Y por si no lo vio, repiten, repiten y repiten. Yo al final vi salir como a 3.333 mineros en Copiapó. A la Pampita y su baile acuático-erótico de la vedetón la he visto como 40 veces. No hay salud.
El wikigate que produjo Julian Assange al destapar algo la nueva Caja de Pandora puso al aire miles de cables de agencias diplomáticas y de la inteligencia norteamericana, dejando en evidencia que ya no hay seguridad ni para “pelar” tranquilo como lo hacía mi abuela con otras veteranas. Esos eran tiempos más seguros, no como ahora. Me cuenta un amigo que ya no puede ir tranquilo ni a un motel porque pueden estar grabando. Y como en esos lugares piden carnet, es probable que no solo registren el número, día, hora de entrada y salida, sino también, el número de la patente y foto del auto. El cree que hay una potencial bomba de racimo en el sur de la ciudad. Algún día un hacker desquiciado aprieta play y sube todo a las redes sociales.
Se sostiene que la información pertenece a todos y debe fluir nítida, transparente y sin tapujos. Los ciudadanos tienen derecho a saber lo que hacen y dicen las autoridades y los referentes públicos que toman decisiones que pueden afectarle. Esto justificaría la desclasificación de ciertos datos. Pero ¿y mis derechos humanos, como diría Segovia?
Y el riesgo mayor viene con la Internet que nos puso en vitrina. Pero esto se veía venir. La ropa sucia ventilándose en el ciber espacio. Las fotos indebidas, el bullying escolar, las fiestecitas institucionales o las capacitaciones fuera del radio urbano. Y ahora tras este wikigate del sueco y una vez que los secretos de estado ya sean el pan de cada día, caeremos irremediablemente en los cahuines domésticos. Enterarnos del mundillo farandúlico.
La desclasificación sin embargo tiene algo bueno. Saber de inmediato lo “secreto”. Solo la historia nos revela lo que habría dicho O´Higgins de Carrera, Hitler de Mussolini o Miguel Grau de Arturo Prat. Haberlo sabido en su propio tiempo, si que habría tenido gracia. Digo yo.

Analfabetos funcionales

(Publicado en la Estrella de Iquique el 3 de dic. de 2010)
Con suma urgencia ingresó al Congreso el proyecto de reforma educacional “revolucionario” del gobierno. Pero el tema que me interesa no es la ley propiamente tal sino una afirmación recurrente sobre los chilenos en materia educativa: somos analfabetos funcionales. ¿Y qué es esto? Se define como la imposibilidad de un individuo para utilizar su capacidad de lectura, escritura y cálculo de forma eficiente en las situaciones habituales de la vida.
Una persona analfabeta no sabe leer ni escribir. Un analfabeto funcional si sabe hacerlo, sin embargo no puede resolver tareas simples de la vida cotidiana como llenar un formulario, una solicitud de empleo, leer un artículo en un diario, consultar un diccionario, ni siquiera seguir las instrucciones básicas de cómo preparar una mamadera. Esto a su vez limita su interacción con las TICs, el uso de un PC con procesador de texto, navegar por la web o utilizar un teléfono móvil con pantalla touch.
Ser un chileno analfabeto funcional es muy grave y doloroso. Me resisto a aceptarlo y por eso hoy lo verificaré en complicidad con ustedes, mis lectores. Les solicito su colaboración. Lean concentrados y tranquilos el párrafo siguiente y luego, muy honestamente auto evalúense su nivel de comprensión. Use la nomenclatura L ó N/L (logrado o no logrado).
“La principal falla de la comprensión lectora, proviene de una indefinición del constructo percepción idiomática, contenido aleatorio del texto y asimilación. El humano rechaza las formas semánticas y confusas de la escritura, prefiriendo las expresiones con ideas que no limiten la imaginación y la mente pueda divagar libre y receptiva a los mensajes constructivistas. De esta forma, desde la infancia hasta la pubertad, el ser en formación va estructurando los gráficos que observa y los filtra con los paradigmas propios de la edad, lo que hace que tenga percepciones dicotómicas muchas veces ajenas a su propio entendimiento. Los especialistas – particularmente los daneses – lo llaman la rebeldía de la comprensión, una mezcla ingrata de mutismo e ignorancia semiótica o de la semiología como prefieren llamarla los anglosajones. Se trata entonces de responder al interrogante clásico y a la rigidez ortodoxa de las formas rituales de la escritura y descartar la abstracción del mundo que rodea al niño o al joven. Esto es una buena combinación entre el sujeto que entiende la grafía pero opta por la semántica. Siendo receptivo a la comprensión de lo que lee, se confunde en la triple variable espacio tiempo y contenido. Regresa desde el deadline hasta la patria paternal. Si proviene de una vertiente espiritual (formado en colegio religioso) o de corriente libertaria y especulativa (si estudió en colegio laico) el contexto lo obligará a optar por un clivaje de los formatos cognitivos o preferenciar el lenguaje hablado y no la escritura”.
Hasta aquí la prueba. Evalúese por favor y comuníquemelo por el blog. Si hubiera demasiados N/L, yo intercedería ante el director para que repitiera este mismo artículo los cuatro domingos que restan del año. Es solo para ayudar. Digo yo.

Giro a la deré...

(Publicado en la Estrella de Iquique)

La “nueva derecha” fue el término que usó el ministro Hinzpeter, creando de inmediatocomentarios e interpretaciones sobre lo que debiera entenderse como la cara remozada que quiere lucir la acción gubernamental. Una forma de hacer las cosas que establezca una notoria diferencia con la derecha tradicional.
Pero, del dicho al hecho hay mucho trecho, dice el refrán. No es fácil creo yo, parir esta nueva creatura sin los dolores del parto. El modelo vigente, con dos visiones fundamentales donde la moral y la religión son los puntos críticos, es el teatro de operaciones donde competirían las fuerzas de la derecha tradicional y esta nueva versión. Se estima, por cierto, que una separación clara, expresa y profunda entre la política y la moral - que pareciera ser la tendencia de las derechas del siglo XXI - no acomodaría a una parte importante de la dirigencia política del gobierno.Al decir del controvertido columnista Carlos Peña, “en la derecha se anida esa contradicción fundamental, de un lado Sorman y del otro José María”.
GuySorman, el llamado gurú de la derecha moderna, invitado del gobierno, dijo, en todos los actos públicos donde expuso que “el único valor que debe ser implementado por los partidos de derecha es la responsabilidad individual”. Y también agregó que la derecha debe abandonar lo que hasta el momento la ha caracterizado: la autoridad y los valores católicos. Finalmente sentenció diciendo que “la derecha, necesita una revisión de las ideas que históricamente la han acompañado”.
Pero ¿porqué el gobierno tendría que hacerle caso a este controvertido pensador, calificado de antimarxista, antiecologista, proabortismo y ateo? Tal vez porque lo que propicia ha funcionado exitosamente. Lo hizo la derecha en Suecia y lo está haciendo el Primer Ministro inglés David Cameronquien además se apoya en la tesis de Richard Florida, que afirma que “la innovación y la creatividad se desarrollan en sociedades tolerantes, con amplias libertades y socialmente liberales”.
Respecto de este nuevo paradigma, es interesante reflexionar sobre cómo se podría articular una nueva derecha en Chile con dos almas aparentemente tan diferentes. Pero, si lo pudo hacer la Concertación, que logró sobrevivir bastante bien durante muchos años con una multi alma ¿por qué no lo podría hacer la Alianza con tan solo dos?
Más derecha o menos derecha, esa es la cuestión que el Presidente debe resolver. Izar las banderas de la izquierda, no renta - en el largo plazolos electores siempre preferirán el original y no la copia. El pie forzado entonces es aceptar los tips de Sorman: 1) Realismo, nada de utopías2) Soluciones sociales creativas. 3) Responsabilidad personal, que es el punto más discutible pues genera el duelo entre una tradición conservadora de raíz cristiana y una auténtica vocación libertaria. ¡Que tontera no! Nunca hay cómo darle el gusto a la gente.Digo yo.

Temporada de viajes



Publicado en la Estrella de Iquique diciembre 2010)

Con la llegada de los buenos tiempos (atmosféricos) se activan las ganas de viajar, tanto para venir a la ciudad de Iquique como para salir de ella. Eso, obviamente por nuestra conocida cultura y vocación para el turismo. Y tan pronto se compone el tiempo, quien primero prepara las maletas es el sector público. Es el que oficialmente abre la temporada de viajes. No es extraño entonces enterarse por los medios que inician periplos urbi et orbi, consejeros, seremis, autoridades y más de algún suertudo invitado calificado.
Este tema lo trato solo porque a la mayoría de las personas les da mucha rabia que todos estos personeros viajen financiados con las platas del Estado. La de todos los chilenos. Dicho así suena fuerte, pero es una forma de decirlo pues los gastos de pasajes, estadía, viáticos y a veces hasta los “engañitos” que se llevan de regalo, se pagan con fondos públicos, extraídos de los impuestos y otros ingresos que genera el esfuerzo de muchos chilenos que se quedan en casa trabajando.
A mí en cambio,no me da rabia ni me molesta que viajen. Lo que me da es envidia. Y no es la llamada envidia sana. La mía no goza de buena salud.Porque, seamos honestos ¿a quién no le gustaría viajar por Europa, Asia o USA, con todo pagado y hasta con plata para el bolsillo? No será alto el viático, ni un hotel cinco estrellas donde hospeden, ni un vuelo en primera clase…¡pero es gratis!
Sin embargo, entiendo que por la Patria hay que sacrificarse y alguien tiene que hacer el trabajo duro. Separarse por semanas de la señora, marido o hijos, dormir sentado por muchas horas, soportar comidas extrañas, beber licores raros, recorrer lugares exóticos, escuchar idiomas a veces ininteligibles, tener reuniones con gente desconocida, salir de noche, en fin, muchos riesgos y dificultades para un viático tan chico.
Pero por estos sacrificios,acepto los viajes de mis hermanos chilenos. No gustoso, pero resignado. Incluso “pienso positivo” cada año con la Operación Renta o cuando el Fisco con precisión quirúrgica cada mes le corta la cola a mi sueldo. Pero lo entiendo, hay que hacer caja para estas misiones. Cuando la Patria les pide a un puñado de sus hijos que vayan por el mundo a aprender las cosas buenas para luego aplicarlas en Chile, nadie podría negarse a tan excelso honor. Porque no es en beneficio propio, es por la Patria, por todos sus hijos. ¡Que hermoso gesto, que patriotismo, que arrojo, que temple! Me encantaría tener una foto del último grupo viajero para mantenerlo como recuerdo inspirativo.
Sin embargo tengo un reparo. Del cometido poco o nada se llega a saber. Por eso sugiero pedir lo que los gringos llaman “accountability”, una relación completa, clara, transparente de la misión. Un informe público con un formato estándar que rinda cuenta de las platas y que evalúe técnicamente el resultado y la utilidad del viaje. Porque estamos claros que trabajo es trabajo y paseo es paso. Digo yo.

La argentinian way

Publicado en La Estrella de Iquique)
Cada país tiene una forma propia de enfrentar y resolver sus asuntos y circunstancias. Esto da carácter y refleja la personalidad y el estilo de una nación. Y cuando esa forma de ser y hacer es exitosa, el resto del mundo puede copiarla.
Hace años,la forma de hacer bien las cosas era a la japonesa. Nadie olvidará, creo el prestigio del “made in Japan”. Ellos nos traspasaron ideas y prácticas que el mundo occidental aplicó: el mejoramiento continuo (kaysen) la calidad total, el error cero, la pirámide invertida, la puntualidad y el respeto a los compromisos (sagrados,como el honor samurái).
Tras el exitoso rescate de los mineros, Chile se ganó el reconocimiento mundial y por eso se habla de la Chilean way. Hacer las cosas a la chilena pasó a ser sinónimo de excelencia. Nosotros sabemos que eso está un poquitín exagerado, pero si el cuento es bueno ¿para qué echarlo perder con la verdad? Además hacer bien o mal algo es muy subjetivo. A lo mejor solo se trata de diferentes interpretaciones.Por ejemplo, con la muerte de Néstor Kirchner nos hemos enterado de algunas formas de actuar de los vecinos que nos sorprenden. Una vez la Bolocco y Menem intentaron crear una Archi way, una mezcla argentina-chilena, pero todo terminó en divorcio.También con la mamá de Kirchner que era chilena se pensó que podría intentarse un estilo común. Pero fue para peor. Sus adversarios políticos le sacaban la madre (el origen) a cada rato. Esto hizo que nunca mirara con buenos ojos a los chilenos.
Es que somos muy diferentes. Y de muestra un botón: Bielsa. Un tipo, raro, desatinado, etc., en Argentina pasa piola, porque hay cientos iguales. En Chile resulta un caso raro. Un chileno haciendo lo mismo en Argentina, imposible. Pero de Bielsa hablaré otro día. Por ahora solo le diré hasta la vista baby.No me gusta como persona.
Concluyo que jamás podrían resolverse los problemas de Argentina a la manera chilena ni viceversa. Nosotros no entendemos sus códigos, los liderazgos populistas,ni las tantas caras del justicialismo.Para ellos era súper natural el rol del finado Kirchner.La jefa del gobierno es mi mujer, decía, “pero yo tomo todas las decisiones”. Dueño y señor de una poderosa billetera pública, zar de todos los programas sociales y una hábil muñeca para manejar los poderosos sindicatos. Y los argentinos felices, más preocupados del Dios Maradona.
Lo que viene es un misterio. Muerto el rey, la viuda va a tener que diseñar el plan B para sacar a los argentinos del pozo. No llores por mí Argentina, no podemos ir a rescatarlos. Ese quilombo no es nuestro, arréglense a su manera.Digo yo.

El Patriota

(Publicado por la Estrella de Iquique el domingo 12 de septiembre de 2010)

Como es habitual, septiembre me trae una cuota adicional de patriotismo. Suelo poner la bandera, ver películas nacionales, leer los suplementos que sobre episodios de la Historia de Chile publican los medios, e incluso, a veces hasta he ido a las ramadas a darme una vuelta. Pero aclaro que jamás he bailado. Mi nivel de patriotismo no ha sido tan alto como para esa osadía. Una eventual incursión en la danza nacional habría sido más que una grave ofensa a la Patria, un crimen de lesa humanidad.
Pero con motivo del Bicentenario, me propuse realizar más acciones patrióticas que en años anteriores y además que fueran las más representativas del amor que le tengo a mi país. ¿Cuál es, me pregunté, lo máximo que un chileno bien nacido haría por su Patria? Morir por ella concluí.
¡Chuata! Por cierto que en mi caso no estaba en disposición de morir por Chile en esta oportunidad y menos en tiempos de paz. Reconozco los muy simbólicos 200 años del dueño de casa, pero me pareció un exceso esto de morirme definitivamente. Entiendo que nada puede ser más patriótico que entregar la vida por la Patria. Bueno…también lo haría por la madre…y por los hijos.
A raíz de lo anterior hice consultas sobre lo que la gente entiende por patriotismo y ser o comportarse como un buen patriota. Las indagaciones me permitieron conocer el amplio alcance del concepto. Logré identificar varias acciones patrióticas que preferenciamos los chilenos y que las agrupé:
1.- El patriota clásico e ilustrado. Es el que respeta ante todo, el territorio, los símbolos patrios, las fuerzas armadas, los héroes históricos y la soberanía nacional. Agrega a lo anterior su admiración y respeto por los valores republicanos, el ordenamiento jurídico, la Constitución Política, las instituciones democráticas y el Estado de Derecho.
2.- Patriota Moderno. Es el chileno que ve con orgullo la Patria integrada a la globalización, liderando entre los países emergentes, miembro de la OCDE, respetado por su ubicación en los ranking de desarrollo socio económico del mundo, con la economía más abierta del planeta. Ama al Chile emergente. La presencia de la Bachelet y Piñera en la ONU le estremece. Por ese Chile se la juega. El del Futuro.
3.- Patriota folclórico, gastronómico, lúdico. Es el del chileno que en estas fechas expresa su patriotismo bailando cuecas, recorriendo las ramadas, tomando chicha, comiendo empanadas, mote con huesillos, jugando al trompo, elevando volantines (de papel, de plástico sería antipatriótico), etc., etc.
4. Patriota deportivo. Esto no tengo ni que explicarlo. El mundial de Sudáfrica aún está fresquito y todavía se escuchan las vuvuzelas. Donde juegue la roja ahí está el corazón del buen chileno. Esa Patria, es intocable. Sagrada.
¿Pero, qué es la Patria? ¿Un ordenamiento jurídico, una geografía, un sentimiento, un tricolor, un himno? Todas las anteriores, o un constructo personal. Cada cual con la Patria a su medida.
Un amigo que fue los 4 días a las fondas, bailó muchas cuecas, comió decenas de empanadas, metros de anticuchos y se tomó… hasta la presión. Raja de curado hasta el martes. En mi caso, tomé bebidas, no bailé cueca, comí ensaladas pollo y pecado. ¿Acaso es más patriota el curagüilla de mi compadre? Digo yo.
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domingo, noviembre 28, 2010

¡Seminario de mierda!



(Publicado en la Estrella de Iquique el domingo 28 de noviembre de 2010)

Fue publicado con el título " Seminario", no me explico la censura
Sorprendente es lo primero que se me ocurrió decir cuando me enteré del nombre del más importante encuentro empresarial de Chile (ENADE) cuyo organizador ICARE, cambió la tradicional costumbre de ponerle un nombre en latín a sus seminarios anuales como lo fueron el “Sine Qua Non de 2007, el Sursum Corda de 2008 o el Ducenti Anniversarium del 2009” y se decide por el chilenísimo “grito de guerra nacional” ¡Viva Chile Mierda!
Yo, que no peco de cartuchismo, confieso que me sorprendí. ¿Cómo era posible que la creme de la creme de los empresarios del país, exitosos, bien vestidos, educados, finos, pulcros al hablar y con calificados currículos dieran esa señal tan…confusa? Me sorprendió, reitero. A pesar de mi liberalismo y tolerancia, no puedo negar que me golpearon la cátedra. Sin embargo, con el correr de las semanas fui asimilando mejor el exabrupto empresarial y descubrí que la frase con la coprolalia incluida, tenía un contenido más profundo. Deseo compartir algunas de mis reflexiones: a) La frase invoca los valores patrios, la historia y el sentido nacional. b) La frase es aguerrida, tiene potencia, es épica, motivadora y puede sacar lo mejor de nosotros en momentos de flaqueza. c) La frase une y representa a todos los chilenos sin distinciones. d) La frase expresa sentimientos de alegría, de optimismo y de sanos anhelos. Le dejo la pega a mi vecino columnista del frente para que siga investigando el alcance de esta frase. Los sociólogos son expertos y entienden de estas cosas.
El evento tuvo además otras novedades. Durante el coffee break, que obviamente incluye café pero también té, jugos y agüitas perras, hubo un cambio trascendental. Fue reemplazado por ¡mote con huesillos! Y las infaltables galletitas que siempre acompañan, fueron cambiadas por ¡churros! Y lo mejor en cuanto a invitados, el más inolvidable no fue ningún panelista (incluido el presidente Piñera) sino un pordiosero, un indigente que se “coló” (autorizado por el ministro de Planificación) y que se paseó como Pedro por su casa (de Piedra), causando risas nerviosas, sorpresa, molestia, asco, displicencia y otras de las tantas manifestaciones del ser humano cuando se le acerca otro ser humano, pero que no es de su tribu, no habla su idioma, ni viste las ropas de la membresía. Y esa era la idea del Ministro Kast, mandarles un recordatorio a los empresarios. Decirles que a pesar de que estamos viviendo un “círculo virtuoso” en la economía y tenemos un futuro promisorio, la vida de quienes no tienen ningún privilegio ni oportunidades, es una tarea pendiente y urgente en nuestra sociedad. Y ese pordiosero, metido entre el jet set empresarial, el más exitoso de todos los tiempos -producen el 80% del PIB del país - estaba allí para recordárselos. Su presencia explicaba también el inicio de una campaña del gobierno para asumir el drama de quienes no tienen ni donde caerse muertos, esto es, que viven “en situación de calle”, un eufemismo menos patético.
No puedo negar que este seminario fue diferente y con grandes cambios. Propongo que sigan así, creativos, positivos y optimistas sin escuchar a quienes creen que no hay que irse al chancho con el optimismo. Esto me da una idea, sugiero para el ENADE 2011: ¡Vayámonos al chancho no más! Digo yo.


lunes, septiembre 20, 2010

Se hacen milagros. Llame ya


(Publicado en la Revista Puerto Mayor, edición de septiembre 2010)

La macroeconomía, es una rama de la Ciencia Económica que estudia los resultados a nivel agregado, es decir, en magnitudes que pueden abarcar continentes, grupos de países o amplias zonas geográficas. Y en este contexto suele hablarse de “milagro económico” cuando un país logra que sus indicadores de crecimiento o desarrollo, superen lo razonablemente esperado.
Más de alguna vez, la economía de este flaco y largo país, con una hermosa vista al mar, ha sido calificada como un milagro. Y como esto no es invento nuestro, sino de organismos internacionales calificados, habrá que creerles que efectivamente el milagro chileno si ha existido. Chile, entonces, sería un país de milagros o en vías de ser milagroso.
Aceptando esta visión y lo que nos pasa, podríamos conjeturar que en verdad en este país los milagros están por doquier. Me permitiré comentar algunos. Vivir con un sueldo mínimo es un milagro. Que una familia de clase media puede pagar la colegiatura de dos hijos universitarios, es un milagro. Que miles de mujeres sean jefas de hogar y mantengan viva esa institución de rango constitucional llamada familia, es un milagro. Que la Bachelet haya terminado con un 75% de aprobación a pesar del Transantiago, es un milagro. Que la selección chilena hubiera llegado a octavos de final en Sudáfrica, fue un milagro. Que al negro Piñera el choque no le hubiese salido ni por curado, es un milagro. Y así suma y sigue.
Mi madre hacía milagros con la poca y nada plata que le dejaba mi progenitor para “parar la olla”. Yo la encontraba milagrosa. Un día casi le prendo una vela a su foto. Esto me ha llevado siempre a diferenciar el milagro de los hombres del de las creencias religiosas. Los milagros humanos ocurren a cada raro. Los otros, es un milagro que ocurran. A algunos el milagro se les manifiesta en un logro ansiosamente esperado. ¡Mamá, mamá, encontré pega! Me contrataron en la minera. Milagro dirá la mamá porque está tan difícil. Agregará, gracias a Dios, o a la chinita o a San Expedito que hizo el milagrito¡ Es la natural y espontánea reacción de la mayoría de los creyentes.
Sin embargo, este milagro amerita una pequeña reflexión. Resulta que el muchacho de marras fue el mejor alumno de su promoción. Egresó de la universidad con distinción máxima. Fue ayudante de cátedra, hizo prácticas no remuneradas, sacrificó fiestas, viajes y paseos por el estudio. Pasó cientos de horas de trasnoche para agregar inglés a su currículo. En resumen, se sacó la cresta muchos años estudiando y preparando el “milagro”. Yo no creo en milagros, dependo de ellos. Pero en los milagros humanos que son el resultado de nuestro esfuerzo personal. La guinda del postre que premia el esfuerzo, el sacrificio y la dedicación.
Un milagro es por definición un evento extraordinario en donde se presume intervención divina. Lo ocurrido en la mina San José de Copiapó una vez verificado que los 33 mineros estaban vivos fue calificado inmediatamente de milagro, es decir, una intervención divina. Sin embargo rindo un tributo a los hombres, a esos cientos de trabajadores, expertos, técnicos e ingenieros que hicieron posible el milagro. Y un reconocimiento también a la inteligencia humana que construyó las herramientas y las tecnologías para el proceso que viene, el rescate.
Sin duda que nunca es malo contar con un poco de ayuda divina. Pero no podemos cargarle la mata al gran hacedor, algo debe aportar también el hombre. Hay que ayudarle a Dios para que haga los milagros que necesitamos. Digo yo.

El Plan B


(Artículo no publicado por la Estrella. No pasó el corte... por ordinario)

No deseo, en medio de estas fiestas, molestar a mis coterráneos, pero me veo obligado a hablar de un pecado bicentenario. Los chilenos somos muy poco previsores y casi nunca tenemos un Plan B para la contingencia. Siempre decimos “después veremos cómo lo arreglamos o, caminando se arregla la carga”.
Hacer un Plan B es un proceso creativo y de la inteligencia. No es azar, ya que debe tener el mismo o mejor resultado y satisfacción que el Plan A que es lo normal. Para entender bien esto, lo primero es saber que el Plan B siempre surge ante una emergencia, una crisis, cuando el Plan A colapsa. Daré un ejemplo que espero sea inolvidable.
Imagínese que a causa de los excesos alimentarios propios de estas gloriosas fechas patrias, incluida la ingesta excesiva de brebajes espirituosos o de fantasía, usted está - tras un ingreso urgente a un baño público- "haciendo sus necesidades". Y digamos también, que son de la clase 2 y en cantidades superiores a su normal promedio kilogramo/día, e incluso con otra consistencia. Explosiva y continua (intermitente tras la fase explosiva). Y justo , justo en ese preciso momento, se da cuenta con horror…que…¡No hay papel! Ha surgido la urgencia, la necesidad imperiosa de implementar un Plan B.
 ¡Houston, Houston, tenemos un problema! Hay que parir rápidamente una solución. A mí se me ocurren los siguientes planes que deseo compartir:
Plan B1. Sacrificar los calzoncillos. Total, andar a lo gringo unas horas no es grave.
Plan B2. Echarse los calcetines. Con una ventaja adicional pues son dos unidades. Una para la limpieza preliminar y la otra para un aseo prolijo. Si hay agua en el estanque del WC es lo óptimo.
Plan B3. Echar mano a un billete. Debe evaluarse no solo el costo sino también la eficacia. No es lo mismo usar un billete de luca, que de 5,10 ó 20 mil. No solo por el valor monetario, sino por la fabricación. Algunos son de papel y otros de polímeros, por lo tanto, con diferentes propiedades de absorción, adherencia, textura  y suavidad.
Plan B4. Idem al anterior pero con un cheque. Por seguridad, extendido a nombre ficticio, nominativo, cruzado y borrado al portador, sin incluir Rut ni teléfono al reverso, con firma ilegible y por 000 pesos.
Plan B5. Lavarse con el agua del estanque. Tiene riesgos por la acrobacia implícita y depende del estado físico.
Plan B6. Similar al anterior pero ejecutado en la zona de lavamanos. Arriesga ser detenido asqueroso y por ofensas a la moral.
Plan B7. Variante de la anterior, aplicando a la zona sucia, el aire caliente del secador de manos. Esta maniobra requiere acrobacias y destrezas mayores. Además, hay una limitación adicional. Seca pero no limpia.
Como podrá apreciar estimado lector, usted puede imaginarse muchos otros planes B, todo depende de su creatividad.
Lo que me interesa que todos hayan quedado capacitados o a lo menos orientados en el diseño de Planes de Contingencia. Debo aclarar eso sí, que el ejemplo usado es válido solo para varones. Las damas son mucho más precavidas y jamás se verían expuestas a un bochorno similar. En sus carteras suelen haber artilugios para resolver cualquier emergencia. Digo yo.